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Virdio Corrales (1.219 m)

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Roberto Gil Alonso
Fecha Alta
30/04/2017
Modificado
10/02/2019
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El macizo de Peñarrubia eleva un último bastión rocoso antes de sucumbir en la profunda entalladura abierta por el río Deva. El Virdio Corrales domina desde 1.100 m de altura el caserío de La Hermida. Desde la cumbre, hacia el Sur, desciende una ladera inclinada y regular, la Cuesta Llaneces, que al montañero bisoño puede augurarle un descenso sin demasiadas complicaciones, pero que termina desplomando a media altura. Hacia el Deva caen rectilíneas canales de feroz aspecto, la más espectacular, la de Brina, que arranca al SW de la cumbre con un impresionante frontón vertical que ronda los 200 m. La vertiente contraria, en cambio, es de formas alomadas, alternando zonas de pasto y brañas, con otras de garma. Es por esta vertiente por donde discurren los itinerarios más asequibles. En la vertiente de La Hermida, aunque parezca mentira, hay viejas sendas de pastores, muy abandonadas ya y poco recomendables. El nombre de Llaneces hace referencia a toda la montaña en su conjunto, quedando reservado el de Coteru Alto para la elevación cimera.

Toponimia

En el macizo calcáreo de Peñarrubia puede encontrarse la singularidad que las cumbres que conforman sus punto álgidos son denominados virdius (virdios en la cartografía). Este término podría tener relación con "vidriu" (vidrio), como la Canal del Vidrio, que se recorre en la ascensión desde Áliva a Peña Vieja o en el pueblo palentino de Vidrieros, en pie del Curavacas. En estos últimos, casos y atendiendo a las explicaciones del geógrafo J.A. Odriozola, la voz vidrio tendría relación con la presencia del mineral de galena (PbS), una de las menas más importantes del Plomo. Además de las explotaciones subterráneas de este mineral, se podía encontrar en la superficie y al alcance de los pastores que la recogían para luego venderla por cuatro reales a las alfareras palentinas de la zona de Cervera de Pisuerga y Guardo. 

Desde Linares

Este pueblo se asienta en plena ladera y no es fácil aparcar. El mejor sitio es el pequeño parking del Mesón Garage, junto a la carretera (410 m). Hay que remontar por las empinadas callejuelas unos 150 m de desnivel hasta las últimas casas. A la derecha queda la Torre de Linares, del siglo XV y recientemente restaurada, que alberga la oficina de información turística. Dejando atrás las últimas casas, un camino, al principio ancho, nos conduce hacia la canal que cae del Collao Bollo (Boyu). Convertido en estrecha senda y en algunas revueltas remonta la contundente cuesta hasta el citado collado (1.101 m), dando vista al otro lado al valle de Estragüeña, de suave pendiente en su zona alta. A la izquierda (W), un breve ascenso permite coronar.

Desde el Collado Bollo (Boyu), es posible descender por el incipiente valle de la Riega Estragüeña hasta una fuente con abrevadero (990 m). De aquí, y abandonando el eje del valle por la margen derecha, parte una senda algo escurridiza que lleva a Braña Collao (965 m), al pie de la Pica el Sestón y final de la pista que viene del Puerto las Llaves. Desde el Puerto las Llaves la pista desciende rápidamente hasta el pueblo de Roza (500 m). Se puede regresar desde el Puerto las Llaves de una forma más directa e interesante si bajamos poco más de 1 km por la pista y tomamos a la derecha (907 m) la senda que lleva a los invernales de Arín y Los Joyos y desemboca en la senda de subida cerca de las últimas casas de Linares.

Accesos: Linares ( 2h 15 min ).

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