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Glera, Tuca de la (2.496 m)

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Mariano Antonio Javierre Lacasta
arrow-iconFecha Alta
08/08/2017
arrow-iconModificado
06/09/2017

El Pico de la Glera tiene una subida fácil a partir del Puerto de la Glera mediante una rampa escalonada en la cara N que te deposita prácticamente en la cima. En verano es una pedriza metamórfica pero en invierno es una pala de nieve que se sube a punta de crampón.

Arista SW

En el aparcamiento de Plan de Están( 1.725 m ) tomamos un camino que en dirección N asciende por praderío alpino en busca del emplazamiento de las Ruinas del Hospital de Benasque, que alcanzamos enseguida y de inmediato el final de la carretera que arranca en Benasque y que no se convertirá en paso a Francia, al menos en este siglo. En el final de la carretera, un cartel destrozado por los aludes nos coloca en un camino que asciende vuelta a vuelta por una pedrera granítica y metamórfica en la que se ha instalado un pinar de pino negro que difícilmente convive con los frecuentes aludes que asolan la ladera. Ganamos altura con relativa facilidad, pasamos por un hombro herboso colonizado por scillas vernas y poco más arriba el camino se arrellana a la vez que el pinar desaparece. La ladera en la Orilla Derecha del Torrente de Gorgutes echa agua por todas partes mientras que nos acercamos al torrente en busca del puente.

Atravesando neveros cada vez más continuos avanzamos en suave ascenso orientados hacia los Ibones de la Montañeta o Solana de Gorgutes ( 2.318 m ) para atravesar el rellano y tomar un crestón herboso limpio que nos lleve al camino que progresará por el Contrafuerte E del Turonet de Gorgutes ( 2.357 m ).

Hay un par de corredores orientados un tanto al este que se encumbran bastante en la arista pero nosotros preferimos atacarla directamente desde el S y hacia ella nos dirigimos dejando a nuestra izquierda u W el Turonet  de Gorgutes y progresando ya por la nieve blanda que sitia la arista SW del pico ( 2.350 m ). Una placa de roca metamórfica, medianamente inclinada y  bastante lisa pero cuarteada que se sube bien salvada la falta de inercia propia del comienzo. Hay un pino en mitad de la placa y a partir de allí una serie de grietas y escalones facilitan totalmente la progresión hasta que aparece una terraza inclinada de hierba por la que continuamos ascendiendo. Hasta aquí llega uno de los corredores de la cara E. Pasamos junto a su cabecera y continuamos unos metros más por la terraza que se inclina y se alarga hasta la base de la pared del primer torreón. Nos introducimos en un corredor vertical escalonado de verdura que hay que subir con cuidado ya que los escalones son pequeños y no hay demasiadas presas de roca para las manos. Subidos alrededor de 20 metros el corredor se amplia y arrellana en un pequeño dorso con mezcla de pedriza metamórfica sobre roca madre y rododendro que se asciende directamente al encuentro de un gendarme muy vertical  que hay que faldear por el este en travesía ascendente desde la que contemplamos la arista cimera del pico.

Faldeado el gendarme volvemos a la arista tras ascender un diedro estrecho y angosto de tres metros de altura con un bloque empotrado que obliga a un paso largo. Unos metros por la arista con algún paso a toda cresta sin complicaciones nos conduce a una pequeña brecha a la que llega el segundo corredor de la cara E. La salida es una pared bastante lisa y muy tiesa de alrededor de 4 metros  en la que faltan presas y las que hay son pequeñas. Quedan alrededor de 50 metros de arista llana y muy aérea llena de dientes que se pasa bien unos tramos a toda cresta intercalando faldeos cortos por la vertiente N. Desde la penúltima brecha se baja unos metros por un corredorcillo escalonado y retornando a la arista se hace el último paso a toda cresta que nos deposita en la Cima de la Tuca de la Glera ( 2.496 m ).

Accesos: Plan de Están ( 2h 45 min ). 

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