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Lanos (644 m)

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Luis Astola Fernández
arrow-iconFecha Alta
27/02/2017
arrow-iconModificado
28/02/2017

La peña de Lanos (644 m) se cierne, rotunda, sobre los tejados de Ocio, coronada por el voluminoso castillo con el que comparten su nombre, alternativamente, el pueblo y el propio peñasco. En realidad, el Castillo de Ocio (o de Lanos) viene a ser la culminación artificial de la auténtica fortaleza inexpugnable que constituye la peña en sí misma, formada por un macizo bloque vertical revestido de una cubierta vegetal tan densa e impenetrable que le hace parecer aún más inaccesible; solo por el sur, a partir del collado que la encadena al resto de la Sierra de Cabrera, se permite un flanco más débil donde la pendiente se atenúa lo justo para permitir un ascenso penoso tiempo atrás, cuando el viejo camino que trepaba hasta el castillo aún no había sido engullido por el asfalto.

La Sierra de Cabrera, que ostenta su techo en la cima de Cabrera (709 m), constituye la prolongación de la sierra de Toloño hacia poniente, un último esfuerzo de elevación del dilatado sistema orográfico procedente del lejano Kodes antes de hundir los pies en las espesas y poderosas aguas del Ebro. Toda esta prolongada cadena montañosa que perfila el mediodía del territorio alavés, integrada por las sierras de Cabrera, Portilla, Toloño, Kodes y Lokiz, está integrada en el Espacio Natural Protegido ZEC/ZEPA "Arabako hegoaldeko mendilerroak/Sierras meridionales de Álava", en el marco de la Red Natura 2000.

El anexo al decreto que establece la protección de estas sierras las describe como "un espacio cuya principal característica es que se sitúan en la banda fronteriza entre las regiones biogeográficas Atlántica y Mediterránea. Su orientación preferente este-oeste frena la influencia climática oceánica y esto se traduce en las características de la vegetación, de tipo atlántico en el norte (hayedos) y de tipo mediterráneo en el sur (quejigales y encinares)". Respecto a Cabrera en concreto, donde se incluye el cerro de Lanos, destaca lo siguiente: "Monte Cabrera es un modesto cordal, más abrupto en la porción occidental donde aflora un roquedo de interés para las especies rupícolas, y en cuyo centro se localiza una zona agrícola en la que se ubican los terrenos cinegéticos del coto de caza industrial «El Castillo». Este monte es de elevado interés para la pareja de águila perdicera, representando la principal zona de alimentación de la misma en el Territorio Histórico de Álava."

La antigua frontera entre los reinos de Castilla y Navarra

Además de frontera bioclimática, estas sierras meridionales de Álava, prolongadas hacia poniente después de saltar el Ebro por los Montes Obarenes y aun más allá, fueron durante un largo periodo frontera territorial entre los antiguos reinos de Navarra y de Castilla, como varios siglos antes lo habían sido entre Al-Andalus y los predios cántabros y vascones. Toda esta larga cadena montañosa aparece salpicada de castillos, fortalezas, torres o sencillas atalayas de vigilancia, situadas estratégicamente en puntos elevados con un gran dominio visual sobre las rutas y los caminos más transitados. La relación de fortalezas resulta prolija: Petralata, Pancorbo, Cellórigo, Bilibio, Buradón, Toloño, Herrera, Vallehermosa, Toro, Marañón, Aguilar...; y en una posición más septentrional, Miranda, Portilla, Lanos, Urizaharra, Bernedo, Portiella de Corres, Antoñana...

En el caso de la fortaleza de Ocio, se eligió para su emplazamiento la cima de la imponente peña de Lanos (644 m), que controlaba dos rutas antaño importantes: la que discurría por el corredor natural Inglares-Ega, que ponía en comunicación los territorios navarros ligados a este último río con el corredor del Ebro; y el camino que enlazaba con el anterior, al pie mismo del cerro, procedente de tierras riojanas a través del portillo de la Lobera por la cercana Salinillas de Buradón, ruta alternativa a la de las Conchas de Haro en situaciones de crecida del Ebro.

Se han encontrado testimonios de ocupación en la ladera meridional del cerro de Lanos correspondientes a un largo periodo que abarca desde la Edad de Hierro hasta época altomedieval. El castillo de Ocio fue construido en varias fases, desde la primitiva torre central fechada a principios del siglo XII, hasta los edificios anexos y los sucesivos cercos defensivos concéntricos que se fueron añadiendo a lo largo de los siglos XII y XIII; posteriormente (s.XV) fue objeto de reformas y parece que se abandonó definitivamente a lo largo de esa misma centuria, según explica José Luis Solaun Bustinza (Arqueólogo, Doctor en Historia por la UPV y miembro del Grupo de investigación en Patrimonio Construido de la UPV-EHU) en una ficha anterior a la intervención arqueológica en el castillo dirigida por él mismo entre los años 1999 y 2002:

"Las causas y motivaciones que llevaron a este abandono, realizado de manera pacífica a juzgar por el registro arqueológico, pueden entenderse de la mano de varios hechos acontecidos en el último tercio del siglo XV: la fundación del mayorazgo de los Sarmiento en 1463, la integración de Ocio en la Hermandad de Álava por mandato de los Reyes Católicos en 1476 y la obtención del título de villa en algún momento de este periodo."

A partir del siglo XIV, tanto el castillo de Lanos como las villas de Ocio, Berganzo, Peñacerrada o Salinillas de Buradón aparecen ligadas por cesión real al linaje de los Sarmiento; esta poderosa familia, entre otras actividades, monopolizó durante un prolongado periodo la explotación y el comercio de la sal (materia prima preciosa aún en esa época) como titular de las Salinas de Buradón y de Añana. La iglesia de San Miguel de Berganzo (s.XVI-XVII), que se edificó según la tradición sobre el antiguo palacio que los Sarmiento poseían en esta villa, conserva en su fachada occidental un lienzo de una fortaleza de los siglos XIV-XV, con algunos preciosos elementos góticos (destaca un complejo ventanal apuntado de exquisita factura) que merece la pena conocer. Rastreando en la genealogía del noble linaje de los Sarmiento, nos sorprenderán multitud de curiosos datos históricos y jugosas leyendas sobre su origen.

Ascenso a Lanos y su castillo desde Ocio

Desde la construcción de una pista asfaltada para la intervención arqueológica y de consolidación de las ruinas del castillo a finales del siglo pasado, la ruta de ascenso a Lanos desde Ocio constituye un corto y sencillo paseo. Registramos la existencia, en la década de los 80-90, de un viejo sendero señalizado, que no llegó a homologarse ni a disponer de folleto ni topoguía, denominado PR-A 32 "Senda de Ocio", que ascendía al castillo; hoy no queda ningún rastro del panel ni del balizamiento con el que contaba, siendo probable que su trazado quedase también sepultado en su mayor parte bajo el asfalto de la actual carretera. Sí contamos, en cambio, con las señales correspondientes al más moderno PR-A 34 "Gazteluen bidea/Ruta de los Castillos", itinerario circular de 14,6 km y 4,30 h que enlaza las localidades de Ocio, Portilla y Berganzo y visita los restos de sus respectivas fortalezas.

En Ocio (526 m), situado en la carretera A-3126 entre Zambrana y Peñacerrada, el panel informativo del PR-A 34 se localiza junto a la propia carretera, detrás de una báscula de pesaje contigua a un parque infantil; por si hubiera alguna duda, existe una señal que confirma la dirección. Tras cruzar, siguiendo las señales, el puente sobre el Inglares, la ruta se orienta hacia la izquierda, paralela al curso del río, coincidente en este tramo con el trazado del GR 1 "Sendero Histórico".

En breve, sin margen posible para equivocarse, una bifurcación señalizada a la derecha indica el inicio del ascenso por la pista asfaltada, que traza una amplia curva al pie de la peña por su ladera oriental. Envueltos por la vegetación típica del carrascal-quejigal, salpicada de madroños, bojes, enebros y aulagas, que tejen alrededor del cerro una maraña prácticamente impenetrable, ascendemos cómodamente por la carreterilla, tomando opcionalmente un incómodo y empinado atajo (probable vestigio del viejo sendero), hasta la misma puerta de la muralla inferior de la fortaleza; encontramos un panel informativo y una placa conmemorativa de Nafarroa Bizirik, con el texto de Iñaki Sagredo Garde (autor de la monumental obra "Navarra, castillos que defendieron el Reino") que reproducimos:

"Castillo de Lanos. Fortaleza que formó parte del sistema defensivo del reino de Pamplona-Navarra durante los siglos XI y XII. En el año 1199 las tropas del rey Alfonso VIII de Castilla atravesaron el río Ebro y asediaron varios castillos de la tenencia de Portilla. La documentación anota que no pudieron conquistar esta parte del reino debido a la valerosa defensa de sus tenente navarro Martín Ruiz, aunque finalmente terminará en poder de Castilla. La primera vez que se menciona el castillo es en el siglo XIII, cuando el rey Sancho IV de Castilla toma el castillo de Lanos considerado como rebelde. En el siglo XIV la fortaleza se entregará como parte de Señorío a Diego Gómez Sarmiento, quien mandó reformarla ampliando sus defensas".

Una vez traspuesta la puerta de la muralla exterior, solo hay que seguir el sendero más pisado, que asciende enlazando los sucesivos cercos hasta la terraza superior de la peña. El punto más elevado parece situarse en el interior de la maciza torre, primitivamente exenta, que se puede recorrer libremente con la debida precaución, al igual que el resto de las ruinosas dependencias, donde se descubren detalles y perspectivas interesantes; el compacto aspecto del material empleado en la construcción, que en los vanos abiertos en las fachadas del castillo no es otro que la piedra toba, relativamente abundante en el entorno (existe un topónimo El Tobal al oeste del cerro), llamó en su día la atención de Francisco Martínez Marina, autor de la parte correspondiente a Álava del "Diccionario Geográfico-histórico de España (Real Academia de la Historia-Madrid, 1802). Dice así, refiriéndose al castillo de Ocio: "A la parte del s., en un eminente risco que la domina, se halla un fuerte castillo de piedra durísima, y de una argamasa tan fuerte, que no parece más que una pieza".

Desde las terrazas cimeras que rodean el cuerpo de la fortaleza dejaremos volar la vista hacia el sugerente cerco montañoso que rodea Lanos (sierra de Portilla, Toloño o el nevado cabezo de San Lorenzo brillando sobre el escabroso entorno de Salinillas de Buradón); y la imaginación hacia los lejanos tiempos en que los vigías apostados sobre la muralla contemplaban un paisaje que, sustancialmente, no ha variado desde entonces.

Acceso: Ocio (20 min)

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