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Zancobe (657 m)

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Luis Astola Fernández
arrow-iconFecha Alta
15/03/2017
arrow-iconModificado
16/03/2017

Hermana menor de Peñaparda (674 m), la aparente peña de Zancobe (657 m) emerge directamente sobre un paisaje de viñas bien alineadas, a las que protege del frío viento del norte, en la vertiente riojana de Salinillas de Buradón.

A Zancobe nunca sube nadie, o casi nadie. Si alguna vez llegó a tener un sendero que trepase a su cima, se cerró hace tiempo por falta de uso; y si alguna vez tuvo nombre propio, los hombres que faenan a sus pies lo olvidaron. Recuerdan y conocen, en cambio, cómo se llaman los barrancos, las vaguadas y las fincas que les dan de comer y de beber. A veces, cuando el topógrafo, el cartógrafo o el montañero curioso les pregunta por el nombre de una montaña que ya no tiene nombre, improvisan a partir de lo que sí conocen.

De esa triquiñuela inofensiva nacen topónimos como San Mamés, que es ladera o vaguada elevada a la categoría de montaña; como La Dehesa (La Deresa, dicen ellos), denominación imposible para una peña escabrosa que no tiene un palmo llano; o como ese Zancobe Arriba que me endosó el buen paisano de Salinillas (después de parar el motor del tractor con el que arañaba la costra endurecida entre las cepas), cuando le pregunté por esa peña que algunos mapas denominan, sin demasiados visos de credibilidad, como Buradón (está universalmente admitido que el topónimo Buradón se corresponde con la cima de la "Concha de Haro" más oriental, que acoge entre sus rocas los maltrechos restos de un viejo castillo.

Zancobe (Zancorbe para el IGN) existe, pero parece referirse, igual que San Mamés, a vaguada o vallejo donde medran las viñas, más que a montaña. Hasta que esta se decida a susurrarnos su nombre, tomaremos prestado el de sus antojanos, bendecido además por el nativo que lleva toda la vida removiendo las raices del cerro sin preguntárselo. Con nombre o sin él, la montaña está ahí, y hay que ascenderla.

Desde las Conchas de Haro

Dada su vecindad con Peñaparda (674 m), la ruta de ascenso a Zancobe coincide con la de esta encantadora atalaya natural, acondicionada hace más de 1000 años por los antiguos pobladores de este rincón alavés para vigilar los caminos del Ebro y alertar de posibles movimientos del enemigo sarraceno.

El acceso más cómodo y evidente a Zancobe se efectúa desde la vertiente riojana del desfiladero de las Conchas de Haro. Para alcanzar el punto de inicio, una vez traspuesto el túnel que horada las Conchas en dirección a Haro y Logroño por la N-124, hay que tomar a 1,2 km la salida señalizada a Briñas y Labastida; en la rotonda a dos niveles, efectuar un cambio de sentido y volver a tomar dirección Vitoria por la N-124, hasta localizar un cartel que indica "Vitoria 39" y, 200 metros más adelante, un gran panel de la Diputación que anuncia la entrada en Araba-Euskadi. Exactamente junto a este visible panel, entra a la derecha una amplia pista sin señalizar, que debemos tomar (los mapas al uso rotulan en el lugar un Barrio arroa/Barranco Barrio), con abundante espacio para aparcar (475 m).

Hay que seguir (NW-N) la pista suavemente ascendente que, al llegar al alto, se biburca; tomamos a la derecha (E) y llaneamos entre cuidados viñedos al pie de la ladera meridional de Peñaparda (674 m), que aparece escoltada por dos enormes torres eléctricas y afeada por la despiadada cicatriz que las comunica. Sin hacer caso de los desvíos que se dirigen a los viñedos, continuamos por la estrada principal hasta un pozo de registro vallado relacionado con el gaseoducto, que anticipa un ramal a la izquierda (0,18) por el que nos desviamos (N).

El camino, a tramos arrasado por el agua, se enfila entre los viñedos hacia el collado abierto al W de San Mamés (767 m), circunvalando por oriente la vistosa montañita de Zancobe. Sin llegar al collado hacia donde se dirigen los postes amarillos del gasoducto, que da paso en la otra vertiente al Barranco Valinera, en un pronunciado recodo del camino nace a la izquierda (hito, pintura roja, cintas de plástico)(0,30) un senderillo que alcanza sin esfuerzo el collado (627) abierto al N de la peña.

La corta ladera N se presenta como una maraña impenetrable de coscoja, boj, madroños, enebros, rosales y árgoma, un perfecto compendio de arbustos ásperos y punzantes. La mejor manera de atacar la cima pasa por atravesar el lastonar que tapiza el collado y enfilar hacia un característico grupo de rocas aisladas que adornan la cresta occidental. Aunque la vegetación por este flanco es algo menos tupida, aún no existe rastro evidente de senda y será inevitable sufrir más de un doloroso zarpazo antes de alcanzar las rocas de referencia. Una vez en la cresta el progreso es más sencillo, aunque habrá que escorarse ligeramente a la izquierda en el último tramo para esquivar la cerrada vegetación que defiende la cumbre. La cima es una plana y agrietada plataforma rocosa, con buenas vistas hacia la Sonsierra riojana y hacia el arco de montañas formado por Toloño (1277 m) y sus satélites, San Cristóbal (885 m), San Mamés (767 m) y Peñaparda (674 m).

Acceso: Barranco Barrio, Ctra.N-124 (dirección Briñas), km 38,2 (40 min)

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  • item-iconAitor Moral
    El 17 de julio de 2017

    Buradon Gatzagatik ateratzen den pista batetik hegoko norantzan, non, La Dehesa hegotik zeharkatzen duena, hasieran pista, gero mahastiak eta ondoren gas hodiak maldan gora leporaino. Hemen piskat jetsi beste aldera eta irudiko harri pilaraino. Hemen bidetxur bat topau eta Zancobe iparreko aldetik eta bereziki garbien mendebaldeko isuritik gora ahal den lekutik. Hala ere ni hegotik jetsi nintzen eta garbiago dago tontorra egiteko.