Ir arriba

Cerredo (644 m)

remove-icon
Javier Urrutia
arrow-iconFecha Alta
01/01/2001
arrow-iconModificado
13/11/2017

Cumbre que domina el cielo de la villa de Castro Urdiales ( 20 m ). Es una cima notable pues se eleva 643 m sobre el nivel del mar, que apenas dista dos kilómetros en línea recta lo que le convierte en la única montaña de toda la costa cantábrica con esas características.

Hacia el S se hallaría el Puerto de La Granja ( 376 m ) entre el valle de Guriezo y las tierras de Castro Urdiales.

Castro Urdiales es la romana Flaviobriga. En ella parece que vivió Sancho el Sabio. Perteneció al fuero y dominios del Señorío de Bizkaia y ha sido uno de los principales puertos cantábricos entre Santander y el Cabo de Higer desde tiempos inmemoriables. Posee la hermosa iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, levantada entre los siglos XIII y XV. La costa sigue hacia el W con Allendelagua, Cerdigo e Islares, enclavados sobre una rasa litoral, antes de la bonita ensenada de Oriñón.

Desde Castro Urdiales

Una de las ascensiones a esta montaña parte de Castro Urdiales (20 m)  por la ermita de la Virgen —Sagrado Corazón, según los mapas— (199 m) y siguiendo el largo cordal oriental denominado Campo Pozo para situarse en el collado S del Cerredo ( 558 m ) y ascender directamente a la escarpada cumbre. El record de tiempo de esta ascensión se encuentra en ¡43 minutos! desde el mismo puerto.

Una variante a este itinerario consiste en iniciar la marcha en Allendelagua ( 50 m ) tomando rumbo a los derruidos muros del castillo de San Antón o de Allendelagua ( 250 m ), que la tradición oral adjudica a los monjes guerreros: los Templararios. Por las fechas de las que data la edificación, y que se sitúa en torno a los s.XIV y XV, parece poco verosímil esta posibilidad pues conocido es que la orden del temple fue abolida el Viernes 13 de setiembre de 1312. Los acaudalados y poderosos templarios fueron acusados de herejía por el papa Clemente y condenados, muchos de ellos, a la hoguera. Dicho de paso, el viernes 13 mantiene la tradición del día de la mala suerte... Más arriba se enlaza con la larga cuerda de Campo Pozo para alcanzar el collado S ( 558 m ) y la cumbre. En el camino descubriremos el menhir de Ilso Grande.

Desde Cérdigo

Desde Cérdigo ( 63 m ), parte la ascensión más breve y tal vez la más interesante pues remonta la empinada vertiente N de la montaña dejando a la derecha un espolón rocoso que se desprende de la montaña. Este espolón rocoso se puede alcanzar por una brecha ya en su parte superior y se sigue por él hasta la cima trepando entre las rocas (F).

Accesos : Castro Urdiales ( 2h ); Cerdigo( 1h15 min).

catalog-iconCatálogos

images-icon Imágenes

track-iconTracks

Castro Urdiales - Cerredo - Camping calendar-icon20/12/2014
distance-icon14,986 Km duration-icon03:42 elevation-gain-icon838 m elevation-loss-icon765 m calendar-icon03/05/2012
user-imageJavier Tezanos 6,55 Kb.
Cérdigo - Cerredo calendar-icon20/12/2014
distance-icon14,657 Km duration-icon04:15 (estimada) elevation-gain-icon679 m elevation-loss-icon687 m calendar-icon05/02/2036
user-imageJavier Tezanos 5,42 Kb.
Cerredo desde Islares calendar-icon20/12/2014
distance-icon13,405 Km duration-icon14:36 elevation-gain-icon776 m elevation-loss-icon850 m calendar-icon05/05/2012
user-imageJavier Tezanos Díaz 1.096,47 Kb.
Ascensión desde Islares calendar-icon01/10/2011
distance-icon5,336 Km duration-icon01:15 (estimada) elevation-gain-icon57 m elevation-loss-icon625 m calendar-icon11/06/2004
user-imageRoberto Gil 1,97 Kb.
Ascensión desde Castro Urdiales calendar-icon01/10/2011
distance-icon6,135 Km duration-icon01:22 elevation-gain-icon22 m elevation-loss-icon647 m calendar-icon12/12/2007
user-imageRoberto Gil 5,73 Kb.
Peña Cerredo desde Sámano calendar-icon10/03/2010
distance-icon16,491 Km duration-icon04:52 elevation-gain-icon796 m elevation-loss-icon796 m calendar-icon09/03/2010
user-imageJuanjo Muñoz 16,07 Kb.

comment-iconComentarios

  • item-iconAndres Lekuona
    El 3 de diciembre de 2016

    Su descripción, se puede entender desde la más absoluta ignorancia montañera, la suya, puesto que sus comentarios apuntan hacia ello.

    La montaña es mucho más que todo lo que usted describe.

    La montaña es sentir, vivir, imaginar, disfrutrar e implicarse con ella misma, puesto que la propia montaña tiene voz y ella es la que al final marcará nuestros propios límites, a pesar de que con ello podamos incluso hipotecar nuestra propia vida.

     

  • item-iconFernando Zabaleta
    El 23 de julio de 2016

    Poner alguna flor con su nombre está muy bien y aporta conocimiento como lo hace el señor Luis Astola.

    De ahí a llenar la página con flores y el nombre genérico de "flores de temporada" va un abismo.

    Los tomates también son de temporada y sin embargo no aporta nada a esta página.

  • item-iconMarcos Garcia Perez
    El 29 de marzo de 2014
    Subido el sábado 29 de Marzo de 2014 desde el polideportivo de Castro, me ha encantado el monte, tiene de todo, pistas, senderos, rocas que "escalar" y una vistas descomunales. Me ha sorprendido no encontrar ni rastro de ninguno de los dos buzones, solo se mantiene el vértice geodésico.
  • item-iconRobín García Saiz
    El 2 de diciembre de 2016

     El macizo del Cerredo tiene una extensión de lapiaces y de karst  del doble  de los del macizo de Itxina en el Gorbea y a una altitud media que es de sólo la mitad de la del espléndido Itxina. Hay parajes preciosos, muy parecidos a los mencionados, en que el mundo parece que se acaba (de lo salvaje, de lo insólito del micro-lugar, o quizás que empieza, que se formó) allí; aunque algo difíciles de recorrer debido a la disposición semi-caótica de las piedras erizadas, pero que se dejan al fin domar y de las vegetaciones intempestivas que te frenan a ras de suelo, pero esa intempestividad contribuye a su salvaguradia natural . Añádase el mar que está al alcance casi de la mano; que dan ganas de tocar y zambullirse desde la distancia escasa y el hecho de que todas las crestas altas afiladas, se pueden recorrer con la debida precaución. Se entiende entonces que estamos ante un lugar único, casi desconocido del público en general, pero muy asequible y generoso, hospitalario y abierto a pesar de su rudeza, a muy poca distancia de las grandes urbes circundantes, a veces tristes del exceso de concentración en ellas habitable; alegre. Que inspira confianza y energía.