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Si hemos ascendido al San Miguel (1241 m) habremos quedado hipnotizados por la espectacular cresta rocosa de esta cumbre, un afilado cuchillo que corta en dos los bosques de la sierra. La cima está en el lado contrario y no ofrece dificultades de ascensión, dado que la arista occidental culmina en ella.
A pesar de su vertiginoso y escalofriante aspecto, la impresión es que el recorrido de la cresta no ofrecería dificultades muy relevantes, dado que investigué la parte inicial y final, pero ha sido escogida por los buitres para anidar, por lo que debiéramos evitarla en época de cría. La mayoría de los pasos se realizan o caminando sobre ella o en bavaresa, con pies en adherencia en la roca caliza, en grados en torno al I+, salvo alguna sorpresa que pudiera aparecer en la parte central, que evité para no molestar a las rapaces.
Respecto a la toponimia aparece como Los Quiñones en los mapas oficiales del Gobierno de Navarra, aunque se hace un poco extraño, dado que es un término que se suele referir a la repartición mancomunada de la explotación de los terrenos. Se hace complicado pensar en sembrados en esta cima. En Garde tampoco le dan ninguna denominación y también les resulta extraña la que indica el Gobierno de Navarra. Como "mal menor" podemos elegir la denominación referida al collado oriental, denominado Saiora.
Desde Garde por la pista de Dozola
Es la ruta más sencilla, pero nos perdemos el espectáculo de la cresta rocosa, dado que por esta cara sus 38 m de prominencia tampoco hacen destacar mucho a la cumbre. Alcanzado el collado Saiora (1197 m) abandonamos la ruta de Dozola (1402 m), tomando a la derecha (W) la entrada a un redil de ganado, que tiene una senda que sale en su cara posterior. Tras pasar por una repisa, con aparentes ruinas de una borda, se asciende por la senda hasta una repisa horizontal. Hay que prestar atención a la derecha a un rastro de sendero que asciende, hasta topar con varios hitos, que llevan un poco a la derecha, antes de girar a la izquierda y ganar la airosa cumbre. Es de suponer que los hitos llevaban quizás a un puesto de caza más bajo, dado que se ve un pañuelo descolorido indicándolo. Nos podemos entretener si queremos bajando unos metros por la cresta hasta dicho puesto, para apreciar el interesante aspecto del filo rocoso.
Desde Garde por San Miguel
Alcanzada la cima por la ruta descrita en San Miguel (1241 m) volvemos a la horcada y tomamos a la derecha (S) un hito que pasa por una zona tallada en la roca para descender unos 20m por la pedrera, hasta topar con la senda que sale a la izquierda (E). Se trata de un sendero magnífico, bastante limpio, que lleva sin pérdida bajo la cresta, que no llegamos a ver, hasta que empezamos a intuir el final del monte, en una zona ascendente.
En la repisa horizontal se presta atención para entrar a la izquierda a la cima, tal como se describe en la ruta anterior.
De vuelta a la senda se sigue al collado Saiora (1197 m), donde podemos optar por volver a Garde por la pista de la izquierda, o seguir a Dozola (1402 m), por el camino que pasa la barrera.
Accesos: Garde por San Miguel (2h); Garde por la pista (1h 20 min).
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Garde-San Miguel-Quiñones-Gaztuluzarra-Rincón de Dozola-Dozola-Garde15,188,745 886 886
