Cumbre aislada de menores dimensiones que el cercano Montejurra ( 1.046 m ), levanta su graciosa silueta cónica entre Labeaga ( 532 m ) y Villamayor de Monjardín ( 675 m ), que durante siglos fue la auténtica puerta hacia las tierras de Estella ( Lizarra ).
La cumbre también se denomina Deio y se halla ocupada por las ruinas del Castillo de Monjardín o de Deio, que acogen entre sus muros la ermita de Santa Cruz. El nombre de Deio aparece documentado para designar esta montaña. A los pies del mismo se extendía la tierra Degense o Deierri ( Deio-herri ), hoy llamada Yerri ó Ierri ( la pérdida del "De" inicial se atribuye a la creencia que se trataba de la preposición castellana ). Hoy por hoy, lo que se denomina Valle de Yerri o Ierri se halla bastante deslocalizado de este punto, en la actual comarca de Estella.
En cuanto al topónimo de Monjardín, en el diccionario de Madoz del s.XIX se dice que así se llama la cumbre al parecer un monte "ajardinado" sobre la llanura en la que se levanta.
La importancia histórica de esta fortaleza ha sido tremenda por su alto valor estratégico sobre las llanuras de Estella. Fue tomado por los árabes y arrebatado en el siglo X por el rey navarro Sancho Garcés al que, según la leyenda, se le apareció la cruz de Monjardín y fue llevando este crucifijo cuando con su ejercito ganó batalla a los árabes. Otra leyenda cuenta que la cruz le fue aparecida a un pastor sobre un enebro. Lo cierto es que junto a la fortaleza se construyó la ermita de Santa Cruz de Monjardín que se empezó a llamar así desde el 1.143 ( anteriormente era San esteban de Deio ). Todavía más recientemente estas murallas participaron en las carlistadas.
Desde Deio-Doneztebe, Villamayor de Monjardín, ( 675 m ) parte el acceso más rápido y sencillo pues una pista facilita el acceso a la misma. Un recorrido muy interesante y que vence más desnivel parte de Labeaga ( 532 m ) junto al río Ega, si bien no existe camino claro para dirigirse a la cima.
En Villamayor de Monjardín hay un aljibe gótico del s.XIII denominado la Fuente de los Moros que ha sido rehabilitado después de permanecer oculto por un gran manto de tierra durante siglos.