Antiguamente como Sierra de Miedes, la sierra de Pela se sitúa en la muga entre las provincias de Soria y Guadalajara, formando parte de las estribaciones más orientales del Sistema Central.
La carretera entre Miedes de Atienza ( 1.162 m ) y Retortillo de Soria ( 1.237 m ) impone el límite occidental de esta sierra. Los pueblos se hallan notablemente altos y también sus pasos como este de Retortillo ( 1.354 m ), que se halla en la antigua entre las ciudades romanas de Segontia ( Sigüenza ) y Tiermes.El cordal que aquí arranca alcanza la cima de Cabeza Alta ( 1.475 m ) y sigue hasta su máxima altura: Portillo ( 1.538 m ) y mantiene la altitud pero con sucesión de subidas y bajadas ganando el Ribalópez ( 1.521 m ), encima de Campisábalos ( 1.359 m ). El cordal sigue entonces hacia el N.W. rumbo a Ayllón ( 979 m ) hasta esfumarse en los confines de Soria, Guadalajara y Segovia. En las inmediaciones de Somolinos ( 1.202 m ) encontramos otras cimas aunque tampoco son muy destacadas por la altitud media de la zona: Muela ( 1.499 m ), al N.E. del pueblo y Sima ( 1.548 m ), al W. que en realidad es el punto culminante de este entorno.
Es tradición que cuando el Cid fue desterrado de Castilla paso a Guadalajara por estas alturas de la sierra de Pela. Esto parece explicar el topónimo de Borbocid dado a uno de los barrancos del río Bornova, camino de la cumbre.
Desde Somolinos
Las ascensiones más interesantes y sencillas se inician desde la vertiente Guadalajareña. En Somolinos ( 1.230 m ) tomaremos la carretera a Campisábalos ( 1.361 m ). A la izquierda dejaremos la curiosa laguna, de origen glaciar, de Somolinos. Depués de la curva la carretera empieza a ganar altura. A la derecha encontramos el cañón del río Bornova limitado por rocas calizas que adquieren fantasiosas formas. Por este cañón del Borbova, también denominado del Manadero, tiene lugar la ascensión a la máxima altura de la sierra de Pela: Alto Portillo ( 1.538 m ). Confluyendo con este desfiladero por la derecha viene el llamado barranco Borbocid o del Águila, y en él penetraremos para recorrerlo íntegramente siguiendo por los parajes que debió ver el Cid al abandonar la tierra castellana. Finalizado el barranco nos encontramos con terreno de enebro y monte bajo por donde seguiremos hasta coronar el vértice geodésico que corona esta elevación ( 1.538 m ).
También puede subirse desde el alto de la carretera de Somolinos ( 1.403 m ). Seguiremos un camino durante algunos minutos para luego atravesar una finca y subir en dirección Norte hacia la loma de la sierra que deberemos recorrer hasta toparnos con la cumbre. Desde ella se divisa hacia Soria las tierras del Marquesado de Berlanga. Hacia Guadalajara quedan las primeras cumbres del Sistema Central: Alto Rey ( 1.844 m ),Los Mojones ( 1.828 m ), Ocejón ( 2.048 m ), el Pico del Lobo ( 2.275 m ), en la sierra de Ayllón, techo de la provincia de Guadalajara.
Barranco de la Cueva
Este barranco, más salvaje y desconocido para los foráneos, resulta incluso más espectacular que su vecino. Una vieja senda, algo perdida en algunos tramos, permite recorrerlo en toda su longitud evitando los saltos que presenta.
En el km. 70 de la carretera de Somolinos a Campisábalos nace una senda que se orienta barranco arriba. A los pocos metros pasaremos por la fuente del Recuenco. La senda comienza a ascender por la ladera izquierda (orográfica) y accede a una vira al pie de una proa. Esta vira, que presenta un corto paso aéreo nos permite soslayar el primer salto. Franqueado el paso, la senda no desciende al cauce, sino que sigue ascendiendo hasta un hombro próximo, con idea de superar un nuevo resalte del barranco. Ahora sí un corto descenso nos deposita en el lecho del barranco, donde veremos a la izquierda unos abrigos utilizados como rediles. Al fondo se adivina un nuevo resalte extraplomado. Cuando parece que no hay salida posible, aparece en el último momento una canal a nuestra derecha. Remontándola íntegramente escaparíamos definitivamente del barranco. Sin embargo solo es preciso ascender unos metros por la canal hasta dar con una vira horizontal que nos deposita de nuevo en el barranco por encima del resalte. A partir de aquí ya se sigue íntegramente el fondo del barranco, superando pequeños saltos fáciles. Dejaremos unas trazas de senda que a la izquierda llevan a unos corrales en ruinas y seguiremos de frente por terreno despejado y sin senda definida, teniendo como referencia una línea de alta tensión, tras la cual se encuentra la cima.