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Escó (593 m)

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Rafael Bartolomé Resano
Fecha Alta
30/12/2015
Modificado
31/10/2017
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El cerro sobre el que se cobija el despoblado de Escó nos servirá de excusa para visitar las curiosas ruinas de este pueblo fantasma. Habitualmente aprovecharemos las idas y venidas del Pirineo, por la N-240, para entrar unos minutos a ver el interesante pueblo, y, como no, coronar el elegante cerro erosionado que siempre le acompaña.

Escó y el cerro

Hasta el año 1959 los vecinos vivían de la agricultura y la ganadería pero la construcción del pantano de Yesa expropió y anegó sus campos de cultivo, principal medio de sustento, quedando poco a poco deshabitadas sus 60 casas, abandonadas por sus 253 habitantes, ya a finales de los años 70. A día de hoy sólo se ha mantenido la casa Guallar y es la única en la que vive alguien, ya que dicha familia se dedicaba al cuidado de ovejas. El pueblo obviamente destaca por la iglesia de San Miguel, de estilo románico que, aunque conserva su planta, presenta un interior muy deteriorado.Escó y pantano desde el cerro

Existe una fundación pro reconstrucción de Escó, aunque se antoja una obra tremenda que requeriría un gran esfuerzo económico, pero es lícito y loable albergar el deseo y la esperanza de rehabilitar el pueblo, aunque para los turistas tendría menos atractivo. De momento han rehabilitado el cementerio y la ermita de las Viñas, situada más al Este.

Hay que decir que siempre se mantuvo una casa habitada en Escó, a diferencia de Tiermas y Ruesta que fueron abandonados completamente. El resto de vecinos tienen prohibido recuperar sus casas ni entrar en ellas, por si se plantea un recrecimiento del pantano, que no está claro que llegara a afectar el pueblo.

pueblo
Desde la N-240 (T1)

Se puede aparcar en el tramo de pista de tierra inicial (495 m), antes de la cadena que cierra el acceso. Tras unos 400 m llegamos al pueblo y callejeamos por la izquierda hasta contornearlo completamente, dado que no es conveniente salirse de la calle principal por el riesgo que hay de pasar entre las paredes ruinosas. A la izquierda quedará una nave ganadera siendo a la derecha donde asciende la calle para llegar a la única casa restaurada, reconocible por tener las cuatro paredes y llegar los cables de la luz.

De frente está la iglesia, que merece una visita, antes de volver y ya acceder a la base del cerro. El inicio empinado es algo resbaladizo hasta salir ya a la zona herbosa que permite el acceso a la cima, donde se disfruta de una interesantísima panorámica. Seguro que no nos defrauda y daremos por bien empleada la parada.

Accesos: N-240 (20m).

Enlaces de Interés:

  • Asociación pro reconstrucción de Escó: web , blog
  • Los Pueblos Deshabitados (Faustino Calderón): blog

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Comentarios

  • item-iconRafael Bartolomé Resano
    El 30 de diciembre de 2015

    Obviamente esta reseña es algo más que la descripción de un simple cerro de 41m de prominencia y escasos 593m, es evidentemente una cuestión cultural y reivindicativa, pero sin querer entrar en controversias, tal como decimos en las normas de la web. Ahí está la historia y ahí está el pueblo, que cada cual forje su opinión. El que quiera leer más cosas tiene los enlaces, que recomiendo ver antes de la visita.