Se trata de una doble cumbre con dos cimas de altura similar, pero que no tienen fácil conexión, debido a lo que ha ido creciendo la vegetación en el antiguo pinar de repoblación que cubre la cima occidental y el collado entre ellas.
La cima occidental ( 616 m ) se antoja que pudiera ser más interesante, ya que en algún mapa la dan 1m más alta, y por señalarse que poseyó un castro prerromano, en el que se localizaron varios hallazgos, pero la verdad es que actualmente no hay gran cosa que nos recuerde este histórico lugar. El nombre Castellar parece que se refiere a antiguas fortificaciones posteriores de las que debe quedar algún resto de muralla.
El acceso a la cima oriental ( 616 m ) no se describe en esta reseña, ya que la anterior tiene una mejor combinación con el ascenso a Ugarte ( 629 m ), pero pudiera tener sus propias rutas desde la carretera que baja a Javier, donde se ve un cortafuegos, o por pistas parcelarias, ya al S. de la rotonda de la localidad, que está junto al convento de las Misioneras de Cristo Jesús. Los mapas señalan que es la que posee la señal geodésica de 4º orden.
Desde el Alto de Javier / Xabier (T1)
En la carretera NA-5410 que une Sangüesa con Javier, en el km 5,5, hay un pequeño puerto, no señalizado, en el que hay algo de espacio para aparcar a la derecha de la curva en la que se inicia el descenso.
Aquí mismo sale la pista que tomamos, ascendiendo hasta cerca de un pequeño claro, donde parece estaba el castro. Siguiendo la pista, a la derecha, enseguida alcanzamos un punto elevado, en el que sale un corta fuegos a la izquierda, que lleva a más taludes, usados para repoblar el pinar, donde se ensucia la senda antes de llegar a la cima, que está bastante cerrada y carece de vistas. Se puede bajar por los taludes a su siguiente collado, para volver a la pista por un camino a la derecha. Realmente se antoja un poco sorprendente tanto esfuerzo por repoblar el monte, hace bastantes años, y ahora encontrar semejantes destrozos con ramas tiradas por todas partes, para abrir paso nuevamente. No me apeteció pelearme con los bojes y ramas del pinar para llegar a la otra cima, aunque se me ocurre que por la pista del collado se podría bajar a la carretera y buscar el corta fuegos que se aprecia en la cara N., y que permitiría llegar a ella, siendo inevitable ya volver por el asfalto al coche.