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Santibañez Resoba - Peña Escrita - Peña Santa Lucía - Ojo La Lastra - Vidrieros
Javier Tezanos Díaz
Fecha de realización
10 de noviembre de 2019
Fecha de subida
10 de noviembre de 2019
Duración
04:44
Tiempo Detenido
No definido
Visto
6577 veces
Nivel de Ruido

Imágenes

Santibañez Resoba - Peña Escrita - Peña Santa Lucía - Ojo La Lastra - Vidrieros

El Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente del Cobre, en la Montaña Palentina, es un extenso territorio de alta y media montaña que reúne algunas de las cimas más elevadas y emblemáticas de la Cordillera Cantábrica: Peña Prieta (2539 m), Espigüete (2451 m), Pico Tres Provincias (2499 m), Pico Cuartas (2457 m) y el Pico Murcia (2351 m). Todos estos picos están en la cordillera que cierra el Circo Glaciar de las Lomas. Un poco aparte (SE), ya en la Sierra de Alba, que cierra el Circo Glaciar de Vidrieros, se encuentra el soberbio Curavacas (2524 m).

Muy cerca de éste hay dos humildes cumbres desgajadas de estos colosos que son dignas de ser conquistadas, ya que desde ellas se tiene una magnífica panorámica de todas estas majestuosas cumbres. Se trata de la Peña de Santa Lucía (1853 m) y Peña Escrita (1762 m), que forman un pequeño cordal, que termina en la Peña del Horaco (que tiene dos cumbres, de 1756 y 1753 m), entre las que se encuentra el Ojo de La Lastra, un capricho natural que constituye una hermosa y pintoresca puerta para escudriñar tan bello panorama.

Las espesuras boscosas y los roquedos de este espacio natural constituyen uno de los refugios del oso pardo y cobijan también un buen número de otras especies, que no resulta infrecuente avistar en los recorridos por la zona.

Recorrido

Santibáñez de Resoba es una población rodeada de montañas calizas con cotas de más de 2500 m, ricas en cuevas y apropiadas para el montañismo y el senderismo. El pueblo está construido en graderío, debido a la difícil orografía que lo asienta. El edifico más emblemático de su arquitectura es su iglesia parroquial, bajo la advocación de San Cristóbal. Un sencillo edificio de una sola nave, que muestra una rústica espadaña románica de tres vanos de arco algo apuntado, que la sitúan a finales del siglo XIII.

Se comienza la marcha desde el aparcamiento (1215 m) del pueblo, situado al S del caserío y junto a la Iglesia de San Cristóbal. Se toma la carretera P-210 (NO) y 35 m después se deja para tomar un camino que circunvala la población, que queda a la derecha. Nada más tomarla se pasa junto al Área Recreativa de la Fuente del Carro. Se sube por esta calle (N) hasta salir del pueblo, donde el camino (ahora hormigonado) describe un zigzag, para salvar la fuerte pendiente del terreno.

En ese tramo, se tendrán de frente los farallones calizos del Castro de San Juan, que están llenos de cuevas, como la del Palomar, los Moros o los Ángeles. Pasada esta mole pétrea el camino da una curva a la derecha y se alcanza un collado (1303 m), donde la pista se divide en tres ramales. Se tomará el de la izquierda, e inmediatamente se encuentra otra bifurcación, continuando por la izquierda, para rodear Peña Redonda (1342 m), un solitario peñón en la cima de un altozano, que se deja a la derecha.

El camino, ahora de tierra, continúa subiendo (N-NO) hasta llegar al Alto del Lugar (1425 m), una collada donde hay un cruce de caminos y se tomará el camino de frente-izquierda. En este punto se tienen unas bonitas vistas, con la Sierra de Peñalabra al NE y Peña Redonda al S. El camino sigue subiendo y enseguida se pasa junto a una fuente-abrevadero (1438 m), cuyas aguas van al Arroyo de Rialiendres, el cauce de éste se va dejando abajo a la derecha.

Después de otros 700 m más de subida se alcanza el Collado del Alto de la Cañada (1527 m) donde hay un refugio y un aprisco para ganado. En este punto se seguirá por la pista que se trae, obviando otra que sale a la derecha (E), que pasa a la vertiente del Arroyo de la Cañada, junto a cuyo cauce (queda a la derecha) se transita un rato, hasta alcanzar su cabecera en la Fuente de la Cañada, que queda a la derecha, un poco por debajo de la pista, que aquí da una curva a la derecha para dirigirse al O-NO. Sin embargo, se debe dejar la pista, que se dirige directamente al Pico de Santa Lucía después de atravesar los Puertos de Oñañejo, para tomar un camino que sale a la izquierda (S) en la misma curva, ya que en este recorrido se pretende subir primero a Peña Escrita, y después coronar el Pico de Santa Lucía.

El camino se mete en una estrecha vaguada de fuerte pendiente, alcanzando pronto una collada (1615 m), donde se tiene de frente la rocosa mole de Peña Escrita. Aquí, el sendero vira al SO disminuyendo algo su pendiente y alcanzando el Collado de Peña Escrita (1716 m). En este punto se bordeará una solitaria peña que queda a la izquierda, para seguir hacia el E, recorriendo las dos lomas de la antecima (1751 y 1761 m), y alcanzar el pico sorteando las rocas que forman Peña Escrita (1762 m). Desde este alto se pueden divisar los embalses de Ruesga y de Aguilar (SO) y Peña Redonda y Peña Celada (S), al NE queda la Peña de Santa Lucía, que es el siguiente objetivo.

Se vuelve al Collado de Peña Escrita, para continuar de frente (NO) subiendo, sin camino muy definido, por el pernal SE de la Peña de Santa Lucía (1853 m), que va virando al O-NO hasta alcanzar este pico sin ninguna dificultad.

En el alto de este pico, además del vértice geodésico hay una caseta de vigilancia de incendios y un pequeño refugio. Sus vistas son impresionantes: De O a N, el Espigüete, el Pico Murcia, el Hoya Continua y el Curavacas. Al NE toda la sierra de Peña Labra, con este pico y el Tres Mares como cumbres señeras. También en esta dirección, aunque en un plano más cercano se ven el Valle de Pineda, las Peñas Carazo, la Horca de Lores y sus cumbres aledañas. La ya recorrida Peña Escrita se ve al SE, al alcance de la mano. En las zonas inferiores se ven 4 de los 5 embalses de este parque natural: Camporredondo, Compuerto, Ruesga y Aguilar

La marcha continúa bajando por el pernal SO, sorteando las rocas que afloran en la vertiente, hasta alcanzar una collada (1745 m) y bajar un poco para ver el Ojo de la Lastra, que se encuentra en la parte central de la Peña del Horaco, compuesta por dos cimas rocosas (1756 y 1753 m) cuyo nexo de unión es este agujero. A través de éste se puede ver el Alto de la Varga (1432 m), en la carretera P-210, que es el comienzo más habitual para subir a este punto y a la Peña de Santa Lucía, ya que es el recorrido más fácil. Si se analiza el nombre de esta Peña del Horaco, en él está implícito el ahora llamado Ojo de la Lastra, ya que “horaco” y sus derivados “foraco” y “joraco” (la primera la más antigua, que derivó en horaco, y de ésta, debido a la fuerte aspiración de la “h” en las zonas cántabras, se convirtió en joraco, que todas ellas quieren decir agujero), es decir, que ésta es la “Peña del Agujero”.

Desde aquí se toma la dirección N-NE, por el camino que mejor parezca, ya que no hay ninguno definido. Se pasará por encima de una zona rocosa, que queda a la izquierda, para pasar un collado (1724 m), seguir bajando entre rocas y monte bajo, alcanzando otro collado (1581 m), donde se encontrará un camino, que se cruzará. Aquí se virará al O-NO, para bajar junto al cauce del Arroyo del Tobar hasta la cota 1469 m, en la que se alcanzará una pista, que va llaneando a la vez que va rodeando una loma, que queda a la derecha, entrando en una estrecha vaguada denominada Valleja de los Pastores.

Aquí se tomará una desviación que sale a la izquierda que, después de una suave bajada, recorrerá un altozano con varias lomas rocosas. Desde el final de éste, denominado Alto de La Esculca (1406 m), se tienen unas bonitas vistas de Vidrieros y el Curavacas, al que se ha tenido de frente durante esta última parte del recorrido.

Para bajar de este altozano la pista da un amplio zigzag, abocando en otra, que por la derecha entra en Vidrieros (1325 m), después de cruzar el Río Carrión por un puente de hormigón

Javier Tezanos

24-10-2019

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