Ir arriba

Punta del Mallo (1.653 m)

remove-icon
Joseba Astola Fernandez
arrow-iconFecha Alta
22/11/2017
arrow-iconModificado
23/11/2017

Modesta acompañante del célebre Auturia, u Oturia (1921 m), y elemento esencial del horizonte más cercano a la localidad de Samianigo (Sabiñánigo), la Punta del Mallo es una característica cumbre alargada, rematada por unos feos repetidores bajo los que se desploma un farallón vertical. En su extremo septentrional se asoma al vacío una cruz que, aunque es bien visible cuando transitamos por la carretera entre Huesca, Sabiñánigo y Jaca, no se encuentra en el punto más elevado.

El acceso más conocido y transitado a estas montañas del Serrablo tiene lugar desde la vertiente de mediodía, concretamente desde Yebra de Basa, en el valle del río homónimo, haciendo uso de la ruta hacia la popular ermita de Santa Orosia, que transita por el barranco del mismo nombre, dejando al paso algunos pintorescos eremitorios (San Cornelio, San Blas…) ocultos tras una bella cortina de agua, más vistosa en época de lluvias.

Sin embargo, tanto la Punta del Mallo como el Oturia, al igual que el singular paraje donde se asienta la ermita de Santa Orosia, cuentan con otros accesos, no menos interesantes, que transitan por los antiguos caminos pastoriles que daban acceso a los ricos pastos del entorno de la ermita, aún aprovechados y mantenidos hoy en día por algunas cabezas de ganado vacuno, simbólicas en cantidad en comparación con el aprovechamiento del que gozó esta zona en tiempos no demasiado lejanos.

Valiéndonos pues de la magnífica red de senderos de pequeño recorrido que permiten acceder a esta característica montaña del Serrablo desde prácticamente todos sus flancos, sugerimos un recorrido circular de gran belleza, con principio y fin en la pequeña localidad de Isún de Basa, apostada bajo el Mallo de la Peña en su vertiente occidental. Por supuesto, huelga decir que la ruta que aquí se describe es válida también para alcanzar el Oturia (1921 m).

Desde Isún de Basa

En la parte alta de Isún, un cartel de madera indica diferentes direcciones. La visible senda que se escapa en horizontal hacia las aldeas de Satué y Javierre del Obispo, contorneando la base de la sierra que vamos a recorrer, será por la que regresemos al punto de partida. Se trata del sendero GR-16 (Senda del Serrablo), que une varios de los pueblos que rodean la montaña de Oturia.

Otro cartel indica la dirección hacia la ermita de Santa Orosia, que celebra romería el 25 de junio, recibiendo (antaño al menos) a los representantes de un sinfín de aldeas cercanas y lejanas, como las del repoblado y revivido Ibort , o la de Fanlo, ya en la parte de Ordesa, además de todas las que se ubican en el entorno, cada una de las cuales cuenta con acceso a pie hasta la ermita.

El camino, ancho en su comienzo, pasa junto al depósito de aguas, momento en el que se convierte en senda que penetra en el bosque. Los robles y arces que aún podemos divisar se vieron sustituidos por las plantaciones de pinar llevadas a cabo en aquellas cuestionables campañas del ICONA de la segunda mitad del siglo pasado, que trajeron consigo la masiva despoblación de tantas y tantas aldeas serrablesas, cuyas gentes se vieron obligadas a emigrar forzosamente en busca de mejor porvenir.

La senda asciende sin prisa pero sin pausa, permitiendo observar con gran desasosiego multitud de procesionarias del pino en el suelo, así como los estragos causados por estas en el arbolado. Poco a poco nos vamos arrimando a la parte baja de la pared, situándonos incluso bajo las antenas de la Punta del Mallo, momento en el que la senda realiza un giro hacia el norte, transcurriendo a media ladera entre abundante arizón, en un paraje de gran belleza y excelente panorámica hacia poniente. A través de un paso donde la montaña se muestra vulnerable, accedemos a la parte alta de la sierra, que muestra unos prados abandonados con aspecto de haber estado mantenidos hasta tiempos recientes.

La cruz queda hacia la izquierda, no siendo visible desde esta posición, al quedar en un punto más bajo del cordal. En cambio, hacia la derecha, la orientación hacia las antenas de la Punta del Mallo es evidente, recorriendo la senda balizada que transita entre vistosos matorrales de boj hasta alcanzar, finalmente, la línea de cumbre que conduce a la afeada cima. Haciendo caso omiso de los tres repetidores que deterioran el paraje, obtenemos una interesante panorámica si nos asomamos a la pared que caracteriza esta modesta montaña, visible desde el comienzo, en Isún.

Una numerosa colonia de buitres sobrevolará a buen seguro nuestras cabezas, mientras disfrutamos de la generosa panorámica que nos regala esta cumbre, principalmente hacia el sector de Peña Telera y Collarada, además de las sierras bajo las que se asientan Sabiñánigo y Jaca.

Aunque desde la cumbre no se ve la cercana ermita de Santa Orosia, tomaremos el camino de acceso rodado a las antenas, penetrando en un pinar y alcanzando el edificio religioso y su peculiar fuente (que siempre mana) en menos de un cuarto de hora desde la Punta del Mallo.

Descenso a Satué

Buscamos ahora el comienzo de la senda PR que baja a Satué, dirigiéndonos (NNO) hacia la cabecera del Barranco de las Gargantas. Una señal de madera (0,10 desde Santa Orosia) penetra en el frondoso barranco, acompañando al recién nacido arroyo en sus primeros metros, en un formidable ambiente de humedad, serpenteando bajo un precioso bojedal salpicado por la hojarasca de algunas hayas, abedules y arces que aprovechan el ambiente fresco del paraje para desarrollarse.

Vadearemos el cauce varias veces, a medida que el barrando se torna más espectacular y agreste. La magnífica senda desciende, discurriendo a tramos en horizontal y efectuando, incluso, alguna breve remontada mientras faldea bajo los escarpes del mallo de la Punta, más concretamente de la cruz que había quedado oculta a la vista.

Muy abajo ya, cruzamos un viejo camino, naturalizado y comido por la vegetación (usado por los cazadores en sus batidas), el cual podría tomarse hacia la izquierda para acercarnos directamente a Isún. Sin embargo, continuamos decididamente hacia Satué por la senda, entrando a esta pequeña población por la parte alta, junto a la iglesia mozárabe de San Andrés.

Bajando por la calle principal, encontraremos a la izquierda las balizas del GR que nos van a guiar hasta Isún, pueblo que, si bien no se encuentra demasiado alejado (por carretera, en cambio, son unos siete kilómetros), añadirá al menos una hora más al recorrido total, detalle que habrá que tener en cuenta al comienzo para no empañar innecesariamente esta bonita jornada montañera.

Acceso: Isún de Basa (2h 15min); Satué (2h 30min)

catalog-iconCatálogos

images-icon Imágenes

track-iconTracks

comment-iconComentarios

  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    El 22 de noviembre de 2017

    Nos sorprendió la noche antes de alcanzar Satué y no pudimos completar el tramo del GR hasta Isún, por lo que desconocemos la duración del mismo, aunque, tal y como nos indicaron en Satué, es inferior a una hora. 

    Por si sirve de ayuda, indicamos que hay varios taxistas particulares en Sabiñánigo (localizables en la red) que nos cobraban el razonable precio de veinte euros por devolvernos a nuestro punto de partida. Cuando cerrábamos el trato con uno de ellos, un simpático vecino de Satué se ofreció muy amablemente, y por iniciativa propia, a acercarnos hasta Isún, donde habíamos dejado nuestro vehículo por la mañana.. Le agradedemos de corazón su enorme generosidad. Un abrazo.