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San Fins (672 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
08/02/2018
Modificado
08/02/2018
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Montes da Paradanta es la denominación que recibe una deforestada sierra del Sur de Pontevedra, de relieve alomado invadido por los aerogeneradores del enésimo parque eólico gallego, que alcanza sus mayores altitudes en el vértice de Chan do Rei (954 m), punto de unión del concello de As Neves (Comarca de O Condado), con los de Arbo y A Cañiza (Comarca da Paradanta); y en el Coto Redondo (941 m), sobre el monasterio románico de A Franqueira, con cenobio eremítico documentado ya en el siglo VI; en una estribación a poniente del cordal principal se alza la cota de San Nomedio (694 m), coronada por una ermita dedicada a este santo de nombre imposible que la tradición parece identificar con San Mamede.

A vueltas con el santoral

San Fins (672 m) es una montaña secundaria, situada en el cordal que se desprende hacia el S desde la cota principal de Chan do Rei, que acabará hundiendo sus raices en las aguas del Pai Miño, el río gallego por excelencia, que en esta zona fronteriza habla y canta en galaico-portugués.

Como otros picos que miran al tramo final del Miño, San Fins tiene su ermita, un templo sencillo y rústico, pero muy popular, construido en duro granito probablemente sobre un ancestral asentamiento sagrado primitivo, anterior a la cristianización del territorio gallego. La ermita da cobijo a un santo de larga barba, vestido con túnica verde y manto rojo, que porta una espada flamígera en la mano diestra y un libro abierto en la izquierda, atributos con los que la iconografía cristiana suele representar al profeta San Elías. La tradición local, sin embargo, identifica la escultura con San Pedro ad Víncula, una advocación relacionada con la liberación milagrosa del apóstol San Pedro cuando estaba encarcelado.

En la parroquia de San Sebastián de Cabeiras, a la que pertenecen pico y ermita, se custodia un santo casi idéntico al de la cima: espada de fuego, libro y ropajes de los mismos tonos y hechuras, aunque con la barba más arreglada, a quien los vecinos llaman, en este caso, San Fins (¿quizás San Félix?). Hay quien dice que San Fins era hijo de San Pedro y quien cree que son el mismo santo con dos nombres diferentes; en nuestra opinión, las dos esculturas corresponden a San Elías, pero para la religiosidad popular este es un detalle sin mayor importancia.

Lo verdaderamente relevante es que, cada 1 de agosto, los habitantes de Cabeiras y de las aldeas del entorno suben en romería hasta la ermita de San Fins, donde el santo del monte y su gemelo del valle, portados en andas, realizan un curioso ritual de bienvenida y de despedida; antes, durante y después, como en todas las fiestas, se come, se bebe, se canta y se baila. San Fins, o quien quiera que sea el santo que veneran los arbenses, es el abogado contra las enfermedades de la cabeza; es tradición cubrirse la testa con una teja el día de la fiesta para lograr su divina protección.

Leyenda de los siete santos del río Miño

Quiere la leyenda (recogida de un generoso blog de Xoan Arco da Vella) que siete hermanos santos (de cronologías diversas que abarcan desde el siglo I hasta el XIII, aunque eso es lo de menos tratándose de santos milagreros) fueron de visita en época incierta al Baixo Miño; hablamos, con las debidas reservas, de Santa Tecla (Santa Tegra), San Julián (San Xián), San Felipe, San Marcos, San Mamede (San Nomedio), San Telmo y San Pedro ad Víncula (San Fins para nuestros propósitos).

El caso es que San Telmo (que, paradójicamente, será venerado luego como patrono no oficial de marineros y pescadores) se ahoga en el Miño, y sus hermanos se sitúan en lugares elevados en torno al río para intentar localizar su cadáver. Telmo aparece flotando en la desembocadura del Louro, junto a Tui, brillando con un halo luminoso (quizás relacionado con el fenómeno físico conocido como "Fuego de San Telmo", aunque aquí entraría en escena otro San Erasmo/San Telmo que acabaría por desmontarnos definitivamente la historia), que orienta a sus hermanos para recuperar su cuerpo y enterrarlo en la villa tudense (San Telmo es patrono de Tui).

Como casi todas las leyendas, esta también arrastra notables lagunas y contradicciones, pero de necios sería pretender indicios de racionalidad o de lógica en una leyenda popular, de fondo religioso y, por añadidura, gallega; en la Galicia rural, realidad y fantasía se han mezclado siempre con total naturalidad sin generar ningún tipo de conflicto.

Desde entonces, y esto es lo que en definitiva nos interesa de este enrevesado relato, varios de los santos hermanos vigilan el Miño desde las ermitas construidas en las montañas en torno al tramo final del río: Santa Tegra (343 m), en A Guarda; San Xián (633 m), en Monte Aloia; San Nomedio (694 m), en As Neves; y nuestro San Fins (672 m), en Cabeiras-Arbo.

Algo más sobre Arbo: vino, lampreas y castillos en Portugal

Además de prolijo en santos y en romerías, el concello de Arbo está considerado como capital mundial de la lamprea, un ser fascinante y primario (se le atribuye una antigüedad de 500 millones de años), mitad marino, mitad fluvial, de aspecto que recuerda a la anguila, pero provisto de una boca con forma de ventosa, con la que se adhiere a los peces de cuya sangre se alimenta. Considerado desde tiempos remotos una delicia culinaria, en los pueblos de una y otra orilla del Miño, y en Arbo en particular, existe toda una cultura en torno a la lamprea y a su pesca artesanal desde las "pesqueiras" (de origen romano), que culmina a finales de abril en la "Festa da Lamprea", evento gastronómico declarado Fiesta de Interés Turístico.

Arbo está situada en plena zona vinícola de la D.O.Rías Baixas, más concretamente en la subzona de Condado de Tea. Cuenta además con un puente internacional que cruza el Miño y permite visitar algunas de las cuidadas localidades ribereñas portuguesas: Melgaço, Monçao, Lamela..., ricas en patrimonio histórico y etnográfico, y productoras, a su vez, de afamados vinhos verdes y alvarinhos.

A San Fins desde A Espedregada (Cabeiras-Arbo)

A Espedregada es un mínimo lugar de la parroquia de Cabeiras, en el concello de Arbo, comarca da Paradanta, situado a 1,5 km de Cabeiras por la carretera que sube en dirección a Vilar y al parque eólico instalado en las peladas lomas de A Paradanta. Al final del pequeño núcleo rural (350 m), hay que tomar la segunda pista ascendente a la izquierda, que serpentea por la esquilmada ladera oriental de la sierra, siempre a la vista, si la niebla lo permite, del cono cimero de San Fins; creemos que esta es la ruta que siguen los romeros portando las andas con el santo desde Cabeiras hasta la cumbre.

Evitando los ramales secundarios que salen al paso, la pista de tierra alcanza finalmente la cinta de asfalto que trepa hasta la ermita que corona la cima de San Fins (672 m). Con tiempo despejado, San Fins es un magnífico mirador sobre las tierras fronterizas del Miño, tanto gallegas como portuguesas; entre las rocas de su cima se reparten macizas mesas de granito que utilizan para sus refrigerios los asistentes a la romería de este santo enigmático y popular .

Acceso: A Espedregada-Cabeiras (1 h)

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