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El Far (1.123 m)

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Marc Bota Alsina
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Hector Ugalde Rojo
Fecha Alta
02/05/2014
Modificado
04/11/2017
6

Desde la popular cima de El Far las vistas son extensas e impresionantes. Viendo todo este territorio, viene a la mente la letra de una canción popular:

Del cor de les Guilleries
sortirà  un gran espetec,
que en far  ressons de guerra
a les parets de Tavertet.

Des de Sau a la Cellera,
des del Far al Matagalls,
el trabuc d'en Serrallonga
tornarà  als amagatalls.

Torna, torna Serrallonga,
que l'alzina ens cremaran,
que ens arrencaran les pedres,
que la terra ens robaran.

Del corazón de las Guilleries
saldrá un gran chasquido ,
que hará ecos de guerra
en las paredes de Tavertet .

Desde Sau en la Cellera ,
desde el Far al Matagalls ,
el trabuco de Serrallonga
volverá a los escondrijos .

Vuelve, vuelve Serrallonga ,
que la encina nos quemarán,
que nos arrancará las piedras ,
que la tierra nos robarán.

Desde Sant Martí de Sacalm por el Grau de Santa Anna

Empezamos a caminar a Sant Martí Sacalm (832 m). Situado a los pies del Risco del Far hay un pequeño núcleo de casas donde encontramos el ayuntamiento de Susqueda, la ermita de Sant Martí y alguna masí­a un poco apartada. Seguimos por la pista en dirección N.NW , siguiendo las marcas del GR-83. Pronto, encontramos los primeros indicadores. El desnivel a superar no es mucho y seguimos las marcas blancas que nos llevan arriba por el bosque. El Último tramo de subida lo hacemos el Grau de Santa Anna. Ya en la parte de arriba, encontramos un cuadro en la pared de la roca en agradecimiento a la Virgen del Far.

Llegamos a la pista asfaltada que nos ha de llevar al Santuari del Far ( 1.123 m ). Nos acercamos al mirador del extremo sur del risco donde las vistas son impresionantes.

Desde Sant Martí de Sacalm por garu de Golero

Comenzaremos a caminar en dirección noroeste a encontrar la pista de tierra que se dirige hacia los riscos de la montaña. Al llegar a la pista encontraremos una bifurcación con un cartel que conduce al Castiell de Fornils ( 584 m ). Seguiremos esta pista ya que la que tenemos delante será la que utilizaremos para volver. Por pista en muy buenas condiciones y ancha rodearemos puig dels Corbs (831 m ) y llegaremos al mas llamado Puiggalí. Si no se quiere ir a visitar el Castillo de Fornils (en estado ruinoso) se puede seguir por la pista que planea (viejas señales de pintura azul). en dirección al Mas y hacer el recorrido diferente hasta el mas la Triola. En este caso seguiremos por la pista en bajada en orientación SW para pasar a la orilla de la Masó. Más adelante se cruza el torrente de Sant Pau y unos metros después llegamos a la ermita de Sant Pau.

Desde ella podemos disfrutar de unas vistas impresionantes de los riscos que la rodean, y ya tenemos a la vista el grado que tenemos que subir. Seguimos por la pista, que sigue perdiendo altura y comienza a deteriorarse hasta llegar (después de unos 1000 metros de descenso) a un punto en el que encontramos, sin señalizar, un sendero a mano izquierda que se dirige al castell de Fornils. Subir por este sendero, claro y marcado, que en unos cuantos metros nos deja a las puertas del castillo. Visto este debemos deshacer el camino hasta volver de nuevo a la pista.

Ahora toca cruzar y seguir en sentido N. primero por pista y luego por sendero, en dirección al Mas el Roure. No se debe llegar. El sendero va derecho hacia el mas pero nosotros tenemos que ir en dirección al Mas la Triola, así que finalmente dejamos el camino y allí por donde mejor nos parezca, tenemos que ir superando bancales utilizando trazas de ganado, hasta salir a la pista que del mas sale hacia el noroeste en dirección al grau del Goleró y que lleva las señales de pintura azul de la pista que dejamos al mas Puiggalí, ya que esta pista es la que proviene de aquel.

En este punto, si no se quiere ir hasta el grau del Goleró y se quiere acortar la salida, se puede ir a encontrar el sendero que sube a lo alto de la llanura por el grau de la Cabrafiga. Nosotros seguiremos la pista caminando por un amplio prado, bordeando el bosque, que quedará a nuestra derecha, hasta encontrar una señal de prohibido el tránsito de motos. Podemos decir que en este punto comienza el ascenso al plano de l' Orri. Nos adentramos en un encinar por un sendero que por momentos se vuelve empinado y que, en zigzag va subiendo constantemente. Si todavía está en pie, pasaremos por un lugar en el que encontramos una construcción de plástico y madera que se supone alguien hizo servir de cobijo. Si se quiere visitar la cueva de Salvi, a partir de este punto hay que tener cuidado. Se caminar todavía una cierta distancia, pero hay que ir tratando de encontrar un punto, cuando ya el camino es de piedra, no de tierra, y antes de empezar a pasar un trozo de camino que parece una calzada romana . Hay diferentes señales. Hay escrito en la piedra de la pared de nuestra derecha el texto "cueva" y una señal en forma de aspa (si aún no se han borrado). Las más evidentes pero son dos hitos, podemos decir que de un tamaño mediano, que señalan un pequeño paso que permite bajar al cauce de un torrente. Ya se encuentra con hitos que le irán guiando a la entrada de la cueva. Seguramente costará un poco llegar. Paciencia y rastrear. Si antes de encontrar los hitos se llega a una puerta de hierro significa que ya las ha pasado y deberá retroceder.

Visitada la cueva se debe volver al camino que lleva al grado y, ahora sí, pasar una puerta que se ha de volver a dejar cerrada. A pocos metros de la puerta, en una curva del camino, hay un espacio que es un magnifico mirador del valle. Y ya estamos arriba. Estamos en el plano de l' Orri. Cuenta el ganado que pasta tranquilamente. Debemos seguir caminando por terreno de pasto en clara orientación sureste para ir a encontrar una puerta que nos permite salir de un terreno vallado para entrar en otro. Seguimos la línea de alambre en el mismo sentido de la marcha para ir a encontrar otro punto de paso y, finalmente, girando unos cuantos grados más en sentido suroeste, llegar al punto por el que sube o baja, el grau de Cabrafiga. Ya aquí empezamos a encontrar señales de pintura, antiguamente blanca y ahora pintada por sobra de negro (me pareció). A partir de este punto hay que vigilar un poco, sobre todo si se va con niños o gente con vértigo, ya que se empieza a transitar muy cerca del precipicio...

Sin problemas pero, seguiremos las señales de pintura blanca, que ahora ya son más evidentes y encontraremos una puerta. La cruzamos y sin más dificultad, llegamos al aparcamiento del santuario y sus edificios y miradores. Desde la Cabrafiga hasta el santuario, el camino por el que avanzamos está lleno de nummulites. A los miradores del santuario, si el día lo permite, se debe pasar mucho rato. Las vistas así lo merecen. Para volver al coche hay que ir a encontrar las señales de PR que se dirigen, en sentido norte, también a raíz del despeñadero. Este señales nos acompañarán ya hasta el coche. A los pocos metros salimos al asfalto y lo seguimos en sentido suroeste. Si queremos acercarnos al punto geodésico hay que dejar el asfalto y tratar de encontrar el mejor paso entre vegetación para llegar.

Siguiendo el asfalto, antes de llegar a Santa Ana, ya encontramos que el PR deja el asfalto y gira en sentido noreste. Esta sería la opción A. Bajar por el grado de iris. Por lo que dicen las reseñas consultadas, este grado es más corto y pendiente que el de Santa Anna, que es la opción B, más larga y cómodo. Para la opción B hay que ir por asfalto hasta Santa Anna. Nosotros en cambio bajamos por el grau de Sant Martí. Muy bonito y sin problemas. Con fuerte pendiente, pero sin complicaciones. Y así vamos haciendo, siguiendo el señales amarillas y blancas de P.R., hasta volver de nuevo al coche.

Accesos: Sant Martàí de Sacalm ( 1h 15 min ).

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