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Mesa, La (427 m)

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Rafael Bartolomé Resano
Fecha Alta
12/02/2018
Modificado
06/04/2019
2

Se trata de un estético cabezo que destaca en la carretera que une Ribaforada con Ablitas, por el aspecto rocoso que le dan los yesos y alabastros de su meseta superior. A pesar de ello tiene poca prominencia y entidad. Es una cumbre interesante para ascender si nos hemos acercado a la zona a ascender Volandín ( 372 m ) o a visitar el agradable Bocal del Ebro, caminando por sus jardines.

Aunque en Ablitas ( 380 m ) hay un sendero, ahora ruta de BTT, denominado Monderrey, que pasa cerca por el mismo Portillo ( 391 m ), realmente no tiene mucho sentido caminar por largas pista agrícolas para hacerlo entero, por lo que habitualmente nos aproximaremos a los montes con el coche, más aún cuando la ruta normal a nuestra cumbre discurre por la cara sur, la opuesta a la que permitiría conectar con Volandín ( 372 m ), que queda al NE.

Los mapas tradicionales daban el punto más elevado junto al vértice, aunque el IGN lo sitúa actualmente en la colina que está al SW de la cima. La altura de ambas cotas es realmente muy similar, con una diferencia inferior a 1m, por lo que a efectos prácticos podemos considerarla en el lugar que posee el visible vértice geodésico. Visualmente no parece verse más elevada esa meseta, e incluso parece que se haya aplanado artificialmente toda la zona superior, que es tan homogénea que realmente no se puede precisar el punto más elevado, incluso con un GPS no profesional.

Javier Armendáriz nos informa que en la cumbre hubo un gran oppidum celtibérico durante el Hierro medio-final. Dado que el cabezo está defendido por tres caras, el acceso se realizaba por la cara sur, donde colocaron una muralla y un foso, de unos 12 m de profundidad, aunque está colmatado y ahora apenas tiene 2m. Es curioso que escavaron otro foso defensivo en el camino de acceso, alejado de la cima. Por este punto, el portillo tallado en la roca ( 391 m ), pasa actualmente el camino rural.

En el cerro fueron encontrados bastantes restos de cerámica. Debido a su tamaño debió tener una gran importancia política, dominando además estratégicamente las cuencas del Queiles y el Ebro. Debió tener su máximo esplendor en el s. IV a.C., decayendo hacia los s. II y I, donde se produjo el ocaso.

Desde Ablitas por el camino de los Pozos

Aunque podríamos comenzar en la misma localidad si queremos visitar el torreón en ruinas, único resto del castillo que presidió la localidad, podemos salir por la carretera de Ribaforada y cerca del km 1 tomar a la derecha el ramal, donde hay unos enormes silos blancos de una fábrica de escayolas y hormigones. La pista de salida es la primera de la izquierda. Si no queremos ensuciar el coche, o deseamos caminar, podemos aparcar ahí mismo, aunque la pista tiene gravilla y está en excelente estado, por lo que se puede recorrer en coche los 1,3 km que nos separan del Portillo ( 391 m ), que es el que da la prominencia al monte, aparcando en la bajada posterior, algunos metros más abajo. 

Tras pasar por el angosto paso tallado en la ladera, se desciende unos metros hasta que enseguida apreciamos a la izquierda las rodadas de salida de un camino, que nos va a llevar por la cara sur para ascender a la meseta cimera. No hay pérdida porque el camino lleva a la derecha (NE) al mismo vértice geodésico ( 427 m ). El panorama está presidido, como no, por una soberbia vista de la sierra del Moncayo.

Accesos: Ablitas ( 45 min ); El Portillo de los Pozos ( 20 min ).

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