Ir arriba

Montraspo Bajo (2.662 m)

remove-icon
Mariano Javierre Lacasta
Fecha Alta
05/10/2017
Modificado
05/10/2017
1

Desde Pineta

Siempre que llegas a Pineta la vista se te va irrefrenablemente hacia el prestigioso circo en el que el Balcón de Pineta y las Cascadas del Cinca ejercen de maestros de la ceremonia celestial de las Tres Sorores. Luego, la vista se va perdiendo en la atrevida arista que hacia el este cierra el circo, despojado de cualquier clase de amabilidad: la Arista del Forcarral o Felqueral tiene mucho peso.  Sabemos que desde el Puerto Nuevo de Pineta hasta la Munia hay un “desierto pirenaico”- No soy demasiado amigo de mucha documentación a la hora de planear una actividad pero alguna ojeada a un mapa jamás falta y en casos como este, algo más ya que alguna vieja referencia asociaba algunas dificultades y como se decía: ir para nada es tontería y tonterías desde Pineta las justas.

Nos ponemos en camino tomando la Pista de la Larry desde la Pradera de Pineta ( 1.300 m ). La pista recorre el circo en dirección WNW atravesando la selva mixta de pino royo, abeto blanco y diversas caducifolias con sotobosque de boj y ganando altura muy suavemente en el fondo del circo se llega al Puente sobre el Cinca.

Enseguida tomamos el primer camino, no señalizado y comenzamos a ascender por la orilla izquierda del río en las inmediaciones del cauce. El enebro rastrero obliga a serpentear al camino y nos obliga a permanecer próximos al cauce a sabiendas de que el transitadísimo Camino a Marboré va un poco más alto. Ya lo alcanzaremos como así será algo más arriba y en las inmediaciones del abrevadero en el que ya faenan las vacas a estas horas. Se ha hecho de día peleando con el camino. Lo lógico hubiera sido proseguir unos metros más por la pista y tomarlo de buena manera pero…

Poco más arriba, sobre los 1600 metros de altitud, un desvío de caminos hacia las Cascadas y la Faja Tormosa y hacia el Balcón de Pineta nos sugiere la elección de la tercera vía: a Montraspo y como debemos rodear el espolón que tenemos frente a nosotros, se trata del final de la Arista Sur del Pico de la Lera, nos da lo mismo por un lado que por el otro, imaginamos que en cuanto supere las paredes del espolón entraremos en el barranco que nos conducirá el Puerto Nuevo de Pineta.

El camino balizado de verde y blanco y limpio serpentea en dirección N a través de un lomo morrénico hasta alcanzar la base de las paredes, lugar en el que se introduce en el hayedo instalado bajo las mismas. Faldeamos las paredes en dirección NE y ganamos altura consistentemente hasta que aparece ante nosotros la Arista SE del Pico de la Capilla con sus torres y du dedo característico, que nosotros tomamos por la Arista SSE del Pico de la Lera.  Proseguimos en suave ascenso hasta que el camino se aproxima al Barranco de la Lera, alcanza unas oquedades calizas y perdiendo unos metros atraviesa el barranco prosiguiendo en suave descenso al E.

Todavía, y para asegurarnos, avanzaremos unos cientos de metros en busca de ese esperado camino que se reoriente hacia el Puerto Nuevo de Pineta pero la cara sudoeste de la arista que baja de la Capilla nos deja claro que ese no es el barranco que buscamos confirmando las sospechas que ya teníamos hace un poco. El error nos ha permitido contemplar la espectacularidad del barranco de la Lera o de la Bispeta que atravesamos sobre los 1850 metros de altitud. Nos ha dejado claro que el barranco no es transitable, que su orilla izquierda es muy complicada y que una enorme rampa mayoritariamente rellena de pedrizas nos puede permitir el ascenso en busca de la arista fronteriza con el Circo de Estaube; a estas alturas y desde aquí, no viéndose el Pico Forcarral, las referencias desaparecen.

Cruzamos el barranco de vuelta, echamos un trago de agua, para no mermar la que llevamos, pasamos las oquedades e inmediatamente abandonamos el camino para tomar la enorme rampa que ocupa la orilla derecha del barranco. Tenemos por delante una pechada de alrededor de 700 metros de desnivel. Hemos perdido media hora que inmediatamente carece de importancia ya que inmediatamente localizamos un par de citas de piedras y con eso tenemos bastante: no somos los primeros que hemos metido la pata. El camino que buscábamos se encuentra justamente al otro lado de la arista que llevaremos a nuestra izquierda durante el resto de nuestro ascenso.

Los primeros 150 metros son una rampa medianamente erguida y herbosa que se sube muy bien mientras nos aleja del profundo cauce del barranco. Desaparecen las citas y nos sumergimos en la incertidumbre entre atravesar la pedrera en diagonal hacia el norte o aproximarnos a las paredes de la Arista SSE de la Lera. Al final de la rampa herbosa entramos en las pedrizas y decidimos, obligadamente acercarnos a las paredes para salvar cuanto nos sea posible el tránsito de un pedregal que si por abajo está bastante inestable, cuanto más arriba estará peor.

La subida no tiene pérdida: alcanzamos la base de las paredes y subimos por las peñas, nunca mejor dicho, en la base de las mismas. Nos tiraremos algo más de 500 metros de desnivel con una trepada fácil y sobre caliza bastante descompuesta en la que iremos atravesando sucesivos corredores rellenos de pedriza y faldeando diversos espolones que descienden de la arista. Hay una sola excepción sobre los 2250 metros de altitud y en el que ascenderemos, alrededor de 100 metros, por un potente espolón con buenos materiales calizos en el que la trepada incluye un corredor que nos permite relajarnos de la tensión que genera el tránsito sobre firme tan roto. El ascenso de la rampa se hace interminable pero el viento que se mueve fresco, nos anuncia el próximo fin del repecho y el inicio de la incertidumbre por el lugar al que accederemos a la cresta, y al collado al NE de Montraspio Bajo o Pico de la Lera ( 2.624 m ). Delante de nosotros, al NE una suave arista de descompuestas calizas ocres conduce al casquete somital rocoso de calizas claras de Mostraspio Alto ( 2.694 m ) y detrás el Pico de la Capilla ( 2.824 m ).

Trepamos unos bloques fáciles y enseguida, las citas nos conducen a un corto faldeo por la vertiente sur unos pocos metros por debajo de la cresta.  Se trata de un par de viras fáciles que atraviesan la pared y que enseguida nos depositan en la Cara SE del Pico de la Capilla. La arista se derrumba en busca de un collado que adivinamos más que vemos y por ella nos vamos para abajo.

Unos primeros metros fáciles aunque bastante verticales nos bajan hasta un muro terminal que arranca de la brecha. Descendemos una laja inclinada pero con buenos materiales y viendo que en el filo el tema se complica mucho buscamos mediante unas cortas viras, ligeramente al noroeste, bajar unos metros que nos aproximen a la brecha. Hay un pequeño diedro que habrá que destrepar utilizando una de sus caras que es bastante lisa además de un tanto extraplomada en su mitad inferior.

No son más que media docena de metros que requieren atención y la utilización de pequeñas presas para las manos con los pies en adherencia (II+).  Alcanzada la brecha situada sobre los 2650 metros de altitud iniciamos un nuevo remonte. La arista se corta verticalmente hacia el NW pero nos ofrece un tránsito sencillo por el SE iniciando una ladera que no sabemos hasta donde nos ofrecerá facilidades.

A un tramo inicial de pedriza descompuesta y medianamente erguida le sucede otro de arista igualmente tendida pero con materiales estables que hacemos fácilmente y a toda cresta. Unos metros más arriba vuelve la pedrera amplia en la que hay algunos retazos de camino adornados por restos de la reciente nevada mientras se perfila oscura lo que luego deduciremos como la arista que se orienta hacia el N. La cuesta se alarga pero en un momento vislumbramos una opaca cita en la confluencia de dos aristas: estamos en la Cima del Pico de la Capilla ( 2826 m ).

Sin prisa pero sin pausa desandamos el camino a la brecha que nos conduce en el último tramo de descenso. La trepada del diedro de arranque resulta un poco más fácil ya conocida y luego se trata de seguir trepando fácilmente en busca del faldeo que haremos fotocopiando el camino. Enseguida llegamos al Collado de la Lera y afrontamos el ascenso de la Arista NE, que es un tramo que no conocemos.

La arista arranca muy tiesa y nos invita a faldear un poco por la NW en la que parece apreciarse algunas trazas de camino. Son unos pocos metros en descenso que evitan el inicio de la arista pero que nos depositan en medio de una pared que está absolutamente astillada. Recuperar la arista cuanto antes es lo mejor que se nos ocurre y para ello empleamos una larga vira oblicua que llena de basura nos devuelve a la misma. Pero es tan poco segura que incluso la abandonamos antes de llegar a la arista para trepar unos metros erguidos y también descompuestos que nos saquen del desagradable tramo. Ya en la arista la roca mejora un poco y enseguida se arrellana bajo el casquete somital que se asciende utilizando un corredor amplio que, aunque con bastante basura, no ofrece ninguna dificultad para alcanzar la cima del Pico de la Lera ( 2.662 m ).

Contemplamos los Paredones de la NE del Forcarral y sin más proseguimos por la arista en descenso con la vista puesta en el Puerto Nuevo de Pineta ( 2.469 m ). El descenso lo teníamos visto desde el Puerto y no es más que una sucesión de pedrizas más o menos patinables en la que se desarrollan una serie de eses ascendentes.

Catálogos

Imágenes

Tracks

Comentarios