Ir arriba

Cap d'Or (165 m)

remove-icon
Luis Astola Fernández
Fecha Alta
25/11/2019
Modificado
26/11/2019
1

Sin la espectacularidad ni la popularidad del Penyal d'Ifac (327 m), el Cap d'Or (165 m), también llamado Punta o Cap de Moraira, es uno de los promontorios naturales que jalonan la costa de la Marina Alta alicantina. Se trata de un prolongado apéndice que se desprende al S a partir del Puig de la Llorença (436 m), configurando un litoral de abruptos acantilados que, en los terrenos pertenecientes al municipio de Benitatxell, ha sucumbido a la voraz especulación inmobiliaria y no ha conseguido librarse de la salvaje presión urbanística, aparentemente inmune a los postulados proteccionistas de la vigente Ley de Costas.

A partir del Barranc de la Viuda, que desagua en periodos de lluvias intensas directamente en la recóndita Cala Llebeig, la línea costera entra en el término municipal de Teulada-Moraira y la fachada marítima se ve libre de construcciones, que, aunque siempre amenazantes, al menos de momento no llegan a invadir las crestas de los acantilados. En el extremo meridional de este escarpado tramo se alza el Cap d'Or (165 m), panorámica cota coronada por una llamativa atalaya, similar a las que se construyeron en los siglos XVI-XVII a lo largo del litoral mediterráneo para la vigilancia y protección de la población contra las frecuentes incursiones de los piratas berberiscos; solo en el ámbito de la Marina Alta se documentan, aunque algunas ya no existen, las torres vigía de la Almadraba, Carrals, Gerro, En'Carrós y Olimbroy, en Denia; Sant Antoni, Mesquides, Cap Prim, el Descobridor, Cala de la Branca y castillo de Sant Martí, en Xàbia; Cap d'Or, en Teulada-Moraira; y el Mascarat, en Calp.

Aunque la corta ruta señalizada a la cima, SL-CV 51 "Torre de Guaita del Cap d'Or" (1,5 km y 35 min de duración), comienza en el aparcamiento de la playa del Portet, donde existe un panel del sendero local, merece la pena iniciar este sencillo itinerario en la playa de L'Ampolla, en pleno centro de Moraira, para disfrutar de los hermosos rincones y del relajado paseo que ofrece el litoral de esta cuidada localidad de la Marina Alta.

Aparte del indudable valor histórico del singular promontorio del Cap d'Or, que alberga también los restos de un poblado ibero y el importante yacimiento paleolítico de la Cova de les Cendres (o de la Cendra), la ruta desde Moraira visita varios pequeños espacios naturales protegidos (el marjal del Senillar y las microrreservas de flora del Portitxolet y del Cap d'Or), el castillo de Moraira (s.XVIII), y las preciosas playas de L'Ampolla y del Portet, especialmente fuera de los inevitables periodos de masificación estival.

Todos los puntos de interés enumerados cuentan (o contaban en su día) con interesantes paneles informativos, que en algunos casos se han deteriorado hasta el punto de hacerse ilegibles y, en otros, han desaparecido definitivamente, sin visos de que vayan a ser sustituidos a corto plazo. Por este motivo, nos ha parecido oportuno elaborar esta reseña a partir de la abundante información contenida en los propios paneles, recogida en muchos casos en visitas anteriores a su desaparición; en todos los casos, los textos literales procedentes de los paneles se transcriben en letra cursiva.

Desde Moraira

En la playa de L'Ampolla (5 m), al inicio de nuestra ruta en Moraira, donde existe un amplio aparcamiento, se sitúa el marjal del Senillar.

Reserva de Fauna Silvestre "Marjal del Senillar"
(Panel junto al humedal, en la Playa de l'Ampolla, Moraira)

"El marjal del Senillar es un humedal costero (más concretamente una pequeña albufera), el aspecto natural que presenta en la actualidad este paraje es fruto de las tareas de restauración llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Teulada a lo largo del año 2002 para restituir las condiciones primitivas de este humedal.
Consistente en una serie de lagunas separadas del mar por una barrera de arena (restinga) que configura la propia playa de l'Ampolla y que coincide con una de las dos desembocaduras naturales de la cuenca del barranc de les Sorts. El agua que alimenta las lagunas proviene de escorrentías subsuperficiales y fluye de manera continua a lo largo de todo el año. Cuenta con una superficie de 1 hectárea y se encuentra localizado en el núcleo urbano de Moraira.
El marjal del Senillar fue declarado en el año 2004 Reserva de Fauna Silvestre por la Conselleria de Territorio y Vivienda de la Generalitat Valenciana, ya que alberga una población del pez denominado 'fartet' (Aphanius iberus) que se encuentra catalogado como en peligro de extinción."

Desde el marjal, que visitaremos más detenidamente a la vuelta, pasamos junto al compacto castillo de Moraira, encaramado sobre una antigua duna fósil de piedra tosca, explotada como material de construcción desde época romana. Recorremos brevemente la explanada del puerto, que abandonamos enseguida por unas escaleras de piedra que trepan hasta la carretera del Portet. Pronto es posible abandonar el asfalto a la derecha por el agradable parque del Portitxol, que permite atajar la amplia curva de la carretera por un cuidado paseo entre pinos, olivos y vegetación mediterránea. Al final del parque, enlazamos otra vez con el asfalto sobre la cala del Portitxolet.

Microreserva de Flora "Cala del Portitxolet"
(Texto del panel situado en el paseo sobre la cala)

"La Microreserva de la cala del Portitxolet es una más del conjunto de microreservas que hay en la costa de constitución margosa entre Moraira y Calp. Destaca por ser la población más septentrional conocida de Helianthemum caput-felix, planta mediterránea localizada y muy rara, que solo tiene dos núcleos poblacionales en la costa valenciana.
Al igual que en el resto de esta costa la presión urbanística ha reducido mucho la vegetación natural. La vegetación actual en la parte este de la microrreserva queda reducida a la primera línea de costa, donde encontramos las plantas más resistentes al hálito marino, como son el hinojo marino (Crithmum maritimum) y la saladilla (Limonium virgatum). En la parte sur de la microrreserva es donde podemos ver la segunda línea de vegetación, un matorral litoral de romero (Rosmarinus officinalis) y corona de fraile (Globularia alypum) donde crecen Helianthemum caput-felix y el tomillo (Thymbra capitata), especie esta última distribuida por la región mediterránea y conocida en la Comunidad Valenciana de la costa de la Marina. Otras plantas raras en nuestro entorno que pueden observarse aquí son Asteriscus maritimus y la jara-tomillo (Fumana ericoides)."

Continuamos por la carreterilla, en un entorno urbanizado con vistas al Penyal d'Ifac, la Bernia y la Punta de Moraira, y tomamos a la derecha un paseo que desciende hasta la abrigada y deliciosa playa del Portet, al pie de la vertiente occidental del Cap d'Or.

El Cap d'Or o Punta de Moraira
(Texto en el panel de la Platja del Portet, Teulada Moraira)

"El Cap d'Or se encuentra situado junto a la playa del Portet. Existe un Sendero Local homologado, SL-CV 51, que permite transitar por gran parte del paraje. El acceso a este sendero se realiza desde el parking de la playa del Portet, donde existe un panel informativo con indicaciones para poder acceder al inicio de la senda ubicada al final de la C/Puerto Alcudia.
Se trata de una estrecha península que se adentra en el mar casi un kilómetro, ocupando una extensión de 130 hectáreas. Presenta una altitud máxima de 166 m sobre el nivel del mar y se corresponde con un acantilado de tipo 'plunging' (las formas más espectaculares de acantilados ya que presentan una caida vertical muy pronunciada). En ellos, la erosión marina es lenta, pero suelen albergar en su interior gran cantidad de grutas y cuevas. Presenta una vegetación natural rica y diversa y desde el año 2002 forma parte de la red de microrreservas de flora de la Comunidad Valenciana (figura de protección de especies vegetales para favorecer el normal desarrollo de poblaciones de plantas raras, en démicas o amenazadas). Asímismo, también forma parte de la propuesta del Gobierno Valenciano para ser incluido en la Red Europea Natura 2000 de lugares de Interés Comunitario (L.I.C.)."

El aparcamiento donde se inicia el SL-CV 51 al Cap D'Or se sitúa en el extremo de poniente de la playa, aunque podemos evitar el primer tramo entre calles si tomamos, casi al final del arenal, a la altura de un torso femenino con simbología marina, una escalinata de piedra que nos deposita en la calle Puerto del Sol, donde enlazamos con las marcas verdiblancas del SL, continúa entre urbanizaciones por Puerto de Andraitx y asciende finalmente de manera ruda hasta la casa más elevada de Puerto de Alcudia; el asfalto y una empalizada dan paso al sendero propiamente dicho.

Una senda bien pisada, que conviene no abandonar en ningún momento, asciende rápidamente por la ladera cubierta de típica vegetación mediterránea, en terrenos acotados como microrreserva de flora por la Generalitat Valenciana.

Microreserva de Flora Cap d'Or
(Texto del panel junto al sendero de ascenso a la Torre del Cap d'Or)

"El cap d'Or es la microrreserva más meridional de una costa caliza, abrupta y de grandes acantilados que atesoran una gran diversidad vegetal, de la que parte es exclusiva (endémica) de este área del territorio valenciano. En estas paredes espectaculares crecen plantas rupícolas tan interesantes como la silene d'Ifac (Silene hifacensis), especie extremadamente rara, que en todo el mundo solo se localiza en la zona comprendida entre el Cap de Sant Antoni y l'illa Mitjana de Benidorm, además de la isla de Eivissa; y los endemismos valencianos escabiosa de roca (Scabiosa saxatilis), hierba de las herraduras (Hippocrepis valentina) o la Centaurea rouyi.
Los matorrales (maquia litoral y matorrales litorales con lavanda dentada) no son menos interesantes, en ellos podemos ver la aliaga marina (Genista tricuspidata), en muchos lugares dominante, planta mediterránea que tiene la única población peninsular en el tramo de costa de Moraira a Benitatxell. En los claros crece la correhuela valenciana (Convolvulus valentinus), endemismo valenciano solo conocido del litoral de Moraira a Dénia. Otras especies que podemos observar son la lavanda dentada (Lavandula dentata) y un cardo bastante raro Serratula flavescens subsp. leucantha."

Ya en el collado, a caballo de la loma con vistas a las dos vertientes marinas, encontramos un poste de señales del sendero local, que indica la continuación a la Torre Vigía (15'), pero del que se ha suprimido, quizás con buen criterio, la flecha que señala la bifurcación hacia la Cova de la Cendra, que visitaremos a la vuelta de la cima. El sendero llanea sin peligro por la fachada oriental del promontorio, a bastante altura sobre el mar y al pie del escarpe de tonos dorados al que se asoma en ocasiones la atalaya. La senda accede sin dificultad a la explanada cimera, donde rastros de paso sembrados de fragmentos cerámicos flanquean los restos de muros del asentamiento ibero.

Yacimiento ibero de la Punta de Moraira
(Texto del panel, actualmente desaparecido, situado a la entrada del poblado)

"El yacimiento ibérico de la Punta de Moraira ocupa una superficie aproximada de 5000 m2 y se encuentra situado a 160 metros sobre el nivel del mar aproximadamente. Está datado entre finales del siglo III y el siglo I antes de nuestra era y todavía son visibles restos de muros (construidos con tapias de bloques trabados en seco) correspondientes a las estructuras de ocupación del mismo.
La fundación de este asentamiento debería centrarse en la actividad comercial por vía marítima; eso en todo caso nos hace suponer su ubicación al borde del mar y al lado del Portet, fondeador natural que haría posible el atraque de barcos. Reforzando esta suposición podríamos aducir el gran número de cerámicas importadas encontradas en el yacimiento así como la relativa abundancia de monedas.
De época muy posterior, entre finales de la Edad Media y la Época Moderna, también se han encontrado algunos materiales cerámicos y de otros tipos que cabe relacionar con su utilización como lugar de atalaya contra las incursiones piratas, tal y como demuestra la torre vigía del siglo XVI que aún se conserva."

En la cercana cima, la estilizada Torre de Guaita del Cap d'Or, de muros ciegos y rematada con modillones, presenta una preocupante grieta longitudinal, que pide a gritos una restauración para evitar su ruina. En verano de 2018, la prensa regional se hacía eco de una cuantiosa subvención de la Unión Europea al ayuntamiento de Teulada-Moraira a través de los fondos FEDER, medio millón de euros destinados a "la recuperación y mejora de la Cova de la Cendra, la Torre Vigía, el Algibe, el poblado ibero y el sendero de acceso al Cap d'Or. (...) En el caso de la Torre Vigía, recibirá una completa restauración que consistirá en el desmontaje total de la torre piedra a piedra para la restauración y posterior reconstrucción de manera idéntica a su estado actual, y se mejorará el entorno con barandillas de madera y pavimentos adecuados al entorno"; ignoramos la situación actual del proyecto, pero hasta el momento, pasado año y medio del anuncio, no se observa ninguna actuación de mejora en los espacios señalados.

Torre de Guaita del Cap d'Or
(Texto del panel situado al pie de la torre, actualmente desaparecido)

"Esta torre fue construida por mandato del Duque de Maqueda, virrey de Valencia, en el año 1553, para proteger el litoral de posibles incursiones de piratas. Los centinelas de esta torre estaban en contacto con los de las torres de La Granadella e Ifach, de manera que pasaban rápidamente el aviso a las tierras del interior en caso de peligro corsario proveniente del mar.
La torre, de 11 metros de altura y con un perímetro de 26 metros, es maciza hasta más de la mitad, de manera que no podía accederse a ella desde el nivel del suelo por no disponer de ninguna puerta. Solamente había una posibilidad de entrar y era por medio de una escalera de cuerda que se descolgaba desde el interior. Esta parte solo constaba de una sala con bóveda, sobre la que estaba la terraza donde se colocaban los centinelas para vigilar el horizonte.
Además del servicio de vigilancia, en esta atalaya también se podía hacer uso de dos cañones que defendían el puerto de Moraira, los cuales fueron rescatados en el año 1980, al realizarse unos trabajos de desescombro en la Playa del Port."

Al pie de la torre se alza el vértice geodésico del Cap d'Or (165 m), con amplísimas panorámicas hacia Puig de la Llorença (436 m), Montgó (753 m), las sierras interiores de la Marina Alta, Bernia (1126 m) o Penyal d'Ifac (327 m); en días claros se divisan con nitidez las siluetas escarpadas de Ibiza y Formentera, situadas 100 km mar adentro.

A la vuelta, junto al poste de señales, podemos desviarnos al E por la tiesa trocha que desciende de manera abrupta, colgada sobre el azul, hasta la Cova de les Cendres, yacimiento paleolítico protegido con una verja metálica, con el suelo alfombrado de abundante sedimento gris pulverulento, con aspecto de cenizas, que le da nombre.

La Cova de la Cendra
(Texto del panel situado en el interior de la cueva, actualmente desaparecido)

"La Cova de la Cendra es el yacimiento arqueológico de Teulada mejor conocido y con una historia de investigación más larga. Esta cueva posee una gran entrada o vestíbulo (situada a unos 35-40 metros sobre el nivel del mar), desde la que se accede a una amplia sala interior (de unos 500 m2 de superficie) donde se localiza otra pequeña sala.
Los niveles más antiguos documentados pertenecen al Paleolítico Superior (20.000 años antes de nuestra era). Tiene especial importancia la amplia secuencia neolítica, iniciada hacia el año 5000 antes de nuestra era, en la que aparecen las primeras manifestaciones del laboreo de cereales (trigo, cebada, etc.) y de la domesticación de algunos animales como el cerdo, el buey, etc.
Los estudios realizados permiten también conocer el paisaje vegetal del entorno. Se han podido determinar 2 estadios: uno entre el 5.000 y el 3.500 antes de nuestra era. Un primer estadio caracterizado por el dominio de bosques de carrascas debido al clima más húmedo de este periodo, y un segundo con una vegetación de coscojar y acebuche parecido al actual, consecuencia de la mayor sequedad del clima, así como de la acción deforestadora del hombre."

Al regreso de la cueva, una vez en el collado tras el trabajoso ascenso por la ladera, desandamos la ruta ya conocida hasta la playa de L'Ampolla, donde podemos visitar con más pausa el marjal del Senillar y entretenernos con la abundante fauna que se deja contemplar en este peculiar espacio natural reconvertido en parque semiurbano. (El itinerario completo, sin prisa, incluida la visita a la Cova de la Cendra, alrededor de 3 horas).

Flora y Fauna del marjal del Senillar
(Texto de un panel muy deteriorado junto al humedal)

"Flora y vegetación. El propio estanque contiene comunidades de algas cloroficeas (charáceas) además de algunas plantas superiores, como Miriophyllum spicatum, Ceratophyllum demersum o la lengua de oca (Potamogeton nodosus). Sobre la superficie afloran algunas plantas adaptadas a vivir en parte sumergidas, como la enea (Typha dominguensis), muy utilizada tradicionalmente para la manufactura de sillas y en cestería.
Las riberas del Senillar son el dominio de los carrizales y juncales, comunidades vegetales propias de suelos muy húmedos o anegados. Los carrizales están dominados por el carrizo (Phragmites australis). Los juncales son mucho más diversos y contienen varias especies de juncos, como Juncus bufonius, Juncus subulatus y Scirpus maritimus, por citar algunas. Entre estos, se intercalan algunos herbazales adaptados a la humedad, con plantas como el blavet (Lythrum junceum), los equisetos (Equisetum ramossissimum o los lirios (Iris pseudacorus).
Fauna. Pueden observarse grandes peces, como la lisa común (Mugil cephalus, Chelon labrosus) y la anguila (Anguilla anguilla); las lisas acostumbran a introducirse desde el mar durante las fases juveniles para alimentarse y abandonan las lagunas costeras al alcanzar un buen tamaño. También existen otros peces de menor tamaño, como la gambusia (Gambussia affinis). Entre los crustáceos destaca la gambeta (Palaemonetes zariquieyi).
La gambusia es un pequeño pez originario de Norteamérica y ha sido intruducido de forma incontrolada. Desgraciadamente estos peces foráneos ocupan el lugar de peces autóctonos, como el fartet (Aphanius iberus=Lebbias ibera).
Entre los anfibios existe una buena población de rana común (Rana perezii) y también de sapo común (Bufo bufo), que acude a reproducirse y alimentarse. Es posible también la presencia del sapo de espuelas (Pelobates cultripes), que no ha sido observado por el momento. Los reptiles están representados por la culebra viperina (Natrix maura), que se alimenta de pequeños anfibios y otros animales acuáticos. También existe una pequeña población de galápago leproso (Mauremys caspica) y de galápago europeo (Emys orbicularis), de la que no se conoce con certeza su origen.
Ligadas a la lámina de agua es posible ver aves como la gallineta de agua (Gallinula chloropus), la focha común (Fulica atra) y el ánade real (Anas platyrrynchos), además de la lavandera común (Motacilla alba) o la gaviota patiamarilla (Larus cachinaris). Los carrizales son aprovechados como refugio y lugar de cría por varias aves, como los carriceros (Acrocephalus scirpaceus), los zarceros (Hyppolais polyglota), los ruiseñores (Cettia cetti y Luscinia megarrynchos) y el martín pescador (Alcedo atthis), entre otras especies."

Acceso: Aparcamiento del Portet, Moraira (35 min); Playa de L'Ampolla, Moraira (1h 10min)

Catálogos

Imágenes

Tracks

Comentarios