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Euntzingo Harkaitzak (406 m)

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Roberto Gil Alonso
Fecha Alta
17/01/2019
Modificado
17/01/2019
1

Se trata de una de las cumbres más prominentes del cordal que se desprende hacia el Norte desde la cima de Unamuno ( 886 m ). Se encuentra en la loma divisoria entre Nafarroa y Gipuzkoa que, a partir de aquí pierde altitud definitivamente yendo a morir junto al río Urumea en unos de sus meandros más notables.

Justo en la muga está la entrada al polígono industrial, donde hasta 2008 funcionaba la fábrica de cervezas. Ahí hay aparcamiento de sobra. Al otro lado de la carretera  sale por la izquierda del caserío Naparralde un camino que asciende hasta unos prados y huertas. Hay que dirigirse al fondo hacia un bosque de eucaliptos y tomar una pista maderera, que corre paralela al otro lado de una valla que hay que cruzar. La pista termina bajo la cumbre en un pinar y a partir de ahí continúa una senda que sube con fuerza a enlazar con otra pista. Hay una traza que sube directa al cordal, pero está muy sucia. Es mejor continuar unos metros por la pista hasta dar con otra senda más limpia que sube a la cercana loma, ésta presenta el inconveniente de superar el talud inicial, algo incómodo. Una vez en la cuerda tomamos rumbo N hacia la curiosa formación rocosa de la cima. Hay que evitar las primeras rocas por la derecha e inmediatamente llegamos al segundo afloramiento rocoso que constituye la cima.

Para bajar podemos optar por desandar los últimos metros hasta encontrar un paso en la alambrada que permite cruzar hacia la vertiente navarra. Al otro lado hay que bajar unos metros por el bosque por una tímida senda, lo suficiente para hacer un flanqueo posterior por debajo del casquete rocoso y llegar de nuevo al lomo del cordal. Un camino ancho baja en dirección norte hasta una bifurcación. El camino de la izquierda baja hasta el caserío Tellería y de ahí por el vial de servicio salimos a la carretera muy cerca del punto de partida.

Accesos: Venta Berri ( 45 min ).

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Comentarios

  • item-iconRafael Bartolomé
    El 19 de enero de 2019

    La primera traza que dice Roberto que estaba sucia y cerrada ha sido limpiada, por lo que ya no hay que enfrentarse al talud de la siguiente para entrar a la loma cimera. Tras días lluviosos son algo empinadas las sendas por lo que no se aconsejan, siendo imprescindibles los bastones para no patinar en el barro por la cuesta. Por lo demás es de agradecer que al menos existe una senda, que alguien se ha empeñado en desbrozar. Lo más interesante son las peñas cimeras, que permiten otear el paisaje.