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Punta de Mandele (922 m)

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Rafael Bartolomé
Fecha Alta
04/11/2019
Modificado
04/11/2019
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El pequeño núcleo del monte Mandele tiene cuatro cimas, situadas en el cordal que une Vidángoz con Uscarrés. La más elevada es Mandele ( 946 m ), situada en la zona occidental, pero en la zona oriental queda esta cota, la Punta de Mandele ( 922 m ), que a pesar de ser más baja es ligeramente más prominente. Hay también dos cotas intermedias que también tienen nomenclatura oficial, son el Puntal de Fillo ( 899 m ), al sur de las ruinas de la borda homónima, y el Puntal del Rumbo ( 919 m ), situado entre ambas cotas principales, pero estas dos cimas no tienen apenas prominencia.

Hay que insistir que las conexiones entre las cumbres no pueden realizarse directamente por el cordal, dado que la vegetación está cerradísima, así que hay que prestar mucha atención para localizar las sendas, y el GPS se hace muy recomendable. Esta cumbre queda para coleccionistas que sientan la necesidad imperiosa de volver con ambas cimas “en el morral” y no se puedan contentar solo con la más sencilla.

Desde la carretera de Vidángoz (km. 17,170 de la carretera NA-2132)

Cerca del Km 17, hay a la izquierda un espacio para aparcar, retrocediendo luego 170 m a la salida de la pista ( 625m ). Desde aquí hay que seguir el camino ya descrito a la cumbre de Mandele ( 946 m ), a través de la Borda Juan Babil y el cordal SE, por la senda del viejo camino de Uscarrés, que aunque tiene algún tramo confuso, sorprende por su limpieza, gracias al paso de los cazadores y los caballos, que siguen subiendo a pastar.

Tras haber hollado la cima de Mandele ( 946 m ) hay que volver a la campa donde están las ruinas de la Borda de Fillo ( 890 m ), y buscar al E la salida de la senda, que es continuación de la que nos trajo al lugar. No hay que empeñarse en pasar por las bravas, dado que se puede localizar prestando atención.

La senda lleva a media ladera por zonas más despejadas, bastante más abajo de la cresta, incluso saliendo a un sorprendente claro, donde se aprecia un afloramiento rocoso, quizás donde probablemente hubo una borda rectangular, la de Rumbo. Al fondo hay un cortafuegos, que nos deja limpiamente en el cordal, a la derecha de la cima del Puntal de Rumbo ( 919 m ).

Aparentemente la senda se ha acabado, en un lugar donde hay unos maderos derribados, quizás de un antiguo puesto de caza y, asomados al otro lado, vemos nuestra cumbre. La continuación, aunque no lo parezca, es bajar la ladera unos metros en diagonal a la derecha, mejor con bastones, hasta situarnos en una repisa, donde vemos que a la izquierda reaparecen las milagrosas cintas de plástico de los cazadores.

Se pasa a media ladera por terreno herboso, que desaconseja atravesarlo mojado, hasta entrar en el bosque, donde a la derecha baja un empinado cortafuegos. A su salida sigue la senda, pero llega a una zona confusa, donde hay que subir ligeramente a la izquierda para realizar varios zig-zags con intuición o suerte, hasta localizar el cortafuegos que sube al cordal. Por la derecha quedan unos metros a la cima, en los que se ve que había una senda, aunque hay que apartar ramas de bojes hasta situarnos en ella, reconocible porque la loma comienza a perder altura. Toca ahora con paciencia recordar los puntos claves y tratar de repetir el camino de vuelta, lo que sin GPS se antoja complejo. Incluso así a veces deberemos volver al cruce anterior, dado que solo la senda más limpia es la buena, y las otras están cegadas.

Accesos: Km. 17,170 de la NA- 2132 ( 1h 20 min )

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