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Raso (1.365 m)

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Ramiro Adiego
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Javier Urrutia
Fecha Alta
06/04/2014
Modificado
05/12/2016
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La primera ampliación del Parque Natural del Moncayo recogió en su parte sureste todo el sector calizo del término municipal de Purujosa, constituido por la amplia plataforma calcárea formada durante el Jurásico. Este gran depósito calcáreo fue agrietándose en muelas separadas por la red hidrográfica y agujerándose por los fenómenos karsticos, lo que nos ha dejado unos profundos barrancos y numerosas cuevas para disfrute de espeleólogos y trabajo de paleontólogos. Hoy proponemos una excursión por uno de estos barrancos que culmina en el vértice geodésico del Raso ( 1.365 m ), volviendo, en recorrido circular, a través de la extensa Muela de Peñarroya.

Desde Purujosa

Tras recorrer las bonitas calles de Purujosa (992 m), tomamos la carretera en dirección a Calcena, pasamos primero el final del barranco de la Virgen y luego el final del barranco de Valcongosto, llegando al pasar la siguiente curva al barranco de los Rincones donde hay una pequeña área recreativa con bancos, árboles y una fuente. Estamos a 1.300 metros del acceso a Purujosa, donde podemos dejar el coche y comenzar nuestra excursión o bien aparcar aquí.

Situados frente a la fuente debemos buscar, a su izquierda, el comienzo de la senda; al principio poco perceptible, pero que prosigue su ascenso sobre los campos de cultivo abandonados, por la derecha hidrográfica del barranco. Por ser una zona poco transitada, la estrecha senda se ve cercada por las molestas aliagas que nos recuerdan que por estos terrenos no se puede ir con pantalones cortos. A los 15 minutos llegamos al manantial de la Fuente de los Rincones, que pasará inadvertida, si no vamos muy atentos, pues se encuentra al otro lado del barranco muy oculta por la espesa vegetación. A partir de aquí, la senda transcurre por los antiguos campos de cultivo, lo que hace que las aliagas, zarzas y majuelos sean más abundantes y debemos defendernos de sus ataques punzantes.

A los treinta minutos llegamos a la altura de la Cueva de los Rincones, teniendo enfrente el circo cerrado que a primera vista parece infranqueable. En este punto podemos acercarnos a la boca de la cueva y si somos aficionados a la espeleología adentrarnos por su estrecho tubo de acceso a las variadas estancias que han ofrecido restos de osos y felinos del Pleistoceno.

Prosiguiendo nuestra marcha debemos dirigirnos al único punto en que resulta franqueable el escarpado circo, situado en lado izquierdo hidrográfico del barranco, y al que se accede por una empinada y molesta pedrera, que podemos evitar subiendo los más cerca posible de la pared situada a nuestra derecha. La subida de la pedrera del Purgatorio se puede hacer más llevadera si nos agarramos a los abundantes guillomos (denominados baleas en la zona), y sobrepasado un vetusto majuelo se accede a la parte final de la subida en que debemos ayudarnos con las manos, e ir atentos en algunos tramos. A la hora de marcha, hemos sobrepasado el penoso paso que por algo se denominaba en la zona “El Purgatorio” por la dificultad que tenían los pastores y sus rebaños para alcanzar los pastos superiores.

Estamos en la margen izquierda del denominado Barranco Somero, que debemos seguir hasta su culminación en el Alto del Raso ( 1.365 m ). Sobrepasamos unos barrancos laterales que se van poblando de vegetación, quejigos y alguna carrasca, tras el incendio que arrasó esta zona en 1993 y descendemos al fondo del barranco que constituye una zona fértil por haber ido recogiendo todos los arrastres de tierra de las descarnadas laderas. Todo el fondo del barranco está cubierto de una amplia alfombra de junquillo, planta de gran aprecio para las ovejas y cabras; a la vez que se van formando pequeños bosquetes de quejigos y carrascas.

Al terminar este tramo de agradable vegetación comienza la última subida al vértice geodésico de El Raso (1.363 m), que alcanzamos a las dos horas de marcha. Desde aquí tenemos una amplia visión de toda la zona SE del Parque del Moncayo, desde el barranco de Valdeplata, con la espectacular Peña de los Moros, pasando por la Tonda, las Peñas de Herrera, hasta el cabezo del Cahiz, el Pico Lobera y el Pico Morca, ya en el macizo del Moncayo. Y en nuestro alrededor más próximo tenemos todo el abanico de muelas calizas: la plana de Valdeascones, la Muela de Añón, la de Beratón, la de Cuartún, la Moratilla, el Tolmo, Los Aliagones, y la inmediata de Peñarroya; que asemejan a un agitado mar petrificado.

Continuando hacia la izquierda, se llega al punto culminante del alto del Raso ( 1.365 m ). Desde aquí comenzamos la bajada para recorrer en toda su extensión la Muela de Peñarroya. El terreno que pisamos es prácticamente la caliza desnuda, con una escasa presencia de tierra y vegetación, debido al continuo pastoreo y a varios incendios que ha sufrido este sector a lo largo del tiempo. En este primer tramo sólo las sabinas rastreras y los erizones afloran entre las grietas pétreas. Conforme vamos descendiendo y la pendiente se suaviza, la presencia de tierra permita el crecimiento de sabinas y pequeñas carrascas. No perdemos de vista hermosos paisajes que aparecen de frente: la peña del Tomo de la Cinahoya Barrán y la profunda hendidura del Barranco de Valcongosto. Poco a poco llegamos al final de la Muela (3,00), donde podemos hacer hermosas fotos del pueblo de Purujosa, encaramado y agarrado al espolón rocoso que separa el río Isuela del Barranco de la Virgen.

A partir de aquí, debemos de retroceder para buscar la salida de la muela hacía el Barranco de los Rincones, ya que las escarpadas paredes que la cierran impiden el descenso salvo con rápeles o peligrosos destrepes. Buscaremos una zona donde es más suave el desnivel, y bajando en dirección a la cabecera del barranco permite el descenso hacía la mitad del barranco de los Rincones. Una vez aquí, en diez minutos, bajamos a la zona recreativa de la carretera, donde hemos dejado el vehículo.

El Tolmo (F+)

Es una pequeña aguja en el costado S de Raso ( 1.365 m ), muy cerca de su cima. La pequeña escalada se realiza por su lado NW. Una chimenea permite acceder a la cima. El único paso comprometido es el estrechamiento de esa chimenea a la altura de una pequeña sabina (II). También se pueden trepar las rocas a la derecha de esa grieta ( muy resbaladizas si están húmedas ).

Accesos: Purujosa ( 2h ).

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