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Abedular desde el Puerto de Tarna, visitando la cabecera del Río Porma
Luis Hernández Taranilla
Fecha de realización
26 de mayo de 2019
Fecha de subida
28 de mayo de 2019
Duración
04:41
Tiempo Detenido
No definido
Visto
7670 veces
Nivel de Ruido

Imágenes

Abedular desde el Puerto de Tarna, visitando la cabecera del Río Porma
  • Dificultad: Muy fácil. Un par de tramos cortos muy empinados con matorral.
  • Descripción: En el Puerto de Tarna, comenzar bajando por la carretera hacia Riaño (SE), para tomar en la primera curva una pista que sale a la izquierda (E) y sube al collado (1.538) de Los Hornos. Girar allí a la izquierda (N) para remontar el lomo, primero por senda luego, cuando ésta se desvía a la derecha, a través de matorral rastrero, hasta culminar el Pico del Abedular (0,45). Como la excursión habrá sabido a poco, se puede continuar con un recorrido por las crestas norte y noreste, uniéndolas por la cabecera del Río Ponga.
    Para ello, siempre siguiendo trazos estrechos pero claros, continuar el cresteo ascendiendo a la Peña Montobiu (1,15) y bajando por su lomo NE. Hacia la cota (1.600), en un rellano herboso del lomo, buscar en el matorral de la derecha (SE), una senda que pierde altura. Al llegar a la cabecera de un arroyo bajo el Montobiu, seguir al sur, seleccionando entre varias sendas y trazas de ganado la más conveniente para atravesar la ladera hasta la cabecera del Río Ponga. Cruzarla y continuar recorriendo la vertiente al este hasta alcanzar el cordal en el collado (1.587) de Piedrafita (2,15). Tomar a la derecha (S), la senda que sigue la cuerda, evitando por el sur el gran resalte de Llobiles y volviendo para ascender al Pico Cotalbo (2,45). Continuar al oeste y, al llegar al Collado Cotalbo, girar a la izquierda (SO) para descender por una senda que sale luego al lomo sur del Abedular. Allí se cierra la ruta y sólo queda volver por la pista y la carretera del principio al Puerto de Tarna (3,30).
  • Comentario: Esta ruta circular, tras visitar el Pico del Abedular por su ruta lógica, alarga la jornada por parajes atractivos para llenar, al menos, una mañana sin que la actividad quede forzada. Lo cierto es que, de una u otra forma, se visitan o se ven de cerca todas las vertientes del pico. Incluso con sus tramos de matorral cerrado, siempre contaremos con un trazo, aunque sea precario. Es posible que, por la época en que realicé la excursión, las trazas estuvieran más cerradas de lo habitual y que, ya entrado el verano, excursionistas y ganado las amplíen. En todo caso, el recorrido carece de obstáculos y lugares de orientación dudosa

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