Ir arriba

Ornedo (602 m)

remove-icon
Luis Astola Fernández
arrow-iconFecha Alta
20/08/2017
arrow-iconModificado
21/08/2017

Sorprendentemente desconocida, y prácticamente inédita a efectos montañeros a pesar de su innnegable interés, la Sierra de Ornedo se extiende de E a W a lo largo de 5 km, en paralelo a las dos grandes alineaciones orográficas que delimitan por el N y el S el burgalés Valle de Mena: los Montes de Ordunte y los Montes de la Peña-Sierra de la Carbonilla. Ornedo es un pequeño macizo boscoso de composición caliza, perfectamente individualizado, intercalado entre Peña Lastra (719 m) y los Altos del Cabrio (989 m), y situado entre las cuencas del arroyo Ordunte, por el N, y el río Cadagua, por el S. Las aldeas de referencia asentadas en torno al macizo son Burceña, Hornes, Caniego, Ordejón de Mena, Taranco y Campillo de Mena.

Breve aclaración toponímica

Nos comentaba un paisano de Hornes, localidad situada al pie de su vertiente septentrional, que en la zona denominan a la sierra, de manera genérica, como Las Peñas, mientras que el topónimo Ornedo les resulta totalmente extraño. En un curioso trabajo localizado en la Web (unodetantos-ortizdevallejuelo.blogspot.com.es), interesante por los datos autobiográficos que su autor (Román Ortiz de Vallejuelo) aporta sobre la vida en la aldea de Burceña durante la primera mitad del siglo XX, sí se menciona la sierra como Ornedo, aunque coincide con el informante anterior en el genérico Las Peñas; en este caso se afina algo más y se diferencia entre Peñas de Orejón (sic) y Peñas de Palacio o Peñas de la Miel, para denominar los dos accidentes más destacados y característicos de la elevación que cierra su cotidiano horizonte meridional. Con los datos recabados, y atendiendo también a la toponimia aportada por las fuentes cartográficas oficiales, creemos que la denominación más correcta para las dos cotas más elevadas del complejo serían Ornedo (602 m), como cima principal de la sierra homónima, y Peñas de Palacio (599 m), para la situada sobre el diminuto núcleo de Palacio de Hornes.

LIC "Bosques del Valle de Mena"

La sierra de Ornedo está integrada en el LIC "Bosques del Valle de Mena", de la Red "Natura 2000" europea. Este LIC (Lugar de Interés Comunitario), que abarca 6480 ha, está formado por varios espacios boscosos no contiguos situados en la cubeta interior del Valle de Mena, e incluye la prolongada ladera de umbría de los Montes de la Peña y Sierra de la Carbonilla, hasta el límite con tierras alavesas; gran parte de la solana de los Montes de Ordunte hasta la loma cimera, divisoria con Bizkaia, donde enlaza con el LIC "Ordunte"; y la totalidad de la Sierra de Ornedo, además de su prolongación occidental por el Alto del Cabrio hasta el límite con el término municipal de la Merindad de Montija.

Circula por la red un documento fechado en 2013, elaborado por el Dpto. de Botánica de la Universidad de Salamanca, el Dpto. de Biología Vegetal de la Universidad de León y el Instituto de Ciencias Ambientales (ICAM) de la Universidad de Castilla-La Mancha, titulado "Proyecto de Cartografía detallada de hábitats en Castilla y León en los Lugares de Importancia Comunitaria. Bosques del Valle de Mena". Este documento oficial de la Junta de Castilla y León, fruto de un trabajo aparentemente concienzudo, científico y riguroso de sus autores, está destinado a "...describir y cartografiar sus Comunidades Vegetales Básicas...", con el fin de "...describir brevemente el paisaje vegetal del territorio".

En relación a la Sierra de Ornedo, se afirma sin ambages: "En las sierras calizas de Ornedo y de La Peña, al sur de este espacio, aparecen muy bien representados los hayedos oligótrofos acidófilos y basófilos en las laderas umbrías, mientras que en las partes más altas de estas laderas, donde la acumulación de pedregales impide desarrollarse a estos bosques, surgen los hayedos xerófilos basófilos junto a densas avellanedas"; y en otro lugar: "Por otro lado, encontramos las sierras de la Peña y Ornedo, compuestas por calizas masivas y margas con elevadas paredes, cuyas laderas umbrías están incluidas en este LIC, dominadas por hayedos y quejigares, con alisedas en los fondos de valle."

E insiste: "En cuanto a los hayedos oligótrofos (...), están bien representados en la mayor parte de las laderas del espacio, más frecuentes en la Sierra de Ornedo y de La Peña, siempre dispuestas en exposiciones umbrías sobre sustratos silíceos cuaternarios o básicos, descarbonatados por lixiviación, con suelos profundos. Son de óptimo montano, aunque en este espacio, debido a la elevada pluviometría, llegan a descender hasta los 300 m.s.n.m. Debido a las peculiares condiciones que se desarrollan en este espacio, los hayedos acidófilos anteriormente comentados se entremezclan muy frecuentemente con otro tipo de hayedos montanos (...). La presencia de este tipo de hayedo se hace más intensa en las formaciones calizas del sur de este espacio (Sierras de La Peña, Ornedo y Carbonillas), aunque siempre en contacto íntimo con los hayedos acidófilos."

Esperamos que el resto del documento, cuyo contenido no analizamos, se haya tratado con más rigor que las referencias citadas sobre la sierra de Ornedo, que los autores evidentemente no han visitado para su elaboración. Quien espere ascender a Las Peñas por su ladera septentrional a través de un hermoso hayedo, como sugiere el trabajo mencionado, quizás empinado pero transitable, tropezará con la dolorosa realidad que descubrimos en nuestra primera visita a la sierra, confiados en su descripción del paisaje vegetal: no existe tal hayedo en la umbría de Ornedo, apenas algún pie suelto al pie de los cantiles rocosos de su cresta más elevada.

Sobre los prados del fondo del valle, orlados de quejigos, tilos o avellanos, se extiende en cambio hasta la misma cresta un tupido encinar (que ni siquiera se menciona en el documento de marras), en el que medra sin obstáculos, favorecido por la práctica desaparición de los aprovechamientos ganaderos en las últimas décadas, el sotobosque típico de estas formaciones boscosas. La inusitada proliferación de zarzaparrilla (Smilax aspera), clemátides (Clematis vitalba), zarzamora (Rubus ssp), escaramujos (Rosa canina), y otros arbustos mayoritariamente punzantes, crea una maraña impenetrable que hace imposible el tránsito fuera de sendero por esta vertiente de la montaña; senderos y caminos que, salvo la pista ganadera que asciende desde Hornes y Palacio, que facilita un acceso cómodo a la zona cimera, han desaparecido engullidos por la vegetación (no hemos sido capaces de localizar ninguna senda practicable de las documentadas desde Burceña, por ejemplo). Afortunadamente, el hermoso encinar que reviste la propia cresta caliza de la sierra, con sotobosque ralo o inexistente, permite un tránsito relativamente cómodo en amplios tramos y no impide, eligiendo los puntos de acceso adecuados, disfrutar del ascenso a las dos cotas principales.

En la vertiente meridional, que soporta aún cierta carga ganadera, existen en cambio buenos caminos que ascienden desde Taranco y Ordejón de Mena a los praderíos ubicados a media ladera de la sierra, inmediatos a la línea de cresta; desde los prados, la cresta resulta accesible a través de viejas sendas y del camino tradicional que unía las aldeas de ambas vertientes por los portillos del Gato y de la Mina.

A la cima de Ornedo desde Palacio de Hornes

Desde la pequeña aldea de Palacio de Hornes (378 m), situada sobre la carretera BU-V-5546, distante poco menos de 6 km de Villasana de Mena, continuar apenas 300 metros por el asfalto en dirección a Burceña, hasta la confluencia con el ramal procedente de Hornes. En la encrucijada surge a la izquierda (S) una amplia pista terrosa que enseguida se bifurca; seguimos el ramal de la izquierda, que se dirige a una nave ganadera cercana. En un marcado recodo, sin llegar a alcanzarla, tomamos un carril que se desgaja a la derecha y que asciende suavemente, entre prados vallados y arbolado, en paralelo a la cresta de Las Peñas, con el puntón calizo de Las Peñas de Palacio (599 m) emergiendo sobre la foresta.

La pista, cortada por algunas portelas de alambre que debemos trasponer, flanquea largamente la ladera norte de la sierra hasta dejar atrás también la vertical del pico de Ornedo (602 m), gemelo del anterior; la vertiente que mira a Burceña aparece cubierta de bosque, con predominio de la encina, con un sotobosque completamente intransitable. Tras un pequeño repecho, seguido de un rellano, la pista se bifurca. De frente continúa, dando un amplio rodeo, hasta el pequeño núcleo de Taranco, en la vertiente opuesta de la sierra. Seguimos, pues, el ramal ascendente que gira a la izquierda (SE) y que finaliza poco más arriba al pie de un peñasco calizo coronado por encinas, inicio de la cresta que culminará en la cima de Ornedo.

Un senderillo supera el cantil rocoso (hay que salvar un pequeño murete de piedra con un roñoso alambre de púas) y gana un abandonado pastizal invadido por el brezo, ya en la solana de la sierra, que parece coincidir con el término de La Mina. Con la cercana cresta a la izquierda y sin prisa por alcanzarla, se progresa por terreno abierto hasta que se hace inevitable penetrar entre las encinas y caminar por la roca. El bosque está limpio y la progresión por el lapiaz resulta cómoda. En breve y sin ninguna dificultad se corona la cima de Ornedo (602 m)(0,50), recorrida por un característico penacho de roca, bajo y alargado, y sin ninguna señal que la identifique. Por nuestra parte, optamos por no alterar el lugar con hitos y dejarlo virgen para los próximos visitantes.

A pesar de estar inmersa en el encinar, la cumbre ofrece buenas panorámicas a uno y otro lado, tanto hacia la larga barrera de los Montes de la Peña como hacia las lomas pardas de Ordunte, con algunas aldeas punteando el fondo del valle (Campillo, Burceña, Hornes, Palacio...) y las aguas embalsadas de Ordunte al pie de Burgüeno (1044 m). Avanzando por la cuerda hacia oriente, la vista se ampliará hacia la mole de Peña Lastra (719 m), la proa rocosa de Castro Grande (1094 m) y, más cercano, al atrevido pitón calizo de Peñas de Palacio (599 m).

Descenso al portillo del Gato y regreso al valle, con ascenso opcional a las Peñas de Palacio

Merece la pena recorrer la cresta en descenso, con rincones atractivos y sugerentes hacia los cortados septentrionales, hasta el Portillo del Gato (541 m), un amplio y llano collado sumergido en el bosque y recorrido por un desmoronado murete de piedra, por donde cruza el viejo camino que unía Taranco y Ordejón con Hornes, Palacio y Burceña (1,05).

Antes de descender al punto de inicio para finalizar la ruta, se puede hacer un recorrido de ida y vuelta hasta la cima de Peñas de Palacio (599 m), que no son accesibles desde este punto por la cresta. Para ello, se sigue desde el portillo del Gato hacia el S, por ambiente forestal y entre restos de viejos muros, el antiguo camino de Ordejón de Mena, hasta alcanzar una zona de prados de diente, habitualmente con ganado. Se desciende, por buen camino, a la parte inferior de las praderas, donde se toma una amplia pista ascendente (NE) hasta un gran depósito cilíndrico de abastecimiento de agua, inmediato a la cresta rocosa. Salvando la alambrada por la izquierda del enorme tanque de hormigón, se trepa en breve con precaución hasta la cima de Peñas de Palacio (599 m)(1,35).

De vuelta al portillo del Gato (2,00), hay que tomar el viejo camino al N, invadido enseguida por la cerrada vegetación, que impide continuar por él. Por la izquierda, una providencial trocha bastante pisada se lanza pendiente abajo y permite salvar sin contratiempos el tramo de bosque, intransitable fuera del sendero, hasta la parte superior de unos prados de aspecto abandonado. Al fondo se divisa la pista seguida en el ascenso, que se alcanza cómodamente y permite retornar al punto de partida en Palacio de Hornes (2,30).

Desde Ordejón de Mena

Por la pista hormigonada que abandona Ordejón de Mena (445 m) al W y luego al N, junto al cementerio, se gana con facilidad, tras cruzar una portela de alambre, la zona de praderas mencionada en el recorrido desde el portillo del Gato al depósito cilíndrico situado bajo las Peñas de Palacio. Inmediatamente de trasponer la alambrada que corta el camino, se toma la pista a la izquierda hasta tropezar con otra alambrada que parece impedir la continuación. Poniendo atención, veremos que justo a la derecha del vallado nace una senda, enseguida fácil de seguir, que alcanza rápidamente por el bosque el aplanado portillo del Gato. Tomando la cresta a la izquierda, se asciende sin contratiempos a la cima de Ornedo (602 m).

Accesos: Palacio de Hornes (50 min); Ordejón de Mena (45 min)

catalog-iconCatálogos

images-iconImágenes

comment-iconComentarios

  • item-iconLuis Astola Fernández
    El 29 de agosto de 2017

    Gracias a ti, Roberto, por tus siempre oportunas aportaciones

  • item-iconRoberto Gil Alonso
    El 28 de agosto de 2017

    En la vertiente sur de estas montañas y cerca de la aldea de Taranco se encuentra la ermita de San Medel, en un descampado. Cual sería mi sorpresa cuando descubrí a pocos metros de la ermita un monumento erigido en piedra que conmemora la primera aparición en este lugar del vocablo "Castilla".  https://www.condadodecastilla.es/lugares/tarancodemena/

    No es un lugar de paso, pero la carretera que sube a Medina y Espinosa queda muy cerca, sin embargo en ningún sitio se anuncia tan singular monumento. La verdad es que todo lo que rodea a esta humilde sierra está sumido en un profundo olvido, solo los espíritus inquietos y exploradores y, supongo, los vecinos de la zona, recorren sus entresijos. Gracias, Luis, por habernos acercado estas montañitas llenas de paz y soledad. Siempre es un placer leerte.