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Azpileta (867 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
06/03/2019
Modificado
06/03/2019
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Azpileta (867 m) es un peñasco afilado y vistoso que emerge del hayedo que cubre las faldas meridionales de Altzania, al SW de Aratz (1445 m), su cima principal; el camino clásico que asciende desde Araia hacia esta emblemática cumbre alavesa, tras superar la exigente "Cuesta de las Vagonetas" y enlazar con las balizas del GR 25, se escurre precisamente entre la boscosa ladera N de San Migel Haitza (872 m) y el apuntado cono calizo de Azpileta (867 m), que se alza imponente al norte de la pisada senda.

Al pie de la peña, junto al camino, existe un poste rotulado con el topónimo "Azpilleta". La cartografía a escala 1:10000 de la Diputación Foral de Álava, por su parte, la denomina como Peña de Azpeleta. En el Catálogo de Zonas de Presunción Arqueológica del Ayuntamiento de Asparrena, elaborado por el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, aparece inventariado el "Poblado de las Peñas de Azpilleta/Azpilletako Harriak", yacimiento muy afectado por las pasadas actividades mineras en la zona, donde un equipo dirigido por la arqueóloga alavesa Paquita Sáenz de Urturi recogió en 1992 abundante material cerámico y lítico, así como fragmentos de bronce, con asignación cronológica en el Bronce final.

A pesar de su altivez y de su acceso relativamente sencillo, Azpileta es una cota escasamente visitada por los montañeros, que pasan a sus pies con la mente ocupada en conseguir más elevados objetivos; si conocieran sus excelencias panorámicas, más de uno se desviaría brevemente de su ruta para disfrutar del paisaje desde su aérea cumbrera.

Desde Araia (por el Nacedero del Zirauntza)

Aunque suponga cierto rodeo, la ruta más atractiva para alcanzar la peña de Azpileta es el sendero SL A-14 "Ruta temática del Nacedero", que se inicia en el Parketxe, Centro de Interpretación del Parque Natural Aizkorri-Aratz, ubicado en la antigua Central Hidroeléctrica de San Pedro, en Araia (615 m). La senda se inicia por detrás del edificio y alcanza enseguida una pista bifurcada, donde hay que seguir el ramal de la izquierda hasta llegar a la altura de la ruinosa fundición de Ajuria y Urigoitia (casi todo el mundo suele aparcar directamente junto a la vieja fábrica, atraviesa una esquina del pabellón y enlaza con la senda, ignorando los avisos de peligro por el mal estado de la instalación).

Tras cruzar un puente sobre el río Zirauntza, el sendero asciende por su orilla derecha (izquierda hidrográfica) hasta un pequeño mirador con panel explicativo sobre la historia y el funcionamiento de la acería Ajuria y Urigoitia (ver transcripción literal del texto al final de la reseña). El paseo junto al río entre robles y hayas, con pequeña cascada incluida, hasta el nacedero del río Zirauntza (0,25), es una auténtica delicia. Frente a la presa por donde rebosa el agua recién brotada de las entrañas de Aratz, otro panel alecciona sobre los procesos kársticos que originan esta surgencia y sobre su aprovechamiento hidroeléctrico y motriz (texto del panel al final de la reseña).

En este punto nuestro sendero enlaza con las marcas rojiblancas del GR 25 ""Vuelta a la Llanada a pie de monte", en su etapa 6 entre Egino y Zalduondo. Un puente de madera facilita el paso a la vertiente derecha del río, por donde discurre largamente, a piso llano, el canal de piedra que abastecía de fuerza motriz a la acería. El canal, seco e inútil en la actualidad, finaliza en la presa del Tambor, donde el agua encerrada en sólidas tuberías de hierro se precipitaba más de un centenar de metros hasta la fábrica para hacer funcionar sus ingenios mecánicos.

Enseguida, la senda desemboca en el camino que asciende desde la fundición por la mítica "Cuesta de las Vagonetas", rebasada ya esta antipática rampa; un renovado poste de señales (0,50) informa que nos encontramos sobre el trazado del GR 25, coincidente en este tramo con el PR A-3012 ("Araia-San Adrián", de la red de senderos del Parque Natural Aizkorri-Aratz) y con el GR 120 "Camino Ignaciano". Un breve repecho nos sitúa en el collado de San Miguel (830 m), donde existe un poste rotulado "Azpilleta", abierto entre San Migel Haitza (872 m) y Azpilletako Harriak (867 m).

Conviene evitar la tentación de comenzar la trepada directa a la peña desde este lugar, que nos abocaría a una travesía infernal entre punzantes zarzas, rosales silvestres, espinos y aulagas, capaz de hacer desistir a los más avezados montañeros antes incluso de llegar a tocar con las manos la roca caliza. La trampa espinosa se salva fácilmente siguiendo el camino hasta la inmediata bifurcación (poste de señales) y tomando el desvío de la senda a la derecha, por la ruta clásica hacia Aratz, señalizada con una vieja flecha de los PR A-11 (Allarte) y PR A-12 (San Adrián); un pasillo cubierto de hojarasca a la derecha, a pocos metros de su inicio, nos introduce en el hayedo y permite acercarnos indemnes al pie de la roca efectuando un mínimo rodeo.

La corta trepada final, escasamente expuesta, nos conduce en breve sin mayores dificultades hasta la exigua cima de Azpileta (867 m)(1,00), oteadero privilegiado hacia la cercana Peña de San Miguel/San Migel Haitza (872 m) y, muy especialmente, hacia el espectacular monolito de Marutegi (863 m), con el inexpugnable castillo roquero (s.XI) coronando su cima; merece la pena completar la excursión visitando ambos emplazamientos.

En un entorno tan sugerente y con tantas connotaciones históricas (se documentan los asentamientos prehistóricos de Azpilletako Harriak, Txuriturri, al pie de San Miguel, y Marutegi, con pervivencia evidente en estos últimos durante la edad de Hierro, época romana y medieval), no resulta descabellado pensar que la propia cumbrera de Azpileta fuese utilizada en la antigüedad como atalaya de vigilancia al paso de la vieja calzada de San Adrián, ancestral ruta pastoril, comercial y de peregrinaje que comunicaba el Cantábrico con el importante corredor de la Llanada.

Desde Araia (por San Miguel-Marutegi)

El itinerario más directo, aunque no necesariamente el más interesante, parte de las ruinosas instalaciones de la antigua Fábrica de Ajuria (645 m), por la ruta montañera clásica hacia Aratz (1445 m); en la senda, sobradamente conocida, coinciden las desdibujadas balizas de los viejos senderos PR A-11 "Atabarrate" y SL A-13 "San Miguel-Marutegi", actualmente en proceso de renovación y sustitución (GR 120 y PR A-3012).

Por la empinada Cuesta de las Vagonetas o, más cómodamente, por la pista que rodea en sentido horario San Migel Haitza (872 m), se alcanza en el collado de San Miguel (830 m) la bifurcación reseñada anteriormente, que permite el acceso sin rasguños a la cima.

Accesos: Araia, por el Nacedero del Zirauntza (1h); Araia, por la Senda San Miguel-Marutegi (45 min)

Anexo I. Panel "Araia. Industri hiria-Una villa industrial" (Prames - Arabako Foru Aldundia - Asparrenako Udala)

LA ACERÍA AJURIA Y URIGOITIA
"Ya en el siglo XVIII hubo una ferrería en Araia dedicada a la producción de manufacturas metálicas (Olazahar). El entorno proporcionaba los elementos necesarios para tal actividad ya que el río Zirauntza aportaba energía hidraúlica, los bosques cercanos aprovisionaban de carbón vegetal y la mina local (Los Rojos) abastecía de hierro. Como recuerdo de aquellos tiempos se conservan la maza del martillo pilón y el yunque. Sin embargo, el siglo XIX trajo la quiebra de esta ferrería y otras vecinas debido a la fuerte competencia del hierro manufacturado proveniente del extranjero. En su lugar, surgieron pequeñas fraguas para abastecer al mundo rural de diversas herramientas y otros objetos.
En 1847 nació una acería más moderna: la Sociedad de San Pedro de Araia. Como su predecesora aprovechó la energía del Zirauntza y el carbón vegetal de los bosques próximos, así como el hierro -ahora extraído de Somorrostro-, a lo que se sumó la necesaria cal proveniente de la cantera ubicada en la senda de San Miguel SL A-13, y el sílice y arenisca de otras dispersas por la GR-25 o en la senda de Atabarrate, PR-A 11.
La fábrica pasó por varios propietarios, pero fue finalmente León Urigoitia quien logró un incremento productivo gracias a la renovación tecnológica. Llegó a ocupar a 260 obreros, además de carboneros, leñadores, arrieros, canteros y mineros. Fabricó mayormente hierro pudelado, lingotes y laminados. Tras la Guerra Civil se emprendió una nueva modernización pero nunca se completó. Así en 1959 la adquirió un grupo kuwaití, y la crisis de los años 70 la hirió de muerte provocando su cierre definitivo en 1985.
FUNCIONAMIENTO
En la acería Ajuria y Urigoitia toda la energía mecánica o eléctrica provenía del río. De la presa en el nacimiento del Zirauntza partían dos canales. Uno de ellos transportaba el agua a una central hidroeléctrica donde se creaba electricidad para la fábrica. El otro canal también terminaba en una tubería que, con mucha pendiente y cerrando su diámetro progresivamente, despedía el agua con enorme presión hacia una rueda o turbina haciéndola girar. El eje único de la turbina giraba al unísono y accionaba los engranajes y máquinas a él conectados permitiendo el funcionamiento de toda la fábrica."

Anexo II. Panel "Nacederoa. El Nacedero" (Prames - Arabako Foru Aldundia - Asparrenako Udala)

NACIMIENTO DEL RÍO ZIRAUNTZA
"El Nacedero de Araia es una espectacular surgencia que forma parte de un amplio sistema kárstico. Este tipo de relieve afecta a las rocas solubles, generalmente calcáreas, por efecto del agua de lluvia. La sierra de Altzania, así como la cercana de Aizkorri y las campas de Urbia, están formadas por calizas, las cuales, con el abundante agua de lluvia que se recoge en ellas, se filtra comenzando el proceso kárstico. Este proceso consiste en la disolución de las calizas por estas aguas cargadas de CO2 que, en su camino subterráneo, también van esculpiendo un paisaje lleno de simas y cuevas (como un queso gruyere). El agua subterránea continúa filtrándose hasta encontrar una capa de roca impermeable que se lo impida; allí se acumula hasta formar un acuífero. La gran cantidad de agua que mana al exterior forma todo un río: el Zirauntza. Su caudal se aprovechó industrialmente en Araia a través de los dos canales que tiene. Por una parte el de la vieja fábrica metalúrgica para mover mecánicamente multitud de máquinas (trenes de laminaciones, martillo pilón, tornos...etc.), y por otra, el que llegaba hasta la central hidroeléctrica."

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