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Puertas, Pica de las (757 m)

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Javier Tezanos Díaz
arrow-iconFecha Alta
22/03/2017
arrow-iconModificado
15/04/2018

También conocido como Monte Santa Catalina, está culminado por el mirador de Santa Catalina, que deja ver el bellísimo paisaje de los Picos de Europa y el serpenteante recorrido del Desfiladero de La Hermida en una de las vistas más espectaculares que se pueden encontrar en la zona. Un poco más hacia el SE el "Castillo de Piñeres", también conocido como "Bolera de los Moros".

En Santa Catalina hay, además, un yacimiento arqueológico. Se trata de una fortaleza alto medieval, quizá una de las más completas y mejor conservadas del norte de España, cuyo emplazamiento posee unas defensas naturales sobresalientes, sobre todo hacia el sur, donde el monte está cortado por un profundo acantilado que cae, prácticamente en vertical, hasta el río Deva.

En sus proximidades hay restos de una primitiva ermita dedicada a Santa Catalina, aunque actualmente apenas se conserva poco más que los cimientos. Ahora mismo están al descubierto unos 300 m2 de superficie en el área de una de las torres de la fortaleza, la situada al O donde se encuentran los restos de un recinto defensivo del que se conservan importantes testimonios de sus murallas norte y sur, así como de una atalaya de observación situada al levante, y de una torre de planta trapezoidal donde los defensores del lugar debieron realizar sus actividades cotidianas. Al otro lado del yacimiento, en la zona denominada “Atalaya Este”, se puede ver una planta semicircular de 10x6 m. Entre ambas torres se encuentra un amplio patio y al exterior se pueden observar los restos de muralla, bastante bien conservados, que protegían el asentamiento por los flancos norte y sur. En este último caso, se trata de un paramento de más de ocho metros de longitud y más de dos metros de grosor que proporciona al recinto un indudable carácter defensivo.

En este lugar se encontraron, también, restos de numerosos fragmentos de cerámica común y de cocina, de procedencias y cronologías diversas, con decoración incisa, estriada o pintada. Estas piezas, en su mayoría ollas y jarras, han permitido a los arqueólogos
realizar una aproximación cronológica al período en que este asentamiento estuvo ocupado. Además, fueron recuperados algunos materiales metálicos, escoria de hierro y restos de huesos de animales (ovi-cápridos, bóvidos y suidos), probablemente consumidos por los habitantes del lugar. Parece ser que la primera fase de ocupación se produjo a mediados del siglo VIII.

Accesos: Piñeres( 30 min ); Deba-Ruta de las Agueras ( 5h ).

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  • item-iconRobín García Saiz
    El 23 de marzo de 2017

    Precioso paraje. El Camino Lebaniego que va desde la costeña San Vicente de la Barquera hasta  Santo Toribio de Liébana y Potes, pasa muy cerca, por los montes cercanos y los pueblos hermosos de Cicera; Lebeña; Pendes ...