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Castillo de Úrbel (1.012 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
17/03/2018
Modificado
30/03/2018
1

Erguida en la cima de un afilado peñasco, del que parece emerger sin solución de continuidad, la torre del homenaje del castillo de Úrbel añade espectacularidad al imponente pedestal pétreo al que, supuestamente, parece prestar el topónimo. Desgajada al NE de la extensa muela de La Mesa, que se integra desde el punto de vista geomorfológico en la lora de La Pinza (El Perul-1160 m), la peña del Castillo de Urbel domina desde lo alto los tejados de la aldea de Úrbel del Castillo que, cerrando el círculo semántico y etimológico, recibe su nombre de la fortaleza bajo la que se cobija desde hace mil años.

Un topónimo a debate

Puestos a vagar por los pantanosos terrenos de la especulación etimológica, recogemos, más como curiosidad que por la escasa certeza científica que aportan, dos teorías contrapuestas sobre el posible origen del término Úrbel. Vaya por delante que Úrbel es el nombre del río, subsidiario del Arlanzón aguas abajo de la capital burgalesa, que recorre el valle donde se asienta el castillo de su nombre; el río nace en Fuente Úrbel, localidad situada apenas a 7 km al NW de Úrbel, a los pies de la lora de Fuente Úrbel (Cantón-1093 m), prolongación oriental de la lora de La Ulaña (1226 m) y una de las doce que, según geógrafos y geólogos, integran la unidad geomorfológica de Las Loras.

Según las teorías etimológicas más antiguas, el término Úrbel podría derivar de "ur beltz" ("agua negra u oscura", en euskera) y sería un evidente hidrónimo que habría dado nombre a la región por la que fluye:

"El río Úrbel es uno de los más importantes afluentes que recibe el Arlanzón. Riega tierras de los partidos de Villadiego y Burgos y orienta sus aguas de norte a sur, justamente paralelo a una de las vías seguidas por los vascos foramontanos en su penetración hacia la capital burgalesa. El nombre del río se aplicó muy pronto a una comarca y a varios pueblos de la misma. La documentación medieval se hace muy pronto eco de la realidad toponomástica relacionada con URBEL: En doc. de 939 (Votos de Fernán González en favor del Mto. de San Millán) «Ribo de Urbele cum suis villis ex utraque parte aquae». Y en el mismo texto documental: «Rivu de Ulbere», ambas formas referidas a la comarca del río Úrbel. 968 (Donac. del abad Gomiz y el conde Fernán González a la igl. de Montorio) «...et illos molinos in flumen Ulbere..., et ipsos molinos, qui sunt so Quintana de Probitis in rivo de Ulbere. 1136 (Donac.de Alfonso VII al Mto. de S. Juan de Burgos) «...de illa mea villa nomine quintanilla que est in riuo duluer et est sita inter marmellar et petrosam». 1121 (Donac. de la condesa Enderquina a la cat. de Burgos) «...Est ipsa villa in ripa fluminis Ulveris». (...) Antonio Tovar sugiere partir del étimo *urbeltz 'agua negra' (ur'agua' + beltz 'negra') para explicar la etimología de la voz URBEL. (...) Pienso que la solución de Tovar es muy digna de ser tenida en cuenta, pues las circunstancias topográficas responden perfectamente al aspecto semántico apuntado por el eminente filólogo: Las aguas del río bajan frecuentemente sucias y revueltas; presentan color oscuro debido a la naturaleza de los terrenos donde nacen, fangosos y encharcados la mayor parte del año."  (Abelardo Herrero Alonso: "Ríos de nombre vasco en la provincia de Burgos". Boletín de la Institucion Fernán González. Burgos, 1976)

Más modernamente, y quizás de manera algo rebuscada, se juega con la hipótesis de que el topónimo Úrbel tenga su origen en el latín "ul vedere - Ulver", con el significado de "oteadero", y que fuese la montaña la que dio nombre al río y a la región, y no al revés: "...se podría aventurar la posibilidad de relacionar etimológicamente el nombre Ulver con la serie de topónimos de origen claramente latino que portan el componente -ver/-vedere='ver', y por extensión «lugar desde el que se divisa una gran panorámica», tales como Bellver, Belver, Belvedere, Bervedel, etc". (Iñaki Sagredo: "Navarra. Castillos que defendieron el Reino. Vol.IV". Ed.Pamiela. Navarra, 2009).

En la eterna polémica sobre si fue antes el huevo o la gallina, y ante la falta de evidencias lingüísticas, nos resulta más verosímil que el primitivo topónimo Úrbel se refiera al río y que sean sus propias aguas, negras o no, las que lo hayan extendido por la comarca; la teoría de que "Ulver/Úrbel" descendiera al llano desde la atalaya donde se asienta el castillo, aunque tentadora para el montañero, nos deja de parecernos, en este caso, simple conjetura.

Desde Úrbel del Castillo

Iniciamos esta corta ruta a la sombra de la parroquial dedicada a Santiago Apóstol (950 m), de fábrica renacentista (s.XVI), cuyo pequeño pórtico, fechado en 1633, exhibe una sencilla bóveda de crucería; la compacta iglesia, situada en un altozano a la entrada del pueblo, ofrece magníficos encuadres de la atalaya rocosa que soporta el castillo. Bajo el frondoso nogal, macizas cruces de piedra, estampadas de líquenes, pintan un lienzo evocador, antiguo y rústico.

Seguimos desde el templo la única calle que corre entre las casas para localizar, en un punto donde coinciden una farola y una torre metálica del tendido eléctrico, el inicio poco evidente y sin señalizar de la senda del castillo. Una vez en la buena vía, el sendero se define y asciende por la ladera oriental del risco, rodeándolo entre grandes rocas hasta situarse en la solana de la peña, donde se conserva incluso un breve tramo de desgastados escalones.

La senda arriba al patio de armas de la fortaleza, protegido por el cerco de la vieja muralla, que presenta las mejores perspectivas de la elegante torre cimera. Habrá que apoyar las manos en la roca para trepar sin dificultad el corto escalón que nos deja ante la única puerta del torreón medieval. La añeja construcción, en cuyo interior se ubica la cima del Castillo de Úrbel (1012 m), ocupa la totalidad de la cumbrera del peñasco.

El castillo y la cumbre tienen otro acceso por la vertical pared norte, hasta donde se van orientando pisados senderillos por una y otra vertiente. La trocha, mucho más dificultosa que la de solana, exige trepar algunos metros por una canal umbría, resbaladiza y algo expuesta (F).

El castillo de Úrbel

"El pueblo de Úrbel ya aparece citado en los documentos del siglo X, y se encontraba situado en la línea fronteriza que, a mediados del siglo XI, separaba los reinos de Navarra y Castilla, de tal manera que su fortaleza pudo ser levantada como vigía militar del territorio entonces disputado. En los años previos a la batalla de Atapuerca, librada en el 1054, el castillo de Úrbel fue incorporado definitivamente a Castilla por Diego Laínez, padre del Cid. Asimismo, su asentamiento en el valle del Tozo, con montes y pastos a su alrededor, favoreció la atracción de los rebaños del Honrado Concejo de la Mesta. De esta manera, desde la atalaya fortificada se llegó a controlar la cañada que ascendía hasta el páramo de Masa y alto Tozo, una de las más importantes de la Mesta." (Marta Martínez Arnáiz: "Loras y Paramera de la Lora en Burgos". Tesis doctoral. Dpto.de Geografía, Univ.de Valladolid, 2013)

Añadir a la cita que, probablemente, el castillo de Úrbel, como los cercanos de La Piedra, Amaya o Ubierna, tiene su origen en una época anterior (s.IX) y se construyó para controlar y defender, ante el avance de los ejércitos musulmanes, la frontera de los primitivos núcleos repobladores de ganaderos cántabros, astures y vascones, germen del Condado de Castilla y, mucho más adelante, del Reino de Castilla.

El resto más visible (y más vistoso) de este castillo roquero corresponde a su torre del homenaje, fechada a finales del s.XIV o principios del XV. Se trata de un estilizado torreón de planta pentagonal adaptada a la roca cimera, que adquiere la forma de un poderoso tajamar con la proa apuntando a levante. A pesar de sus reducidas dimensiones, la elevada altura de sus muros permitió superponer dos plantas y una terraza a nivel de las almenas, levantadas sobre vigas de madera insertas en los mechinales, o apoyadas en los numerosos modillones que aún se conservan.

Sentados en los peldaños del portalón de acceso a la torre, el lugar, panorámico y sugerente, invita a la indolencia y a la ensoñación. Antes de ocultarse tras las nubes, el último rayo del tímido sol de invierno consigue arrancar a las viejas piedras un escalofrío dorado y tibio; luego, el fino norte que acompaña a las sombras nos arranca sin piedad de la atalaya y nos empuja, moqueando, de vuelta al pueblo.

Acceso: Úrbel del Castillo (20 min)

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Comentarios

  • item-iconLuis Astola Fernández
    El 23 de marzo de 2018

    De acuerdo, Ibai; gracias por tu colaboración

  • item-iconIbai Gorrixka
    El 23 de marzo de 2018

    El excel que he recibido está sin actualizar. De 29 imágenes que había subido, me quedan 6 sin reponer. El motivo es que no sé exactamente cuáles eran y tampoco es muy seguro que las que he resubido sean las mismas que las de un principio. Ya lo siento.

  • item-iconLuis Astola Fernández
    El 23 de marzo de 2018

    AVISO IMPORTANTE PARA LOS SIGUIENTES USUARIOS/AS DE MENDIKAT: ABELMA; COLLARADA;  FRENANDO; JILLONA; KATXOPERRO; MACAHE87; PEKENIKO; UNDATREK; OS ENVIAMOS UN TERCER CORREO TITULADO "MENDIKAT, REPOSICIÓN ARCHIVOS", CON UN LISTADO EN FORMATO EXCEL DE LAS IMÁGENES SUBIDAS POR VOSOTROS A DIFERENTES RESEÑAS EN EL PERIODO COMPRENDIDO ENTRE EL 2-10-17 Y EL 23-02-18; EL FALLO DE UNO DE LOS DISCOS DUROS DE MENDIKAT PROVOCÓ LA DESAPARICIÓN DE ESAS IMÁGENES, POR LO QUE OS PEDIMOS EL PEQUEÑO ESFUERZO DE RESUBIRLAS, MÁS TENIENDO EN CUENTA QUE, SIN ELLAS, VARIAS CIMAS RESEÑADAS, INCLUSO POR VOSOTROS MISMOS, QUEDAN SIN APOYO GRÁFICO; SI NO HABEIS RECIBIDO LA NOTIFICACIÓN, REVISAD LA CARPETA DEL CORREO NO DESEADO, POR FAVOR, O PONEOS EN CONTACTO CON NOSOTROS; MUCHAS GRACIAS A TODOS/AS LOS QUE YA HABEIS COMPLETADO EL PROCESO DE RECUPERACIÓN O ESTAIS EN ELLO