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Tuc Dormidor (1.843 m)

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Hector Ugalde Rojo
Fecha Alta
03/09/2014
Modificado
03/09/2014
Para hacer esta cima del Tuc dormidor o pic Dourmidou por los locales, hay una ruta lógica y natural que parte del colector de Jau, a 1500 metros de altura. Es lo que habitualmente suele hacerse. Aquí ofreceremos algo diferente, más duro... Por un lado, entre ida y vuelta tendremos que conducir 19 km. Además, con lo que ello supone de tiempo y dinero. Por otra, en vez de los algo más de 300 metros de desnivel a superar por el lado del col, tendremos que realizar 1.150 m. También la distancia recorrida jugará en contra ya que desde el col se caminan poco más de 6 km. Y por el lado propuesta nos esperan unos 16 Km.

El Tuc Dormidor ( 1.843 m ) es una montaña de suave perfil por el lado SW pero cambia radicalmente por otros lados. Sus laderas carecen totalmente de vegetación así que se puede alcanzar por el lado que se quiera aunque lo que conocemos como camino luce por su ausencia. Tan sólo destaca una pista que conecta el col de Jau con el Col de l' Hommenet, claramente visible desde el primero.

Esta cumbre, en días limpios, dispone de unas amplísimas vistas tan solo eclipsadas por la roca de Madres, también accesible desde el mismo col. En compensación podemos llegar a ver la costa mediterránea y al otro lado el Pirineo, con el Carlit como máximo exponente. El itinerario que propongo también se puede plantear con dos coches y así acortar en gran medida el recorrido. También, y haciendo caso omiso de todo lo escrito hasta ahora, se puede plantear otra posibilidad y hacer dos cumbres centenarias a la vez. El col de Jau permite hacer el Roc de Madres y ... si todavía quedan fuerzas, el Tuc Dormidor.

Desde Counozouls

Salimos de Counozouls ( 973 m ) por pista señalizada con pintura amarilla que empieza a subir en sentido noreste de forma suave, haciendo lazadas, hasta el col du Feuille ( 1.155 m ). En este punto la señalización es algo confusa. A la derecha sale un sendero claro que debemos descartar. Recto sigue, en bajada, otro sendero que es bueno, aunque la señal de camino incorrecto. Nos llevaría a encontrar el camino bueno, pero muy emboscado. Así pues tan sólo nos queda la opción de la izquierda. Hay que buscar la señal de pintura que marca la continuación del sendero. A partir de este momento el camino comienza un sostenido descenso entre hayas y según nos perdiendo altura las señales de pintura van desapareciendo. Llega un momento en que (marzo de 2014) unos trabajos de tala de árboles han dañado de tal manera el camino que nos obliga a encontrar el mejor paso para enlazar con la pista que tenemos a la vista. Son pocos metros pero el terreno es bastante pendiente. Ya en la pista pasamos por encima de un pequeño torrente canalizado y llegamos a una bifurcación. Tomaremos la pista que baja y descartamos la que sigue recto, en suave subida. Esta pista parece, por lo que observé desde otro punto del camino, que sube haciendo lazadas a la cresta y después a la cima, una vez se sale del bosque, pero no puedo asegurar que esto sea cierto. Desde la lejanía parece que se intuye la forma. Como ya hemos dicho, optamos por seguir bajando y seguir el camino señalizado en el mapa.

Más adelante las señales amarillas volvieron a aparecer para confirmar que iba en el camino correcto. Siempre en bajada llegó un momento en que aparece sobre el terreno otra pista que no figura en el mapa y que puede dar lugar a interpretaciones y errores ya que sigue el mismo recorrido que la que está dibujada en el mapa. En este punto hay que dejar de lado la pista evidente y seguir recto, en el mismo sentido de la marcha, por otra pista, el comienzo de la que está tapado por árboles caídos. Más adelante la pista se amanece y se hace mucho más fácil de seguir. Así llegamos a un punto en el que las señales de pintura nos hacen dejar el camino ancho y tomar un sendero que baja por la orilla y nos hace bajar en busca de un torrente (si siguiéramos recto por el camino marcado como incorrecto, parece que iríamos a enlazar con las pistas de deforestación antes descartadas).

Lo seguimos unos metros aguas abajo y lo cruzamos para ir a salir a un sendero. Yo lo cogí en sentido ascendente pero lo mejor es hacerlo en sentido contrario. Por un lado u otro tenemos que acabar saliendo a una pista mucho más ancha y apta para todo tipo de vehículo. Ya en esta pista la seguimos por la derecha, sin pintura ya que el camino señalizado se va en sentido contrario, y tras varias lazadas conectamos con otra pista.

Aquí también tenemos varias opciones. Por la derecha, al poco y por la izquierda, encontramos una pista que hace atajo subiendo mucho y muy fuerte. Recto vemos un sendero, que más parece una traza de ganado, que emboscado también acaba enlazando con el atajo anterior. Finalmente siguiendo por la izquierda, al poco se llega al punto en el que nace la pista que debemos seguir ya la que sale el atajo anterior. Al poco de caminar por esta nueva pista descartamos otra que sale por la izquierda y que aún toma más pendiente. Más adelante descartamos dos desvíos a la derecha y empezamos a encontrar señales de pintura blanca y un cuadrado negro con el número 40 dentro (también veremos otros con el número 42). Esta pista, en sostenida subida, nos lleva a tocar el col de l' Hommenet ( 1.369 m ). No llegamos a él ya que vamos girando a mediodía en suave subida hasta salir a una nueva pista, proveniente también del anterior col. En este punto dejamos la pista en mejor estado y tomamos la que sube por la izquierda en sentido SE Flanqueamos el Pech perder y nos acercamos a la alambrada que separa dos comunas. Así, caminando ya libres de vegetación, por donde nos apetezca y soplando duro por la pendiente y el cansancio acumulado, llegamos a la cima del Tuc Dormidor ( 1.843 m ).

Hay que empezar el descenso, y lo planteamos montaña abajo de forma directa. Ningún problema ya que el descenso es franco casi hasta abajo del todo. Unos 500 metros de desnivel pisando matorrales y hierba que no se levantan más allá de los tobillos. Tenemos dos crestas para hacerlo. La que baja al Dardiére parece la mejor y además hace más corto el recorrido. Yo opté por bajar directo al techo del edificio que se ve más abajo y que figura en el mapa como Métairie du Bécaud. Por ello elegimos la cresta que pasa entre el rec du Bac y el de Bécaud. Esta es limpia hasta unos 200 metros de la pista que debemos tomar. Ningún problema pero ya que como toda hayedo, el sotobosque es limpio. Y ya estamos en la pista. La seguimos por la derecha, en sentido norte. Ahora vamos recuperándonos del descenso y transitamos cómodamente de manera casi llana.

Siempre caminando por la pista más evidente vamos descartando otros desvíos que vamos encontrando y llegamos a un punto en el que cruzamos el rec du Courtalet. A partir de aquí hay que prestar atención. Primero la pista gira hacia el oeste, luego al norte y unos metros más adelante en el noroeste. Aquí nos debemos detener y localizar un viejo sendero, el comienzo del que actualmente se ha perdido debido a las obras de arreglo de la pista. Este sendero, como diría un compañero, es un camino de los de toda la vida. Una vez lo hemos localizado es fácil de seguir ya que su trazado se intuye bien, a pesar de estar difuminado por el arbolado que ha ido creciendo. De golpe aparecen señales de pintura roja. Vamos caminado entre hayas viejos y salvajes. Hay una buena estesada. Cuando estos desaparecen el camino se empieza a perder entre la vegetación (retamas) Pero aún se intuye un estrecho rastro. No sé cuánto tardará en desaparecer completamente.

Finalmente salimos a una pista. La seguimos por la izquierda en sentido suroeste. Más adelante encontramos un desvío, fuerte a la derecha. Dejamos la pista por la que transitamos y tomamos la nueva, yendo ahora en sentido noroeste. Ya no la dejaremos hasta salir a la carretera D-417, que nos llevará, en pocos metros, en el aparcamiento y punto final de esta aventura.

Accesos: Counozouls ( 3h ).

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