Máxima altura de la sierra de Peña en los confines con la provincia de Zaragoza, dominando desde casi 700 metros de desnivel la llanura de Zangotza/Sangüesa bañada por el río Aragón.
En la parte Oeste de la montaña a 820 metros de altitud se levanta el pueblo de Peña, despoblado desde 1930, aproximadamente. Fue una importante fortaleza levantada por el reino de Navarra para proteger su territorio de los ataques Aragoneses, dada la proximidad de poblaciones tan amenazadoras como Sos del Rey Católico. Y es que estos insólitos parajes saben mucho de las guerras entre los vecinos reinos.
En Peña podremos observar las ruinas de su torre-fortaleza que dataría del s.XI y que sería destruído por Fernando el Católico. También tendremos la oportunidad de ver su bonita iglesia románica de San Martín de Tours, con un bello arco de medio punto, encaramada sobre un escarpe de conglomerado rojizo. En su cementerio, situado algo más arriba ( 910 m ), se pueden leer algunas lápidas, incluida la del Comandante Walker, muerto en accidente de aviación en 1943, cuando su avión de las fuerzas aéreas británicas fue abatido en territorio francés por los alemanes que lo ocupaban. En 1910 contaba con má de un centenar de almasEfectivamente, pise Peña y me sentí en algún lugar del pasado.
Tampoco hay que olvidar que por estos parajes tiene su paso la cañada Real de los Roncaleses, constituyendo el último obstáculo entre las tierras Pirenaicas y la serena Bardena.
Desde el año 1993, Peña fue cercado con fines cinegéticos y el acceso prohibido ignorando el respeto a las antiguas vías pecuarias y al derecho al paso de servidumbre. De este modo el acceso a la cumbre, e incluso al cementerio, fue vetado pese a las protestas de la comunidad montañera que ha reveindicado una y otra vez la situación de desamparo a la que se ve sometido el excurionista que simplemente pretende disfrutar de una montaña. Esta claro que el poder de unos pocos están, una vez más, limitando la libertad a un colectivo amplio que lejos de constituir una amenaza, constituye la única esperanza para que este importante patrimonio natural y cultural no se pierda definitivamente del olvido. Mientras tanto, las autoridades competentes, mantienen sus brazos cruzados mientras las denuncias presentadas ante las instituciones obtienen la misma respuesta que el solitario graznido del aguila calzada al sobrevolar las alturas de Peña ( o quizá un par de tiros ).
El itinerario se inicia en Torre de Peña ( 505 m ) donde se inicia el Señorío de Peña. Como se ha indicado, se trata de una finca privada y su acceso, por tanto, restringido. Siguiendo el sendero que deja a la izquierda la valla se alcanza caminando entre bojes y carrascas a la aldea de Peña ( 820 m ).
La cima de Peña ( 1.070 m ) queda cercana hacia el N.E. Para alcanzarla debemos dirigir nuestros pasos hacia el cementerio. Antes de llegar a él encontraremos un buzón montañero ( 884 m ) eregido en este lugar (1995) como resultado de la esta patética situación ( ED50 30T 640030 4706457 ).
Quién se atreva puede seguir adelante haciendo omisión a las prohibiciones ( Prohibido el Paso - Animales Peligrosos ), ante la posibilidad de ser atacado por perros y guardas con escopeta en ristre. En tal caso se tendrá la oportunidad de coronar la verdadera cima de Peña ( 1.070 m ) con un hermoso buzón que es réplica de la iglesia de Santa María de Zangotza. Se puede subir, también, desde Sos.
De improviso un ensordecedor ruido lleno todo el espacio de Peña al pasar, en raso vuelo, un caza procedente del polígono militar de las Bardenas. Nuevamente retorne a 1997…