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Ten, Pica de (1.223 m)

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Roberto Gil Alonso
Fecha Alta
15/12/2017
Modificado
15/12/2017

El itinerario más simple parte del Km.116,100 de la N-625 en la subida al puerto del Pontón ( 1.296 m ).

La subida a la Pica desde este lugar ( 983 m )se hace por una senda no muy marcada, tiene tramos muy empinados en los que hay que ayudarse de las manos, pero no es difícil. Al salir a la cresta muy cerca de la cumbre se presenta el único paso un poco delicado. En lugar de seguir por la cresta, hay que bajar unos metros hacia el otro lado, un roble más abajo es la referencia. En la bajada hay que pasar por una losa, con importante caída a nuestra izquierda, afortunadamente la piedra está ligeramente inclinada hacia dentro. Una vez superado el corto paso, solo queda remontar una fuerte pendiente entre matorral hasta la airosa cumbre.

La panorámica es magnífica, pese a su modesta altura, su estratégica situación la convierten en el mejor mirador de Sajambre.

Un itinerario más completo enlaza Soto de Sajambre con el puerto del Pontón a través de la senda del arcediano (GR-201).

"Una mujer de Oseja, pobre y viuda, “manda servir a Castilla” a uno de sus hijos, porque siendo tan pobre no podía alimentarlos a todos. Con gran pena le acompaña hasta el collado del Pontón, donde el niño, al despedirse, guarda las madreñas en el tronco de un viejo árbol. Ya en Castilla, entra a servir en casa de un clérigo, trabajando de criado en las labores del campo y de la casa por el día, y aprovechando las noches para leer cuanto libro cae en sus manos a la luz de los cabos de vela sobrantes. Lo cual advierte el clérigo que, ante lo despierto del arrapiezo, decide pagarle la carrera eclesiástica al que, con el correr del tiempo, llegaría ser Arcediano de Villaviciosa. Ya rico y revestido de tal dignidad, vuelve a Oseja a través del difícil camino de Beza. Su madre no le reconoce, pues a causa de la pena por la ausencia del hijo –del que no había vuelto a tener noticias– había perdido el juicio. Pero el hijo llevó a la madre al collado del Pontón, y para convencerla le enseñó las madreñas que allí había dejado, con lo cual la madre se convenció de que aquel “señor” era su hijo y con tal alegría recobró el juicio. Para poder ir a ver a su madre desde Villaviciosa con más facilidad, mando el Arcediano arreglar el camino que desde Oseja iba hacia el norte, costeándolo de su propio bolsillo. Así, aquel camino pasaría a llamarse desde entonces Senda del Arcediano."

De Guillermo Mañana Vázquez, "Por la senda del Arcediano". Caja de Ahorros de Asturias. 1990.

Accesos: Km.116,100 N-625 ( 40 min ).

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