La Sierra de Ibio se eleva entre los valles del Saja y del besaya, en el extremos más nor-oriental de la reserva del Saja. Al Este arranca en la Hoz de las Caldas, que es la última de las Hoces del Besaya antes de abrirse el valle hacia el llano de Torrelavega ( 15 m ). Esta hoz separa la sierra de Ibio del macizo calizo del pico Dobra ( 602 m ).
La sierra de Ibio posee su máxima altura en la cumbre homónima: Ibio ( 798 m ), una amplia loma donde existe una instalación de repetidores. Con esta sierra terminan las montañas del interior de Cantabria que dan paso a un terreno de ondulantes colinas hasta llegar a la cercana costa. El puerto de San Cipriano o Alto de Moranca ( 283 m ) es un alto en la carretera que une Las Caldas de Besaya ( 41 m ) con los pueblos del piedmonte de la sierra y que llevan el nombre de Ibio: Ibio ( 113 m ), Herrera de Ibio ( 149 m ) y Sierra de Ibio ( 127 m ). A 700 metros de este lugar se encuentra la ermita de San Cipriano ( 322 m ). Se encontraron en esta ermita, junto al altar, dos grandes estelas gigantes. No es el único yacimiento de este tipo en la zona, pues se han encontrado otras estelas gigantes ( con diámetros próximos a los dos metros ) en el valle de Buelna.
Desde el puerto de San Cipriano ( 283 m ) tomamos la carreteruca que nos lleva a la ermita de San Cipriano ( 322 m ). Poco después la carretera da paso a una pista que asciende en lazadas sobre la vertiente Norte del Ibio ( 798 m ). Por esta pista se avanza sin problemas si bien es posible atajarla con facilidad en algunos tramos. La pista sale a la izquierda de la cumbre y recorre su loma hasta el punto más elevado ( 798 m ).
Coó ( 123 m ) es un pueblecito que se halla en el lado opuesto de la sierra, y al se llega desde Barros ( 77 m ). Desde este pueblo podemos subir al collado La Puentecía ( 429 m ), un marcado paso entre los montes Ibio ( 798 m ) y Mozagro ( 865 m ). Desde este lugar podemos ganar cualquiera de estas dos cimas. Este collado de La Puentecía permite conocer, además, el recóndito valle que se esconde al pie de los Montes de Ucieda permitiendo la travesía entre Herrera de Ibio ( 149 m ) y Coó ( 123 m ).
Las estelas gigantes son monumentos, posiblemente de índole funerario, que tienen su origen en las tribus cántabras ( s. VI a.d.c ). Son grandes discos rocosos, a modo de "ruedas", que sorprenden por su gran tamaño, y de aquí que se consideren "gigantes". Poseen símbolos solares con base céltica y se han encontrado en las cuencas de los río Saja, Besaya y Pas. Las más importantes son las de San Vicente de Toranzo, Barros, Lombera y Zurita. En Barros existe un parque donde se pueden admirar dos de estas grandes estelas.