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San Bartolomé (716 m)

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Luis Astola Fernández
arrow-iconFecha Alta
07/09/2016
arrow-iconModificado
16/09/2016

Este discreto cono boscoso es el punto culminante de un pequeño ramal desprendido en dirección S-SE desde la cima de Araza (1139 m), que se prolonga luego con similar orientación hasta el modesto Alto de Genda (669 m), sobre los tejados de Olano y Zaitegi, concejos integrados en el Ayuntamiento de Zigoitia; se puede considerar por tanto como una cumbre más del Macizo de Gorbeia.

Al abrigo de su ladera oriental se recuesta el noble caserío de Manurga, sobre el que destaca el imponente volumen de su iglesia dedicada a San Martín (s.XVI-XVII) y el sobrio palacio barroco de los Martínez de Murguía (finales del s.XVII), cuna de Prudencio María de Verástegui (1747-1826), aristócrata ilustrado que llegó a Diputado General de Alava y Diputado en Cortes; miembro de la "Real Sociedad Bascongada de Amigos del Pais", se le atribuye, entre otros méritos, ser uno de los impulsores en Alava del cultivo de la patata, una de las señas de identidad del territorio.

Los paneles instalados por la Junta Administrativa en los lugares más representativos de Manurga, con información sobre aspectos históricos, artísticos y etnográficos, enriquecen notablemente la más que recomendable visita a la localidad; hay que valorar igualmente la iniciativa de recuperación toponímica de los términos del concejo, que ha colocado carteles identificativos en varios puntos de los terrenos de su propiedad.

La ermita de San Bartolomé es un edificio de aspecto rústico (s.XVI), con escasos signos externos que denoten su utilidad religiosa, ubicado en el claro que ocupa la cima de la colina a la que da nombre. Un panel anexo proporciona interesante información sobre la historia del sencillo templo; llama especialmente la atención la curiosa anécdota, que nos permitimos transcribir, referida a un peregrino italiano que la ocupó como ermitaño en el siglo XVIII:

"Dentro de la ermita existía, separada por un tabique, una cocina, con muebles y bancos viejos. Aquí vivió durante años, en el siglo XVIII, un ermitaño de origen italiano: Joan Nicolai. Al parecer se asentó en esta ermita al regreso de su peregrinación a Santiago de Compostela. No sería extraño que se quedase en el hospital de Manurga por alguna dolencia. En todo caso, aquella estancia temporal se convirtió en definitiva. Fue escultor, dejando varias tallas en la ermita. Al morir fue enterrado en la parroquia, en la sepultura de los pobres. Como falleció con fama de santo, el pueblo no quiso que se inhumara a nadie más en aquella tumba, construyendo otra para los pobres".

Desde Manurga

Poco más que un paseo breve, directo y empinado. En la parte alta del pueblo (663 m), seguir unos metros la carretera en dirección a Zárate. Una flecha rotulada "San Bartolomé" señala a la izquierda el arranque de una pista, hormigonada en su primer tramo, que asciende repentina a la densa sombra del arbolado hasta el depósito de aguas del pueblo; tras un quiebro a la derecha, el carretil de tierra remonta, flanqueado por robles americanos y cipreses de Lawson, hasta el calvero de la cima de San Bartolomé (716 m), ocupado por la ermita homónima.

Desde Olano

Merece la pena plantearse un paseo un poco más largo desde Olano (590 m), enlazando con la cima de San Bartolomé su parroquial de idéntica advocación; un precioso ventanal aspillerado de estilo románico se esconde en el ábside tras las ramas de un hermoso nogal.

Tomar bajo la iglesia la calle que, tras dejar atrás el lavadero y la fuente, fechada en 1901, llega junto a un panel del GR 25 "Vuelta a la Llanada Alavesa a pie de monte". A los 25 metros se abandona las marcas del GR, que se dirigen hacia Manurga y Etxagüen por la parcelaria asfaltada, y se cruza por un puente a la derecha el reseco arroyo.

De las tres alternativas que se presentan inmediatamente, elegimos el pedregoso camino ascendente de la derecha, que poco más arriba traza un brusco zigzag y se orienta al NE; en un agradable paseo que alterna tramos de pino albar (Pinus sylvestris) con limpios herbazales, la pisada senda alcanza una pista (tomándola a la derecha también se llegaría a Manurga), que seguimos a la izquierda en ligero ascenso. Sorprende la extraordinaria abundancia de serbales silvestres o mostajos (Sorbus torminalis) que salpican el pinar; sobre las ruinas de la ermita de Santa Marina, en cambio, han medrado potentes los quejigos (Quercus faginea) y algunos pies de Arce de Montpellier (Acer monspessulanum).

Sin pérdida posible, tras pasar junto al cartel que identifica el término de Ortubieta, se llega al disgregado pero armónico casco urbano de Manurga, que luce hermosos caseríos y palacios presididos por su monumental iglesia. Alcanzadas las casas más elevadas del conjunto, se toma la carretera hacia Zárate, la inmediata bifurcación hasta el depósito y el corto tramo final que nos deposita junto a la ermita de la cumbre.

Accesos: Manurga (10 min); Olano (50 min)

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