Ir arriba

Sanmigelbizkar (832 m)

remove-icon
Javier Urrutia
Fecha Alta
01/01/2001
Modificado
01/01/2001
65
La sierra de Gongolatz establece un límite claro entre Itzagaondoa, al Sur, y Longida, al Norte, donde el pueblo de Agoitz/Aoiz ( 508 m ) es término municipal propio y aparece como un islote dentro del valle. Normalmente los habitantes del valle se refieren a la sierra con el nombre de Gongolatz, aunque su punto más elevado, llamado tradicionalmente de igual manera que la sierra ( es además vértice geodésico ), posee nombre propio, Sanmigelbizkar, donde existió ermita bajo ese nombre.

El valle de Longida es bañado por el río Irati y su tributario el Urrobi que le cede sus aguas en Itoitz. Una gran maldición cayó sobre este lugar al construirse una gran presa que almacenaría las aguas del Irati y del Urrobi. Un auténtico crimen ecológico reconocido por todo tipo de instituciones forales, nacionales y Europeas incluyendo el que fue el I.C.O.N.A. ( Instituto para la Conservación de la Naturaleza ) exceptuando, como es lógico, el Gobierno. Las acampadas, las luchas ecologistas e incluso los atentados terroristas no consiguieron salvar a los pueblos de Itoitz y Orbaitz de ser abnegados por las aguas...

La sierra de Gongolatz se extiende de NW a SE entre Urrotz ( 530 m ) y la llanura de Irunberri ( Lunbier ), alineando escasa alturas de interés en su alargada loma cubierta por el robledal aunque en su vertiente Norte predominan las plantaciones de coníferas.

La máxima altura de la sierra se sitúa en el vértice de Gongolatz ( 832 m ), entre Aos ( 484 m ) e Iriso ( 624 m ). La ascensión más recomendable es, en este caso, también la más corta y parte de Iriso ( 624 m ). Desde el pueblo algunos cairns pueden señalar la ascensión directa a este monte atravesando el robledal que lo cubre por vagos senderos no hallándose el terreno excesivamente sucio. También es posible tomar la pista que sale hacia el NW y da un giro de 180 grados situándonos bajo el pico. La pista debe ser abandonada en su punto más alto ( 735 m ) y atravesar hacia el Este la pequeña barrera de pinares para salir a una valla y un llano despejado ( 745 m ). Hacia el Norte un vago sendero señalizado con cairns nos depositará en la cima que sólo presenta visibilidad parcial hacia la peña Itzaga que domina estos entornos.

Accesos : Iriso ( 45 min ).

Catálogos

Imágenes

Comentarios

  • item-iconJose Ignacio Fedriani Sanz
    El 16 de junio de 2018

    La maleza hace muy difícil el llegar a la cumbre, el boj lo dificulta enormemente, y si se va sólo el navegador es de gran ayuda, ojo con los despistes. Ascensión desde la pista de Iriso en un marcaje con cairns cerca de una arqueta de pluviales.

  • item-iconRoberto Gil Alonso
    El 27 de febrero de 2018

    Ha cambiado bastante la ruta de ascenso desde que la hiciera en 2006. En aquella ocasión en el último tramo la senda se mantenía muy nítida, pero ya no. Me costó bastante econtrar los hitos en el último tramo; la senda prácticamente ni se ve. Por cierto, siguiendo escasos cincuenta metros desde el vértice hacia el SW por la línea del cordal, me topé con los restos de lo que pudo haber sido la ermita. Hasta ese punto se puede llegar con poco esfuerzo, hay rastros muy difusos de paso. A partir de ahí, imposible. Hay cimientos y arranques de muros que definen un edificio de planta rectangular. En Iriso hay un panel que sugiere una ruta circular que hoy en día resulta imposible.

  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    El 15 de noviembre de 2010
    Perfecto paseo para un día en ell que anunciaban lluvia. Antes de las primeras gotas, partimos de la iglesia de Iriso. Continuamos la pista entre gigantescos robles, damos el pertinente giro de casi 180 grados a derecha, desechamos al poco un cairn a derecha (tal vez lleve a la cima, pero seguimos el libro de Feliu y acertamos), llaneamos y descendemos un poco por la embarrada pista, hasta que un cairn a derecha señala una marcada senda. En breve, en la bifurcaciónd de la sendas, giramos a la derecha, ascendiendo, y siguiendo los plastiquillos blancos, nos plantamos en la oculta cima, sin arañazos, aunque hay alguna zarcilla en la senda. Se pone a llover bien, pero ocultos en la senda, entre bojes, pinos y robles, casi ni nos mojamos.