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Zabala (794 m)

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Luis Astola Fernández
arrow-iconFecha Alta
16/04/2017
arrow-iconModificado
16/04/2017

Zabala (794 m) es un cerro ancho y aplanado que cerca por el S los campos de Torre y de Samiano y protege del norte los cultivos y el pueblo de Baroja. Su línea de cresta marca la divisoria entre los términos municipales de Peñacerrada y Condado de Trebiño. Una vasta y casi impenetrable mancha forestal, mixta de quejigos, enebros y pino albar, cubre la tendida ladera septentrional. Por su extensión y relativa importancia local, el bosque ha merecido la declaración como Monte de Utilidad Pública (Nº 186 de Burgos, denominado "Monte Campo", con 228,86 ha de superficie) y se prolonga al W por el extremo S de la sierra de Saiturri/Sesturri, al otro lado de la vaguada del arroyo Zurbalday.

A orillas de esta erreka, que lleva agua incluso en pleno estiaje, entre el cerro Zabala (794 m) y los cordales de Saiturri (790 m) y Mendigerra (798 m), las casas de San Martín de Galvarín despiertan de su letargo y se recuperan poco a poco de su secular abandono.

San Martín de Galvarín

San Martín de Galbarín es una de las aldeas con más encanto de Trebiño. Estirada al final de una carreterilla que nace en Argote y atraviesa Torre (pueblo de hermosas y cuidadas casas), a San Martín hay que querer ir, porque no pilla de paso para ningún sitio; puede que ese sea uno de sus atractivos. Se tiene la sensación de que en sus callejas el tiempo se detuvo hace varias décadas; la fiebre urbanizadora del cambio de siglo se paró a sus puertas y todas las casas, construidas con materiales tradicionales y honestos (piedra, madera, teja árabe...), conservan su prestancia aldeana y vetusta, que no ruinosa.

Dentro del conjunto general sencillo y rústico, no faltan en algunas casas detalles que sugieren cierto abolengo de nobleza rural o clerical: un pequeño escudo labrado en una dovela o sobre un dintel, una puerta de arco en arenisca, una ventana con sillares bien escuadrados... La vacía escuela, con sus vanos revestidos en rojo ladrillo de cara vista, nos retrotrae a los tiempos, no necesariamente nostálgicos, de pupitre, pizarra, pizarrín y brazos en cruz.

La Iglesia dedicada a San Andrés, ubicada contra lo acostumbrado en la parte más baja del pueblo, parece construida a base de retales procedentes de aquí y de allá, pero su graciosa imperfección no deja de transmitir cierta armonía. La portada, del románico avanzado (s.XIII), exhibe una arquivolta exterior decorada con puntas de diamante y algunos capiteles con curiosos ornamentos vegetales y geométricos de aspecto arcaico. En el retablo mayor hay (o había, porque no hemos podido visitar el interior del templo) cuatro imágenes del escultor oniense Gregorio de Valdivielso, padre del más conocido Mauricio de Valdivielso (1760-1822), el célebre "Santero de Payueta", que tiene multitud de tallas religiosas repartidas por la geografía alavesa: Peñacerrada, Araia, Elorriaga, Argandoña, Erentxun, Maturana, Hijona, Egileta, Sarria, Leza o Vitoria, donde trabajó en la portada de San Miguel y en la Colegiata de la Catedral de Santa María...

Interesante también, aunque necesitado de un pequeño adecentamiento, el tradicional conjunto de lavadero, abrevadero y fuente, de ricas y abundantes aguas y fechada en 1899, situados en un umbrío paraje a la vera del arroyo Zurbalday.

La lápida funeraria romana de San Martín de Galvarín

Entre las curiosidades que se pueden encontrar callejeando por San Martín figura una lápida funeraria romana, procedente al parecer de una desaparecida ermita ubicada al W de la localidad, en los montes de Saiturri (o Sauturri, como recoge Deogracias Estavillo en el término de Argote), y reutilizada como sillar esquinero en la antigua casa del párroco, en la parte alta del pueblo.

El hallazgo fue informado ya en 1894 a la Academia de la Historia por Federico Baraibar, y estudiado posteriormente por Juan Carlos Elorza ("Ensayo topográfico de epigrafia romana alavesa". Estudios de Arqueologia Alavesa, tomo II; Vitoria, 1967; y "Estelas romanas en la provincia de Alava". Estudios de Arqueologia Alavesa, tomo IV; Vitoria, 1970):

"Piedra arenisca de 0,80x0,35x0,30 mts., situada en una esquina que mira a poniente, de la que fue casa cural del pueblo. Se supone que la presente lápida funeraria fue traída a finales del siglo XVIII de una ermita que existió al oeste del pueblo, en el término llamado Sierrita. La inscripción ha sufrido mutilaciones al ser acomodada al lugar donde ahora se encuentra."

"La inscripción dice: D. M.// M.ANTO//VS FVS//AN LX E// AVREL//P AN... En la cabecera de la piedra, y en forma de «ojo de cerradura», enmarcados entre esquemáticos árboles, aparecen dos bustos incisos, sin duda, representación ideal de los dos difuntos indicados en la inscripción."

La probable transcripción del epitafio parece ser: «D(iis) M(anibus sacrum). M(arcus) ANTO(ni)US FUS(cus), AN(norum) LX E(t) AUREL(ius) P(ater) AN(norum)... (hic siti sunt)», que traducido del latín significa algo tan simple como: "Consagrada a los dioses Manes. Aquí yacen Marcus Antonius Fuscus, de 60 años, y su padre Aurelius, de... años".

 

Lápida funeraria romana de San Martín de Galvarín

 

Desde San Martín de Galvarín

Hay espacio para aparcar a la entrada del pueblo (650 m), frente a los contenedores de basura, que establecen una inevitable nota discordante a la rusticidad general. La carretera procedente de Torre pierde el asfalto en la parte alta de San Martín; poco antes, precisamente frente a la casa que ostenta la lápida funeraria en su esquinera, tomar el camino que se introduce en la pradera, por encima de la vieja escuela y bajo un tendido eléctrico; de frente se localiza un panel del MUP "Monte Campo", que dejamos a la izquierda.

La ruta a Zabala es sencilla si acertamos desde el inicio con el camino correcto, pero fuera de sendero el monte tiene sectores extremadamente enmarañados, que pueden convertir el ascenso en una dolorosa experiencia. Pasado el cartel, el camino se bifurca en medio de la pradera; es importante descartar el ramal de la derecha, que se introduce en el quejigal y acaba cerrándose por falta de uso y de mantenimiento. El sendero de la izquierda, tras un tramo algo sucio pero transitable, se afianza convertido en ancho camino que asciende en un flanqueo largo y suave, con el pinar a la derecha, en dirección SE; habrá que prestar atención a la procesionaria, abundante algunas primaveras, que puede provocar urticarias y reacciones alérgicas a niños, perros y personas especialmente sensibles.

El camino al borde del pinar desemboca finalmente (0,20) en una ancha pista procedente de la carretera, a medio camino entre Torre y San Martín de Galvarín, que puede ser una alternativa de ascenso más larga, pasando junto a los Corrales del Monte. Seguimos la pista/cortafuego en la misma dirección hasta que gira a la derecha (S) y se encarama a la loma del cerro, dando vista a Baroja, las alturas de Jaunden, las crestas de Palomares y el resto de la sierra de Toloño. Tras un breve tramo al W por la limpia pista que recorre la loma, se alcanza la cima de Zabala (794 m), señalizada con un hito de piedras sobre una pequeña roca junto al camino (0,28).

Para el regreso merece la pena crestear a poniente por la suave loma, en un agradable y panorámico paseo que deja atrás una caseta de cazadores, traspone una cota secundaria (766 m) y desciende más decididamente, con la larga loma de Mendigerra al frente, hacia la vaguada por donde se escurre el arroyo Zurbalday. Antes de alcanzar el fondo (0,55), nacen a la derecha dos ramales, uno de ellos bajo el tendido eléctrico, en dirección a San Martín de Galvarín; a día de hoy resulta poco aconsejable seguir cualquiera de los dos, porque una vez en el quejigal se acaban cerrando y se convierten en un pequeño infierno para personas poco habituadas a bregar con la maleza.

Es preferible, por tanto, descender por la pista de la izquierda, que enlaza enseguida con el carretil transitable entre Baroja y San Martín de Galvarín (ruta de ascenso alternativa desde Baroja); siguiendo a la derecha junto al cantarín Zurbalday, pronto se alcanza tras un corto repecho las casas de San Martín (1,10).

Acceso: San Martín de Galvarín (28 min)

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