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Gozopaño (1.250 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
07/03/2016
Modificado
09/03/2016
2

Perderse por las callejuelas de la Judería de Biel, al pie de su imponente castillo del siglo X; evocar el medievo junto a las ruinas románicas de la ermita de Santa Quiteria, mientras contemplamos las enigmáticas Torres de Sibirana; llenarse los ojos de Pirineo, con su perfil recortado por encima de las crestas de la Sierra de Santo Domingo; sorprender el destello azul metálico del martín pescador, aguas arriba del Pozo Pigalo, donde no llega la ruidosa algarabía de los bañistas...; son argumentos más que suficientes para lanzarse a caminar, al norte de la zaragozana Comarca de Cinco Villas, por la amable Sierra de Luesia, de la que forma parte el monte Gozopaño.

La Sierra de Luesia se extiende al SW de la Sierra de Santo Domingo, entre los ríos Arba de Luesia y Arba de Biel, que perderán sus respectivos apellidos, tras recorrer de norte a sur las tierras de Cinco Villas, al fundirse en un único cauce junto a Ejea de los Caballeros; el unificado río Arba rendirá sus aguas al Ebro en Gallur, ya en la Comarca de la Ribera Alta. El sector central de esta sierra de perfiles alomados y vocación forestal traza una amplia media luna entre las alturas de Gozopaño (1250 m) y Puy Moné (1302 m) —su cima más popular, coronada por una aparatosa caseta de vigilancia de incendios—, pasando por la Punta de Cabo Bal (1312 m), techo de la cadena montañosa.

Los ríos Arba de Luesia y de Biel ostentan sendos LIC de la Red Natura 2000, como reconocimiento a sus valores naturales, mientras que el conjunto de las Sierras de Santo Domingo y Caballera y Río Onsella ha sido designado como LIC y ZEPA. El popular Pozo Pigalo, un represamiento natural del Arba de Luesia, accesible por pista (8,5 km desde la A-1202 cerca de Luesia), es destino habitual en verano de campistas y domingueros, atraidos por sus excelencias como piscina natural; lamentablemente, la escasa conciencia ambiental y la masificación convierten este paraje hermoso y pintoresco en un lugar sucio y vulgar, que solo recupera algo de su atractivo fuera de la temporada estival.

Aunque algo alejadas de la ruta montañera propuesta (a casi 3 km de la pista entre Luesia y Pigalo; accesibles en coche), el conjunto formado por las Torres de Sibirana y la Ermita románica de Santa Quiteria, de propiedad privada y situadas en terrenos del municipio de Uncastillo, merecen una visita. Las dos airosas torres gemelas, aparentemente inalteradas, encaramadas a un escarpado peñasco de aspecto inaccesible; la derruida ermita, que conserva el ábside semicircular y un sencillo tímpano con crismón sobre su humilde portada; los arrasados restos de viviendas al socaire del castillo..., conforman un enclave con gran poder evocador. Sibirana parece anclado en el pasado, en un lejano y oscuro siglo XIII en el que, por razones que se nos escapan, el lugar se despobló.

Menos conocida que otras localidades de la Comarca de Cinco Villas (Sádaba, Uncastillo, Sos del Rey Católico...), la villa de Biel cuenta tambien con un patrimonio más que notable. Su Castillo (siglos X-XI) y la Iglesia de San Martín (siglo XVI, sobre obra anterior) conforman un conjunto imponente, con un volumen quizás algo desproporcionado en relación al tamaño de la villa, pero de una belleza rotunda e incuestionable; se dice que Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y de Pamplona entre 1104 y 1134, nació en Biel, que en esa época era un importante baluarte defensivo de la línea fronteriza entre los territorios cristiano y  árabe.

En torno al monumental castillo se extiende un entramado de callejuelas de aire medieval con algunos edificios notables. El norte de la localidad está ocupado por la antigua judería, una de las más importantes de Aragón; durante el siglo XV, más de la mitad de los habitantes de Biel eran judíos.

Proponemos una ruta circular con inicio y final en Biel, aprovechando las dos variantes que el GR-1 traza entre esta localidad y el Pozo Pigalo, y coronando, a partir del Gozopaño, las alturas principales de la Sierra de Luesia.

Desde Biel

En la curva anterior al puente sobre el Arba de Biel (745 m), en la A-1202 viniendo desde Luesia, sin llegar a entrar en la población, seguir a través de una pequeña urbanización las marcas rojiblancas del GR-1, pintadas en los mástiles de las farolas. La pista, que continúa entre cultivos, recibe por la derecha, en poco más de cinco minutos, el camino (también con señales del GR) que abandona Biel por la calle Santo Domingo y vadea luego el río, habitualmente de caudal exiguo.

Enseguida, en un cruce señalizado, el GR-1 se bifurca. Dejamos para el regreso la variante a Malpaso y Pigalo por el Barranco Embite, y seguimos el camino de la izquierda, ascendiendo por la Val de Biel hasta el Collado del Correo o de las Neveras. Una vez en el vasto cordal, abandonamos el sendero señalizado para remontar directamente (S), en poco más de diez minutos desde el collado, el cabezo herboso que culmina en el vértice del Gozopaño, denominado en la actualidad por el IGN Punta del Siete (1h 30min).

De vuelta al Collado del Correo, desde donde se podría regresar a Biel o descender a Luesia (1h), merece la pena seguir el GR-1 por el suave cordal, de generosas vistas, hasta el panel panorámico del mirador de Puy Fonguera, antecima de la Punta de Cabo Bal (1312 m), máxima altura de la sierra (2h 10min). Desde Cabo Bal podemos ganar sin grandes esfuerzos (2h 20min) la caseta de vigilancia forestal que ocupa la cima de Puy Moné (1303 m).

Hay que volver al cuello entre Cabo Bal y Puy Fonguera, donde las marcas del GR-1 resiguen la atractiva cresta de Mal Paso (NE), perdiendo altura con rapidez hasta el nudo de caminos ubicado en Erica la Fosa (3h). Las señales de este pequeño claro en la loma indican la dirección a Mal Paso, de donde venimos (Senda a monte Val, 3 km); el enlace con el PR-Z 141 (Senda de Santo Domingo, 9,5 km); la continuidad del GR-1 a Pozo Pigalo (Senda a Pigalo, 4 km); y, finalmente, nuestro camino de regreso por el propio GR (Senda a Biel, 6 km).

El bonito sendero desciende por bosque hasta el fondo del Barranco Embite y enlaza con la pista que recorre el Barranco de la Carbonera hasta su confluencia con el cauce del Arba de Biel. El curso descendente del río, que cruzaremos en un par de ocasiones, nos devuelve, cansados pero satisfechos, a las calles de Biel (4h 15min).

 

Accesos: Biel (1h 30min)

 

Material complementario

 

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11/03/2018

 

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