Ir arriba

La Malapasada, Peña de (759 m)

remove-icon
Luis Astola Fernández
arrow-iconFecha Alta
27/07/2016
arrow-iconModificado
27/07/2016

La Malapasada es el expresivo nombre que recibe un antiguo camino carretero que asciende desde la localidad zuyana de Aperregi hacia el portillo de Arnate, pasando a escasos metros al este de la cima a la que ha prestado el nombre; algún tramo especialmente dificultoso para el tránsito de los carros tirados por bueyes, o por vacas más probablemente, en tiempos ya lejanos, justifica el topónimo.

Cota muy discreta pero aparente, su mayor interés reside en recorrer la inofensiva cresta que la une con su vecina Peña Arrikoaran (739 m), y que continúa luego a poniente para hundirse en las espesuras boscosas que esconden el legendario Puente de La Encontrada, sobre el cauce del Baias; entre ambas peñas se forma El Txorro, una pequeña cascada estacional por la que, en contadas ocasiones, se desploma hacia el valle de Gurdiaran el exiguo arroyo que surca las campas al sur del cresterío.

Montañas de baja intensidad, de andar por casa, que permiten salir de las rutas más trilladas hacia Atxabal, Ganalto o el concurridísimo Gorbeia, y caminar por agradables rincones mucho menos conocidos del Valle de Zuia.

Desde Aperregi

Un sencillo itinerario circular, acorde con la categoría de la propia montaña, que se puede alargar a voluntad sin necesidad de sugerencias ni planes previos. Tomamos al final de Aperregi (627 m), al W, la conocida ruta que conduce a Ganalto (898 m) por el Portillo de Arnate. Traspuesta la barrera metálica, seguir la amplia pista que asciende por el robledal, descartando de momento, para evitar despistes, todos los caminos que se desvían a su derecha. En 15 minutos aproximadamente, en un recodo, se desgaja a la derecha en ángulo recto un ancho camino que se dirige en ligero descenso al cercano collado herboso ubicado al pie de la Peña de la Malapasada (759 m), donde destaca un hermoso ejemplar de arce de Montpellier (Acer monspessulanum).

La corta ladera meridional de la peña, donde suele haber algunas colmenas, aparece invadida por cerrada y punzante vegetación arbustiva (endrinos y carrascas), que la hacen poco menos que intransitable. Rebasamos por la derecha la línea de cresta y descendemos brevemente por la vertiente contraria, siguiendo el buen camino que nos ha traído hasta este punto, que coincide muy probablemente con el denominado como La Malapasada. Un corto y empinado pasillo herboso remonta enseguida a la cima, señalada por un pequeño montón de piedras; el macizo de Peñas de Oro/Oroko Haitzak, con su emblemático santuario mariano, emerge cercano sobre el siempre verde valle de Zuia.

Para el descenso, salvo que decidamos prolongar la ruta o después de hacerlo, seguimos el camino de La Malapasada hacia la vertiente septentrional, por donde serpentea entre marojos, perfectamente trazado aunque ya con angosturas de sendero (hace tiempo que dejaron de chirriar por estas cuestas los frenos de los carros); la senda llega a desdibujarse al salir del bosque y alcanzar una pradera, pero se puede seguir el rastro descendente que alcanza finalmente, en menos tiempo del que se tarda en contarlo, la pista que recorre la vaguada de Gurdiaran ("Valle de los carros", topónimo con mucho más sentido que el generalmente cartografiado "Burdiaran"), entre Lukiano y Aperregi.

Por la derecha, el camino nos devolvería, dando un rodeo ligeramente ascendente, a la ancha pista de Arnate, ya conocida. Sin necesidad de tomarla, se puede cruzar y descender al frente por una pradera, por senda muy embarrada con lluvia, que enlaza más abajo con un carretil entre arbolado. A la derecha, en breve y a pie llano, se regresa a Aperregi (menos de 1h, en total).

Accesos: Aperregi (25 min)

catalog-iconCatálogos

images-icon Imágenes

comment-iconComentarios