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Cabeza de Ranas (1.492 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
24/08/2019
Modificado
24/08/2019
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Algunas referencias para ubicar Cabeza de Ranas

En torno a los cursos altos del río Jarama y de sus afluentes el Jaramilla y el Berbellido, el Macizo de Ayllón forma a partir del Pico del Lobo (2274 m), techo del sector, un extenso circo de montañas que encuentra su desagüe natural aguas arriba del Embalse del Vado.

Tomando como vértice septentrional el Puerto de la Quesera (1715 m), límite comunitario entre Castilla-León (Segovia) y Castilla-La Mancha (Guadalajara), en cuyos pliegues nace el Jaramilla, el arco oriental se desarrolla por la cuerda de La Tiñosa (1969 m), El Corralón (1916 m), Atalaya (1904 m) y Cabezo de San Pedro (1819 m), y enlaza a través del Collado de la Vieja (1505 m) con la Sierra del Ocejón por las alturas de Campachuelo (1899 m) y Campo (1934 m), antes de elevarse bruscamente hasta el pico Ocejón (2049 m) y desplomarse sin solución de continuidad por un dilatado cordal descendente hasta la orilla del embalse.

El arco occidental, a partir de La Quesera, recorre algunas de las cotas más emblemáticas de la Sierra de Ayllón: Pico del Lobo (2274 m), cuna del Berbellido; Tres Provincias (2129 m), en cuya ladera oriental, exclusivamente madrileña, afloran las aguas del Jarama; y Pico Bañaderos (1638 m). En el Puerto de La Hiruela (1481 m) entronca con la Sierra del Rincón, elevándose por el Porrejón (1824 m) hasta La Tornera (1866 m) y Centenera (1809 m), para deslizarse al E hasta el pantano del Vado.

Desde Las Peñuelas (2214 m), cota secundaria cercana al Pico del Lobo, se desprende al S el cordal de La Cebosa (2048 m) y Morra del Segoviano (1752 m), que separa las cuencas del Jaramilla y Berbellido; mientras que desde El Cervunal (2195 m), también en la órbita del techo del macizo, se desgaja el ramal que actúa de interfluvio entre el Berbellido y el Jarama, a través de Cerrón (2199 m), Picaño (2044 m) y Santuy (1927 m).

En el interior de este vasto circo montañoso excavado por los tres ríos mencionados se elevan aún una serie de cerros aislados, prominentes y de notable presencia, bastante olvidados por el mundillo montañero a pesar de su gran interés, quizás eclipsados por la proximidad de cumbres mucho más elevadas y relevantes. Entre estas cumbres poco conocidas destacamos Cabeza de Cabida (1597 m), Corralejo (1526 m), San Cristóbal (1588 m) y Cabeza de Ranas (1492 m). Merece la pena recordar que todo el conjunto se integra en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara y, desde el punto de vista etnográfico, en el ámbito de los pueblos de la Arquitectura Negra, circunstancias que sin duda añaden interés a la visita.

Sobre Cabeza de Ranas

Este cerro de nombre algo humorístico, que tiene que ver muy lejanamente con los simpáticos batracios que croan en las charcas ("cabeza" es un orónimo genérico frecuente en la zona, equivalente a cerro, y "de Ranas" es el término específico que lo singulariza, por su pertenencia a la localidad de Campillo de Ranas, antiguamente denominada Sierra de Ranas), se sitúa entre la margen izquierda del río Jaramilla y el sector más elevado de la sierra del Ocejón, dominando el piedemonte donde se desparraman los caseríos negros de Majaelrayo, Campillo de Ranas y sus pedanías.

Se puede considerar como una estribación individualizada de la propia sierra de Ocejón, desgajada a partir de las crestas de Campachuelo (1899 m) al SW de la Loma de Las Piquerinas, con la que se entronca a través del Collado del Lobo (1225 m); esta circunstancia le otorga una importante prominencia (279 metros), que convierte a Cabeza de Ranas, a pesar de su altitud relativamente modesta, en cima de cierta relevancia comarcal. Este cerro de pizarra, que proporcionó antaño materia prima para la construcción de los pueblos negros asentados a sus pies, se viste de extensos jarales (Cistus ladanifer y C.albidus) y de jóvenes rebollares (Quercus pyrenaica) en proceso de recuperación.

A poniente del cerro Cabeza de Ranas (1492 m) el río Jaramilla ha excavado un profundo cañón en la zona de contacto entre las pizarras y los gneiss originados durante el plegamiento herciniano que conformó la propia Meseta en el periodo Carbonífero de la era Primaria, hace 300 millones de años. Todo el cauce del río, un total de 23,32 km de largo, desde su nacimiento en la cubeta meridional del Puerto de la Quesera hasta su confluencia con el Jarama, aguas abajo del espectacular barranco cruzado por el puente de pizarra de la "Muralla China", en la pista hormigonada que une Corralejo con Campillo de Ranas, cuenta con la protección como Reserva Natural Fluvial "Río Jaramilla", por su excelente estado de conservación (saucedas, fresnedas, alisedas y abedulares, con presencia de trucha común) y su escasa antropización.

A Cabeza de Ranas desde Robleluengo

Robleluengo es una pedanía dependiente del ayuntamiento de Campillo de Ranas, situada a 3 km de su cabecera administrativa; el lugar, escasamente habitado excepto en los periodos vacacionales, presenta un aspecto cuidado y resulta un buen exponente de los pueblos de la Arquitectura Negra de Guadalajara. Desde la entrada de Robleluengo (1165 m), cuyas calles están restringidas al tráfico salvo para residentes, recorremos la calle Mayor hasta la plaza de la Iglesia, ejemplar de aire románico, rematado con una graciosa espadaña y construido completamente en pizarra.

Existe un panel del Sendero SL GU-03 "El Molino de Majaelrayo", cuyas balizas pintadas en verde y blanco nos van a acompañar brevemente en el inicio de la ruta. Las señales nos conducen fuera del núcleo (W) a través de una cancela metálica que volveremos a cerrar para evitar la posible entrada de ganado. Pasamos junto a un abrevadero metálico y enseguida llegamos al depósito de aguas, una construcción cilíndrica revestida en pizarra que recuerda un ábside románico.

Abandonamos en este punto la ruta señalizada y tomamos el ramal de la izquierda, que en breve rebasa otro deposito, este de hormigón, y se convierte en una cinta rectilínea que se abre paso entre altísimas jaras pringosas, aromáticas y brillantes bajo el sol estival. El pisado sendero asciende suavemente hasta un hombro (1286 m), antiguo pastizal, situado en un rellano nororiental de Cabeza de Ranas; aunque continúa circunvalando el cerro, un solitario hito nos señala el inicio a la izquierda de un desdibujado senderillo que asciende inicialmente al S, a la par de un afloramiento de pizarras.

Hay que estar atentos para localizar los escasos hitos que delinean la difusa trocha ascendente por el enmarañado lomo NE de la montaña; la diferencia entre perderlos o seguirlos nos coloca ante la disyuntiva de abrirse paso a la brava por el denso matorral de jaras y rebollos o disfrutar de un sendero entretenido y variado, con algunos rincones impecables desde el punto de vista estético. La senda va superando sucesivas barreras de pizarra, invisibles entre el marojal, y gana altura bajo la atenta mirada del pico Ocejón (2049 m), guardián impertérrito de la comarca.

La cima se hace esperar; fuera ya del bosque, habrá que rebasar varias terracillas cubiertas de jaras antes de divisar el grisáceo crestón de pizarra sobre el que se encarama el pilón geodésico que la corona. Un último escalón rocoso, sin necesidad de soltar los bastones, nos sitúa sobre las afiladas lajas cimeras de Cabeza de Ranas (1492 m), un rincón caprichoso de dilatadísima panorámica en cualquier dirección.

Al regreso, habrá que prestar mucha atención para retomar la senda seguida en el ascenso, muy fácil de perder, y evitar enmarañarse innecesariamente entre el matorral.

Acceso: Robleluengo (1h 20min)

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