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Santa Cruz, Peña de (1.096 m)

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Luis Astola Fernández
arrow-iconFecha Alta
18/04/2018
arrow-iconModificado
18/04/2018

La Peña de Santa Cruz (1096 m) es un accidente orográfico notorio y hermoso, una montaña esbelta y atractiva cuyo perfil no pasa desapercibido al transitar por el corredor de los Ordejones. Sorprende, por ese motivo, que no exista la más mínima referencia escrita sobre su existencia. Se podría argüir que la proximidad de una lora tan destacada como la Ulaña (1226 m) y la mole rotunda de la Peña Castillo o Castro de Ordejón (1131 m) le roban protagonismo hasta el punto de invisibilizarla, pero el argumento no se sostiene; la marcada presencia y la personalidad propia de la Peña de Santa Cruz, una montaña preciosa desde cualquier perspectiva, no entra en conflicto en absoluto con los relieves enfrentados de la Ulaña, sino que los equilibra y los complementa.

La única razón que se nos ocurre para este insólito anonimato, que esperamos revertir desde esta ventana de Mendikat, es la situación marginal del valle donde se asientan los Ordejones (Ordejón de Abajo y Ordejón de Arriba), a desmano de casi todo y de paso a ninguna parte. Congratula imaginar que a estas alturas de siglo aún puedan quedar espacios hermosos por descubrir casi al lado de casa.

Otro castro en las Loras

El mapa de "Demarcación del Proyecto Geoparque Las Loras" registra en la Peña de Santa Cruz la existencia de un castro prerromano, pero no hemos conseguido encontrar más información al respecto. La peña (una "lorilla", a efectos geoestructurales) tiene forma de cuña triangular o de punta de flecha, con dos de sus tres flancos perfectamente defendidos por farallones rocosos inexpugnables, que la convierten en una auténtica fortaleza natural. El lado más débil, que cierra el triángulo por su costado occidental, está ocupado actualmente por una terraza cultivada; aunque no se observan a simple vista estructuras de defensa, no hay que descartar que en su día existiese, como suele ser habitual en este tipo de emplazamientos, algún cierre o muralla para delimitar el recinto castreño.

A falta de datos documentados, hay que poner este castro de la Peña de Santa Cruz en relación con el poderoso y ostentoso asentamiento de la Ulaña (1226 m), el más extenso de los castros peninsulares y uno de los mayores de Europa, y con el que ocupa la cima del vecino Castillo de Ordejón (1131 m). Se puede adscribir por tanto a la I y II Edad de Hierro (s.IV-III a.n.e), y su emplazamiento en altura respondería a funciones defensivas y de control de un territorio limítrofe entre el pueblo cántabro y los turmogos, tribus precélticas establecidas en la zona central y occidental de Burgos y en la oriental de Palencia, precisamente en lo que hoy denominamos como Las Loras y el Páramo; una de las ciudades de referencia de los turmogos sería Segisamon, la actual villa de Sasamón, afamada por sus sabrosos quesos de oveja.

Desde Ordejón de Arriba

Encontramos Ordejón de Arriba a 13 km de Villadiego, en la carretera BU-621 que lo une con Humada y Valdelucio. Iniciando la ruta junto a los lavaderos a la entrada de Ordejón de Arriba o San Juan (980 m), retrocedemos por el ramal de acceso al pueblo hasta la carretera y seguimos el asfalto a la derecha durante apenas 100 metros hasta alcanzar el camino de tractor al pie de la Peña de Santa Cruz. La ruta es cómoda y sencilla. El carretil recorre en suave ascenso la solana de la peña hasta un inconfundible collado entre cultivos en su extremo sW, que la une con la alargada Loma de las Navillas (1085 m)(0,20).

Por la cresta que perfila la lorilla por el S, o por la cómoda vaguada herbosa que se extiende entre las dos crestas, donde se descubren abundantes restos de teja de vieja factura y una protuberancia que sugiere la existencia de alguna pequeña cabaña ya desaparecida, se asciende en breve paseo hasta la cota culminante de la Peña de Santa Cruz (1096 m)(0,30), situada en el extremo oriental del pico, apuntando con su proa rocosa hacia Ordejón y las alturas de la Ulaña. Un lugar con encanto, cortado a tajo a ambos lados y con panorámica sensacional hacia las loras más notables de la comarca: Ulaña (1226 m), Peña Amaya (1370 m), Peña Castro (1370 m)...; al N, cercana, la magnética presencia de la Peña Castillo o Castro de Ordejón (1131 m) resulta insoslayable.

Hacia el mediodía, la Loma de las Navillas se prolonga hasta la carreterilla entre Ordejón y Sandoval de la Reina, que se desliza por los vericuetos del pequeño cañón de Rioparaíso; más al S, en un atractivo paisaje pendiente de recorrer, se alzan las airosas peñas de La Raposa (1058 m), La Raposera (1052 m) y Peña Redonda (1064 m), esta última asiento también de un castro protohistórico.

Para el descenso, recorremos sin dificultad la atrevida cresta N y nos descolgamos antes del final hasta su base por el interior de la lora. Un senderillo pierde altura entre antiguos bancales por el vallejo abierto entre Santa Cruz y el extremo nororiental de Las Navillas, en un paraje que la cartografía bautiza con el sugerente topónimo de Asomalobos. Se escucha el croar de las ranas que habitan una pequeña balsa al fondo de la vaguada, donde merece la pena acercarse para contemplar la atractiva fachada N de la Peña de Santa Cruz.

Alguna perdida trocha, fácil de seguir por la umbría entre aulagares aún no demasiado ariscos, nos permite circunvalar la peña por su base hasta completar el periplo en el camino junto a la carretera, desde donde regresamos por asfalto hasta Ordejón de Arriba (1,00).

Acceso: Ordejón de Arriba (30 min)

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