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Pico de las Cruces (1.566 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
27/06/2018
Modificado
28/06/2018
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A partir de la mole rotunda de Peña Redonda (1995 m), techo de la Sierra de la Peña y una de las principales referencias paisajísticas de la Montaña Palentina, se despliega hacia levante el verde Valle de Tosande, famoso por la Tejeda relicta escondida en el hayedo que tapiza su borde meridional, en las faldas de Peña Cantoral.

Dos alineaciones paralelas, desprendidas a partir del potente nudo orográfico de Peña Redonda, cercan el Valle de Tosande. Por el S de la profunda vaguada excavada por el arroyo Tosande, se desarrolla por el Pico de Burrián (1794 m), Peña Horacada (1818 m) y Peña Cantoral (1792 m) el ramal más importante de la sierra hacia el E. Cerrando el flanco N del valle, se extiende un segundo cresterío que, por el Pico de la Celada (1598 m), desciende al collado Mastín (1356 m) y al collado de los Novios (1364 m) y vuelve a elevarse con fuerza en el pequeño macizo presidido por el Pico de las Cruces (1566 m), con su apéndice del Pico Almonga (1519 m), popular referencia montañera de Cervera de Pisuerga, asentada a sus pies.

El Pico de las Cruces (1566 m) es, pues, la cota más relevante del cordal que cierra por el N el Valle de Tosande, y un excelente balcón, provisto de vértice geodésico, sobre sus camperas siempre verdes, donde pacen sin molestarse vacas y ciervos, yeguas y corzos. El lobo dispone aquí de abundantes presas y visita el paraje con mayor asiduidad que la deseada por los ganaderos locales; el oso, que encuentra en estas montañas espacios amplios y tranquilos, deja también huellas esporádicas de su paso discreto. No hay que olvidar que nos encontramos en pleno Parque Natural "Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina", 78.000 ha. de montañas y valles vestidos de hayedos, robledales y praderas, con multitud de rincones escasamente concurridos durante todo el año.

Circular al Pico de las Cruces desde Ruesga

Ruesga, situada al norte del cordal, es la localidad más cercana al pico y la que presenta mejores ascensos a este sector de la sierra. La propuesta, en este caso, consiste en una entretenida ruta circular, con desvío opcional y recomendable desde el Collado del Brezal al Pico Almonga (1519 m), ascenso al Pico de las Cruces (1566 m), visita al collado y Peña de los Novios (1423 m) y regreso relajado a Ruesga por Mina Landillero y el Camino de las Calicatas. El recorrido hasta el Collado del Brezal (1474 m) coincide con el descrito para el Pico Almonga, por el evidente contrafuerte que se desprende al N desde la cumbrera del Pico de las Cruces.

Salimos de Ruesga (1015 m) al W por la carretera del embalse y, antes de alcanzar una casa aislada situada en la curva anterior al amplio aparcamiento del pueblo, tomamos a la izquierda un discreto carretil que traza enseguida un giro a la izquierda, se embarra al cruzar el cauce de un pequeño arroyo y, algo invadido por la vegetación, asciende muy suavemente entre arbolado. Pronto, tras unirse por la izquierda una senda procedente de Ruesga entre los prados, el camino gana entidad, flanquea por la ladera oriental el boscoso Alto de la Mata y gana el despejado collado (1105 m) de su vertiente SW.

Una cancilla metálica permite trasponer la alambrada y comenzar el ascenso siguiendo la descarnada rodera que trepa al S por el empinado pastizal, con las cuestas de la Almonga siempre a la izquierda. La progresión es evidente y se ganan metros con rapidez, lo que permite ampliar a cada paso el horizonte de montañas que se perfila a nuestra espalda. El camino deja a la derecha un sombrío hayedo y, desde el canto del estribo por el que venimos ascendiendo, da vista a una boscosa vaguada en la vertical bajo Almonga, donde se otea una fuente con pilón y se oye cantar al torrente.

Seguimos el ascenso cercanos al reborde calizo y, donde más cómodo nos resulte, tomamos el vallejo herboso que continúa trepando junto al extenso brezal que tapiza la ladera; el brezo medra favorecido por la acidez que proporciona al suelo el afloramiento de cuarzo que baja desde el Pico de las Cruces. Bastante arriba, una marcada senda corta la pradera de urces de NW a SE y permite alcanzar el collado, llamado precisamente del Brezal (1474 m)(1,15). La ida y vuelta al Pico Almonga (1519 m) desde este punto no supondrá más allá de media hora. Desde el collado, seguimos a la derecha cualquiera de las sendas abiertas por el ganado entre los brezos hasta la base del promontorio cimero, que se asciende sin dificultad; de la señal geodésica que coronaba la cima del Pico de las Cruces (1566 m), solo se conservan restos de su pedestal.

Nos descolgamos por la cresta al S, con hitos y rastros de senda, dejando de lado el discreto cono calizo del Roblillo (1503 m), y cambiamos de dirección al W, por sendero que recorre la pradera, descendiendo rápidamente al Collado de los Novios (1364 m)(2,00); se puede ascender sin dificultad en cinco minutos a la Peña de los Novios (1423 m), por una trocha de cabras a la izquierda de la covacha que horada la base del peñasco. Desde el collado al N, por el bosquete que ensombrece la vaguada, alcanzamos en Mina Landillero el final de la pista denominada Camino de las Calicatas, que nos devuelve en relajado paseo al aparcamiento situado sobre el embalse, al W de Ruesga (3,00).

Acceso: Ruesga (1h 30min)

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