Ir arriba

Track section

Recorrido por la Cresta de Port del Comte desde l'Estivella
Luis Hernández Taranilla
Fecha de realización
26 de agosto de 2014
Fecha de subida
20 de octubre de 2019
Duración
07:20
Tiempo Detenido
No definido
Visto
8526 veces
Nivel de Ruido

Imágenes

Recorrido por la Cresta de Port del Comte desde l'Estivella
  • Acceso: El aparcamiento de L’Estivella, en la estación de esquí de Port del Comte, está 135 km al NE de Lérida, por Tárrega y Solsona. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de partida al punto de inicio de la excursión en el siguiente link a GoogleMaps.
  • Tiempo en movimiento: 5h23
  • Dificultad: Ninguna. Itinerario por caminos o terreno cómodo.
  • Descripción: En L'Estivella, tomar una pista forestal que remonta la vertiente oriental de la sierra hasta Prat de l'Orri. Dejarla allí por la derecha (NE) para ascender directamente al Tossal d'Estivella. Seguir la cresta de la sierra al SO, pasando por la Tossa Pelada camino del Pedró dels Quatre Batlles. Antes de continuar el recorrido de los picos, merece la pena acercarse, por el cordal que se desprende al SO, al vértice Port la Gespeguera.
    A continuación, volver atrás y, cuando el terreno se presta, dejar la loma por la derecha (E) y cruzar la Coma de la Contesa para alcanzar el Vulturó. De nuevo en la divisoria, seguirla en dirección dominante SE, por el Coll de Tancalaporta, Port del Comte, Serrat de la Bòfia y Portell del Os para alcanzar el Puig de les Morreres y el Cap d'Urdiets.
    Descender por la ladera al NO hasta la estación superior de un remonte. Tomar una pista de esquí que baja al N y, en el cruce con otra, girar a la izquierda (O). Al llegar a la Rasa del Sucre, se desciende por su fondo hasta un cruce donde, de nuevo, se gira a la izquierda (NO) para seguir la travesía de la ladera. Seguir la tónica en cruces sucesivos: siempre al oeste y horizontal, hasta alcanzar el Forat de la Bòfia. Tomar allí una pista forestal que sale al N y conduce de vuelta a L'Estivella.
  • Comentario: Recorrido largo pero muy llevadero, merced a la comodidad del terreno y la suavidad de las pendientes. Al alcance de cualquiera en una forma física decente. Ni siquiera hay que orientarse demasiado bien, pues desde casi el inicio, los sucesivos picos por donde se pasa se tienen ante los ojos. Y, ya que la subida al Pedró desde la estación de esquí es tan corta, hay que aprovechar para recorrer los bordes del gran llano cimero, obteniendo así variadas perspectivas, todas bonitas. Otra cosa serían las ascensiones directas por las empinadas laderas sur y oeste de la sierra, cuyo desnivel dejará poco tiempo (y ganas) para visitas adicionales.

Comentarios