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Campo (1.934 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
21/08/2019
Modificado
22/08/2019
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Campo (1934 m) es la cima principal de la llamada Loma de las Piquerinas, situada en la sierra del Ocejón, el más meridional de los cordales de la Sierra de Ayllón; tras el gigante Ocejón (2049 m), Campo es la segunda cota más elevada de la sierra homónima. La Loma de las Piquerinas es un apéndice que se desgaja del cordal principal en dirección W-E a partir del Campachuelo (1899 m); entre este popular pico y la cumbre de Campo (1934 m) se alza el Chortal Largo (1929 m), que exhibe un potente murallón pizarroso en su fachada oriental.

Llama poderosamente la atención que, a pesar de la mayor altitud de Campo (1934 m) respecto a Campachuelo (1899 m) y de la importante diferencia prominencial entre ambos (211 metros del primero contra apenas 5 metros del segundo), Campo es una cima poco conocida y escasamente documentada, mientras que Campachuelo es un objetivo de cierto renombre en el ámbito montañero de la zona centro; quizás influya el hecho de contar con el pilón geodésico del IGN, ubicado en una caprichosa cresta de pizarra de aspecto agreste y acceso muy sencillo, además de resultar un magnífico mirador del arco de montañas que se extiende desde la sierra del Rincón hasta las principales alturas de la sierra de Ayllón, con su prolongación oriental por la sierra de Pela. Un ejemplo más de que las querencias montañeras no siempre se rigen por la pura lógica aritmética.

Campo es cima de doble cota, que la cartografía del IGN rotula con idéntica altitud, aunque con el altímetro en la mano pudimos constatar que existe una importante diferencia de 7 metros a favor de la cota oriental, donde situamos la cima principal; la loma se prolonga al N, en ligero descenso, hasta el vértice geodésico denominado Campo (1919 m), asomado al encajonado valle del río Sonsaz.

Frente a las formas imponentes del vecino Ocejón, Campo presenta una amplia cumbrera alomada de cómodo tránsito, cubierta de lajas de negra pizarra intercaladas con gayubares y praderas, donde pastan, fuera de la época de nieves, rebaños de ovejas al cuidado de mastines, como protección contra las incursiones del lobo en la sierra.

En el hondón de la fachada meridional de la Loma de las Piquerinas se cobija el abigarrado núcleo de Valverde de los Arroyos, quizás el pueblo más emblemático de la Arquitectura Negra, con su pequeña pedanía anexa de Zarzuela de Galve. En la vertiente occidental, la localidad de referencia es Majaelrayo, otro típico y concurrido pueblo negro de este hermoso rincón integrado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara.

Desde Majaelrayo, por el GR 60

Desde el aparcamiento disuasorio situado a la entrada de Majaelrayo (1185 m) por la GU-185 (aparcar en el núcleo urbano está reservado exclusivamente para residentes, al menos en temporada alta), nos dirigimos hacia la plaza de la iglesia y seguimos a la derecha las señales que indican "Ocejón" y "Cantalojas". Pronto, al inicio de la calle Cabezadas, localizamos un poste de señales del GR 60 "Pueblos de la Arquitectura Negra", que recorre la vieja senda hacia Valverde de los Arroyos, conocida también como "Senda del Cartero".

Vamos a seguir el trazado de esta ruta señalizada, por amplia pista entre jaras primero, y luego por pisado sendero, que zigzaguea entre el rebollar con pendiente sostenida, hasta el collado de la Pradera de la Madita (1735 m)(1,10), situado en la cuerda del Ocejón entre Las Campanitas (1769 m) y Campachuelo (1899 m), donde aflora potente la pizarra; la panorámica desde este tradicional paso entre Majaelrayo y Valverde de los Arroyos se dilata hacia las dos vertientes de la sierra y resulta especialmente descriptiva sobre los cordales que se extienden en amplio arco desde las alturas del Pico del Lobo (2274 m), por Cerrón (2199 m), Picaño (2044 m), Calahorra/Santuy (1927 m) y Bañaderos (1638 m), hasta enlazar por Porrejón (1824 m) y Peña de la Cabra (1831 m), ya en la madrileña Sierra del Rincón (Reserva de la Biosfera de la Unesco), con la cuerda de La Tornera (1866 m) y Centenera (1809 m), que se desploma finalmente por el cerro Cabezas (1437 m), otra vez en territorio exclusivamente castellano-manchego, sobre el cauce del Jarama remansado en el Pantano del Vado.

Desde La Madita, sobre el valle que desciende hacia Valverde de los Arroyos, damos vista a la fachada meridional de la Loma de las Piquerinas y, en su extremo más occidental, a la cota del Campachuelo, hacia donde nos dirigimos. Dejamos el sendero balizado y ascendemos por una trocha algo perdedora que se abre paso hacia el N sin dificultad entre el cuchillar de pizarra; a medida que nos alejamos de él, paradójicamente, la mole del Ocejón va creciendo a nuestra espalda. Al final de la pendiente, coronando una alargada cresta sobre la pradera, se alza el vértice geodésico del Campachuelo (1899 m), de visita ineludible(1,30).

Un hato de ovejas recorre incansable los agostados pastos. El mastín que las acompaña y las protege del lobo anuncia su presencia con potentes ladridos, aunque mantiene una prudente distancia y no resulta amenazante; le saludamos a voces y, convencido de que somos inofensivos, nos da la espalda y sigue su camino, camuflado entre el resto del rebaño.

Desde Campachuelo, hay que remontar al E, entre praderas resecas y alfombras de gayuba, las dulces Lomas de las Piquerinas, dejando a la izquierda el atractivo barranco de La Fragüela, que se hunde al norte hacia el profundo valle del río Sonsaz. La trocha más marcada se dirige en ascenso hacia las alturas del Chortal Largo (1929 m), aunque podemos evitar la cima por otro senderillo que contornea la ladera N; los guijarrillos de pizarra que cubren el suelo tintinean a nuestro paso con sonidos metálicos.

Superado el crestón del Chortal Largo, que exhibe un mediano farallón en su cara de levante, ascendemos las últimas rampas del bonachón cerro Campo (1934 m), hasta alcanzar las lajas que coronan su cota oriental, la más elevada de las dos (2,10); sin duda, el mejor mirador del emblemático pico Ocejón, que se alza imponente al otro lado del valle donde se despeña la popular Chorrera de Despeñalagua.

De regreso a Campachuelo, se puede variar el descenso dirigiéndose al norte hasta el Collado de la Mujer (1801 m) y enlazando sin senda (W) entre gayubares con una pista que se orienta sin vacilaciones hacia Majaelrayo (4,30). Más largo resulta, una vez en el collado de La Madita, recorrer la cuerda al S/SE, por Las Campanitas (1769 m) y el Chortal Redondo (1784 m), hasta el collado Perdices o del Hervidero, al pie mismo del pico Ocejón, donde enlazamos con la ruta clásica que nos devuelve, por Peña Bernardo, a las calles de Majaelrayo (5,30).

Desde Valverde de los Arroyos, es posible dibujar un itinerario circular que enlaza con el camino de Zarzuela de Galve al collado Peyuste, recorre la Loma de las Piquerinas hacia el W hasta la cima del Campo (1934 m) y el vértice de Campachuelo (1899 m) y, una vez en La Madita, regresa a Valverde siguiendo las balizas del GR 60, permitiendo al descenso la visita a la Chorrera de Despeñalagua (4,00).

Acceso: Majaelrayo (2h 10min); Valverde de los Arroyos (2 h)

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