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Los Sobrados (870 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
20/11/2017
Modificado
03/03/2018
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Los Sobrados (870 m) es la cota, tan popular como modesta, que da cobijo en su ladera norte al Santuario de Oro, centro religioso para los devotos del Valle de Zuia y paraje muy querido y visitado por nativos y foráneos como lugar de esparcimiento. En la cálida fachada sur de la peña los aficionados a la escalada han equipado un buen número de vías de diversa dificultad, con gradaciones hasta 8c+.

Incorporamos al catálogo esta cumbre, de escasa prominencia pero dotada de perfiles verdaderamente sugerentes y de amplísimas panorámicas sobre la cubeta zuyana, en razón de su popularidad y como acto de desagravio hacia el poco agraciado topónimo que la identifica, Los Sobrados, cuya etimología, no obstante, parece encerrar alguna grata sorpresa para los aficionados a bucear en el significado de las palabras en general, y de los orónimos en particular.

La voz "Sobrado" parece proceder de "superatus", participio del verbo latino "superare", o de un antiguo sustantivo "superatum", con el significado original, en cualquier caso, de "alto, lugar elevado o sobresaliente", que casa perfectamente con la situación de la peña respecto al santuario (no es difícil imaginar el latinajo en boca de los monjes que habitaban el cenobio en época ya lejana). Los Sobrados resulta ser, pues, un orónimo genérico, convertido en propio al anteponerle el determinante "los", originado probablemente en el propio santuario de Oro para referirse a la peña bajo la que se cobija. Posteriormente, "sobrado" acabó haciendo referencia al lugar más elevado de una casa y es sinónimo de altillo o desván.

Esta encantadora peña es uno de esos lugares "terapeúticos" a los que poder acudir con un mínimo esfuerzo cuando, por falta de salud, de tiempo o de ánimo, el montañero necesita dilatar el horizonte y sentir el viento en la cabeza y la roca bajo los pies.

Santuario de Nuestra Señora de Oro

El santuario de Oro aparece documentado al menos desde 1138, fecha de la donación efectuada al Real Monasterio de Nájera por María López (hija de Diego López de Haro) de varias propiedades en territorio alavés, entre las que se incluyen el Santuario de Estibaliz y varias posesiones en el valle de Zuia: "...el monasterio de Magnarieta, que es en Sufia con todas sus pertenencias pobladas y despobladas, Santa María de Urrecha con todas las pertenencias que a mi me corresponden, y Santa María de Oro con Magnarieta y el cercano de Murguia con las casas de Alvaro de Zubiate...". (José Iturrate: "Los antiguos monasterios de Mañarrieta y Urretxu. Presencia de Nájera en el Valle de Zuya". Bol.Sancho el Sabio nº 14. Vitoria, 2001)

El popular santuario mariano, de construcción sobria y nada ostentosa, se recluye en el interior de un recio edificio ocupado por las dependencias de la Cofradía de Oro, encargada desde hace varios siglos de su mantenimiento. Del supuesto templo románico original no quedan restos visibles. La iglesia actual, fechada en los siglos XV-XVI, es de nave única y factura gótica, armoniosa y sencilla, con elementos constructivos y decorativos propios de ese estilo, entre los que destacan las bóvedas de crucería con terceletes y las claves labradas en los cruces de las nervaduras.

Conserva también algunas buenas piezas de imaginería religiosa de los siglos XVII y XVIII, un trabajado retablo barroco de finales del XVII y una sencilla pila bautismal del siglo XVI. La talla de la titular, la Virgen de Oro, que preside el retablo mayor, es una imagen románica (s.XII-XIII) restaurada en 1930. Llama poderosamente la atención la curvatura que describe el templo, con el ábside desplazado se manera ostensible hacia la derecha de la nave, quizás para adaptar los cimientos de la construcción a la forma de la roca sobre la que se asienta.

Al exterior destaca la chata espadaña que sustenta las campanas (s.XVI), un reloj de sol de 1775 y los dos refugios abiertos a los lados del portón de entrada; en las campas del santuario, donde un viejo rótulo de chapa incrustado en un fresno sigue invitando a vestir con decoro, se alza un erosionado crucero fechado en 1605. En el amplio zaguán del santuario, entre paneles informativos sobre su historia y algunas otras curiosidades, una pequeña hornacina cobija una talla de San Prudencio, patrono de Álava, con una placa en la que se lee: "Vio el mundo desde su punto más alto. La cima del Everest 8848 mtrs. Acompañando y amparando a la 1ª expedición Alavesa 16-5-93. Traída a este Santuario por miembros de dicha expedición socios del C.M. Gazteiz 2-6-96". La Cofradía de Oro mantiene el santuario abierto de 12:00 a 14:00 h todos los domingos del año.

Es de sobra conocido que en las terrazas de la ladera norte de las Peñas de Oro se asentó hace casi 3000 años una población de origen prerromano, en el llamado Castro de las Peñas de Oro, que se extendía en forma de concha entre las peñas de Escotilla (o Añabartza) y Santa Marina de Gitabe. En la actualidad prácticamente no se aprecian las estructuras del antiguo poblado descubierto por Barandiaran en 1934 y excavado en los 60 por Llanos, Fariñas y Agorreta, que perduró desde el Bronce final hasta época romana avanzada; los materiales recogidos en las excavaciones se pueden contemplar en el Museo de Arqueología Bibat, de Vitoria-Gasteiz.

Desde el santuario de Oro

Ascender las escaleras de piedra por detrás del santuario de Oro (805 m) y remontar a plena cresta, controlando a los más peques para evitar sustos con la vertical pared meridional, el espinazo rocoso de la peña, hasta la acogedora cima de Los Sobrados (870 m). Se puede descender con precaución, por la propia cresta o apoyándose en las viras herbosas de la ladera norte, hasta el collado que enlaza la peña con Atxabal (888 m), e ingeniar a conveniencia rutas más o menos prolongadas por el entorno de Oroko Haitzak.

Acceso: Santuario de Oro (10 min)

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