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Ribota (672 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
19/09/2017
Modificado
03/03/2018
2

Pequeño cerro aislado de perfil puntiagudo, situado en la intersección de las carreteras BU-555/A-2622, entre San Millán de San Zadornil y Bóveda, y la A-4334 que asciende a Pinedo y Basabe, marcando el interfluvio entre el Omecillo y su afluente el arroyo de Pinedo; su cima forma el aguijón en el extremo meridional de la cola de Peñalisa (966 m). Ribota es un islote de vegetación autóctona rodeado de terrenos de cultivo. Su superficie aparece revestida de un ralo bosquete en el que predominan quejigos y coscojas, con algún ejemplar aislado de pino albar y un variado sotobosque compuesto por enebros (Juniperus oxicedrus y thurifera), aliagas (Ulex ssp.) y guillomos (Amelanchier ovalis).

Dada su modestia, y sin descartar consumirlo como plato único, Ribota (672 m) puede servir de postre al ascenso de alguna de las cimas importantes del entorno inmediato, o servirse aderezado con la visita a alguno de los múltiples puntos de interés que presenta este territorio en el que, a pesar de compartir avatares históricos, se mezclan hasta la confusión los límites entre Araba y Burgos; presentamos tres propuestas de paseo a la cima de Ribota que incluyen alguna de las tres opciones sugeridas.

Breve circular a Ribota desde el cruce de la carretera de Pinedo

La ruta de ascenso básica a Ribota (672 m) se puede iniciar junto al cruce de la carretera A-4334 que sube a Pinedo y Basabe, a 1,3 km de San Millán de San Zadornil en dirección a Bóveda, con espacio para aparcar (595 m). A poco más de 50 metros por el ramal hacia Pinedo, frente a una pista forestal ascendente con un cartel que reza "Valdelosa, Monte Nº 455, Jurisdicción de San Zadornil", unas rodadas a la izquierda del asfalto descienden suavemente a cruzar el arroyo de Pinedo. En la ribera opuesta, en un campo con dos depósitos cilíndricos semienterrados, ascender a la derecha hasta el cortafuego de servidumbre de un tendido eléctrico y seguir luego a plena loma los tenues rastros de paso entre la vegetación, que en ningún momento plantea dificultades.

La cima (0,20) está señalada por un mojoncillo divisorio entre las juntas administrativas de Pinedo y Corro, que denomina el paraje como Ribota (672 m); buen mirador de la arisca fachada de umbría de Peña Karria o Carrias (1135 m), de las alturas que cierran por el sur el valle de Valdegovía/Gaubea y del cercano pico Terreros (917 m), con su característico penacho calizo emergiendo sobre los pinares.

Descendemos de manera un tanto abrupta el tieso terraplén de la ladera N hasta enlazar con la parcelaria por donde discurre el GR 1 "Sendero Histórico". Por la derecha, la pista llega a la carretera, al pie de Pinedo, a menos de 2 km del punto de inicio, pero es preferible descender al W-NW en dirección a Corro y abandonar el GR a la izquierda en el siguiente cruce, para seguir otra pista (S-SE) por terreno llano entre cultivos. Al final, el carretil transita por la ladera occidental de Ribota y nos devuelve, algo difuminado, al ya conocido vado del arroyo Pinedo (0,40).

Circular desde San Millán de San Zadornil, por la cima de Terreros

En San Millán de San Zadornil (585 m), casi frente al cruce de la carretera al Parque Natural de Valderejo, buscar las balizas verdiblancas del SLC-BU 97 "Senda de San Millán", que llanea al E por una calle inicialmente hormigonada y cambia luego bruscamente al N-NW para elevarse entre encinas, con puntuales atisbos hacia Valpuesta y su colegiata, hasta el buzón que corona la cima de Terreros (917 m)(0,50). El sendero señalizado es una ruta circular que retorna a San Millán próxima al canto occidental de la montaña, que marca el límite provincial entre Burgos y Araba.

En nuestro caso, descendemos junto a la alambrada la empinada ladera N, hasta el collado (795 m) con Rodil (1031 m), por donde cruza el trazado de la etapa 15, "Villanueva-Bóveda" del GR 1. Descendemos a Pinedo, siempre tras las marcas rojas y blancas, cruzamos la carretera de Basabe y continuamos el GR por la parcelaria hacia Corro. En un brusco recodo a la derecha, marcado por una torreta eléctrica, dejamos el GR y tomamos el ramal que nos aproxima al visible cerro Ribota; alcanzamos la cima (1,20) por el corto y tieso repecho de su fachada N. Siguiendo los difusos rastros que recorren al S la línea de lomada, cruzamos bajo un tendido eléctrico, salvamos el vado del arroyo Pinedo y recorremos por carretera el km largo que nos separa de San Millán de San Sadornil (1,50).

Paseo a Ribota con visita a las cuevas eremíticas de Pinedo y Corro

Esta propuesta nos permite coronar el cerro Ribota y visitar en suave recorrido circular dos de los más encantadores complejos de ermitas rupestres del territorio alavés: Santiago de Pinedo y la Cueva de los Moros, de Corro. Inicio en el área recreativa (602 m) situada junto a la carretera A-2622 entre San Millán de San Zadornil y Tobillas. Un panel de la "Ruta de las cuevas artificiales", con información ajustada y vistosas infografías, nos pone en antecedentes sobre el singular fenómeno eremítico desarrollado durante el periodo enigmático y oscuro de la Alta Edad Media en una extensa franja de este territorio de transición entre la orla cantábrica y la meseta norte, tierra fronteriza entre los pueblos y tribus del espectro cántabro y vascón y la zona ocupada por los árabes a partir del siglo VIII.

Seguimos el GR 1 en dirección a Pinedo, dejando a la izquierda el desvío a la Cueva de los Moros, que visitaremos a la vuelta. Tras remontar suavemente por la parcelaria a partir de un primer cruce, se alcanza un recodo en un altillo, reconocible por una torreta de electricidad y un cartel que anuncia "Aparcamiento cazadores". Un ramal se dirige junto a la torreta hacia unos campos baldíos, al pie de la ladera N del cerro Ribota. Un repecho corto y empinado por el terraplén nos coloca en la cima de Ribota (672 m)(0,30), señalada por un pequeño mojón divisorio entre Corro y Pinedo con una chapa que nombra el paraje.

Abandonamos la cima en dirección S por la trocha que recorre la loma, cruzamos bajo una línea eléctrica y alcanzamos, tras vadear el arroyo, la carreterilla a Pinedo y Basabe, a escasos metros de la principal que se dirige a Bóveda o Gaubea (0,45). Hay que seguir el asfalto en dirección a Pinedo hasta sobrepasar el hito kilométrico 47, donde nace, poco más adelante, un carretil de tierra que tomamos a la derecha. La pista asciende entre pinos a media altura, por la ladera occidental de Terreros; un corzo nos muestra su blanco trasero mientras huye monte arriba, tras el sobresalto inicial de su salto imprevisto junto a la senda.

Nuestro camino desemboca en una pista hormigonada, que tomamos en descenso brevemente a la izquierda, hasta un cercano poste de señales del GR 1 y un colorido panel explicativo sobre la cueva eremítica de Santiago (1,10). El primitivo cenobio, con sus estancias labradas a golpe de azuela, sus tragaluces y balconadas, y sus dos grupos de sepulturas antropomorfas, se esconde, dando vista a la aldea de Pinedo, al pie de una roca sumergida en el pinar pero, curiosamente, frente a una pequeña mancha relicta de acebos (Ilex aquifolium) y serbales (Sorbus aria). El lugar, que invita al disfrute sosegado, resulta, sencillamente, fascinante.

De vuelta al panel, las flechas del GR invitan a continuar la ruta por un camino asfaltado hasta la aldea de Pinedo, con cuidado caserío y un encantador rincón rústico compuesto de fuente, abrevadero y lavadero, fechado en 1861. Pasada la pequeña iglesia y sin llegar al cementerio, el GR desciende por amplio camino hasta la carretera de Basabe (1,30) y retoma la parcelaria que nos devolverá, pasado el desvío ya conocido al cerro Ribota, cerca de la zona recreativa (2,00). La visita, bien señalizada, a la cercana Cueva de los Moros (en realidad dos interesantes habitáculos, que fueron tres en inicio, uno de ellos con uso sepulcral), con posibilidad de trepar hasta lo más alto de la roca donde se cobijan, para contemplar el panorama sobre las copas de los pinos, completa una interesante jornada senderista/cultural, apta para todos los públicos y muy recomendable (tiempo total sin paradas: 2,30).

Accesos: Cruce de la carretera a Pinedo (20 min); San Millán de San Zadornil, por Terreros (1h 20min); Área recreativa de Corro (30 min)

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