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Corralejo (1526 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
03/03/2020
Modificado
04/03/2020
1

El río Jarama reúne las aguas de los manantiales que brotan en la vertiente meridional de la sierra de Ayllón, entre la Cebollera Vieja o Tres Provincias (2129 m) y el Pico del Lobo (2274 m); su afluente el Jaramilla, por su parte, se nutre de los veneros que nacen a levante del techo del macizo, en los cordales que se desprenden a partir del puerto de la Quesera por La Tiñosa (1969 m) hasta enlazar con la sierra de Ocejón a la altura del Campachuelo (1899 m). Los dos ríos, Jarama y Jaramilla, discurren profundamente encajonados en sus respectivos barrancos, distinguidos ambos como Reserva Natural Fluvial, antes de unir sus cauces al pie del Cuchillar del Asomante, impresionante tajamar pétreo desprendido al N desde las alturas del cerro San Cristóbal (1588 m).

La última parte del interfluvio entre el Jarama y el Jaramilla está protagonizada por el Cerro Corralejo (1526 m), montaña de formas dulces y alomadas que se desploma al S en pedrizas y canchales, de manera abrupta, sobre el cauce del Jarama; situado en el centro de un anfiteatro montañoso tan excepcional como poco conocido, Corralejo se erige en fantástico mirador sobre el paisaje agreste de este sector serrano arrinconado entre la Comarca de la Arquitectura Negra de Guadalajara y los pueblos madrileños rescatados del olvido por la declaración como Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, parte de la antigua Sierra Pobre.

En torno a Corralejo, eclipsadas por la proximidad de las cumbres más emblemáticas de la Sierra de Ayllon (Tres Provincias, Pico del Lobo, Cerrón, Buitrera, Ocejón, La Tornera, Peña la Cabra...), se alza un ramillete de montañas casi ignoradas, con rincones hermosos y solitarios que merecen ser recorridos y paladeados con calma: Cabeza del Viejo (1698 m), San Cristóbal (1588 m), Cabeza de Ranas (1492 m), Cabeza de Cabida (1597 m) y el propio Corralejo (1526 m).

Un puñado de pedanías, dependientes del municipio de El Cardoso de la Sierra, que se mantuvieron vivas hasta la segunda mitad del siglo XX en base a los recursos ganaderos y forestales de la sierra, se resisten a desaparecer del todo a pesar de su aislamiento y del abandono de las administraciones. Entre Corralejo, Colmenar de la Sierra, Cabida, Bocígano y Peñalba de la Sierra apenas consiguen sumar dos docenas de habitantes más o menos estables, con un ligero repunte durante las vacaciones estivales; en invierno, alguna de estas aldeas se queda ya completamente vacía. Urge visitarlas y charlar con sus habitantes, si aún queda alguno, antes de que se conviertan en despoblados sin memoria.

Desde el Km 1 de la GU-181 (Corralejo)

En el cruce existente en el km 6,3 la carretera GU-187, que enlaza Peñalba de la Sierra con El Cardoso, cabeza del término municipal distante 11,5 km, se desgaja un ramal (GU-184) hasta la aldea de Cabida y otro (GU-181), que se dirige a Campillo de Ranas y Majaelrayo por Corralejo y por el espectacular paraje de la Muralla China; recorrido 1 km por esta última carretera, en el amplio collado de pastos (1327 m) situado al N del Cerro Corralejo, nace a la derecha (SW-S) una pista de tierra, donde iniciamos la ruta a pie.

Aunque se podría ganar la loma directamente por las sendas de ganado que se abren paso entre el jaral que cubre la ladera, preferimos continuar en leve descenso por la pista durante 800 metros, entre rebollos añosos, hasta un lugar rotulado en los mapas como Hoya del Bosque, donde el carretil efectúa un pronunciado recodo; un bando de perdices huye en alocada carrera y alza el vuelo con estrépito. En la praderilla de la izquierda, señalada por un monumental roble, surge un camino, que seguimos.

Esta noche, el corzo nos ha llamado con voz ronca e insistente desde el rebollar-encinar que tapiza la ladera W del Corralejo, y hemos decidido hacerle una visita. El caminillo acaba diluido en un canchal de cuarcitas blanquísimas, libre de brezos y jaras, por el que ascendemos sin problemas hasta el cordal. En el collado (1474 m), dorado al amanecer, hay alguna vaca y una buena senda que recorre la cuerda en ambas direcciones. Seguimos a la derecha (S), en dirección al punto más alto del cerro, con vistas espléndidas en cualquier dirección.

Mucho antes de ver a los abejarucos cortando el aire como flechas multicolores, rompe el silencio su algarabía estridente. Seguimos la senda de ganado sin señales, sin hitos, por el pastizal limpio. Un cuchillar de negra pizarra que corta la ladera anticipa la cumbre del Corralejo (1526 m), encaramada sobre un crestón de cuarcita; el mirador más apacible de la Sierra Norte.

A corta distancia hacia el S, al otro lado de un collado algo cerrado de arbustos, se levanta un atractivo farallón oscuro, que la cartografía nombra como Huertas de las Serranas (1519 m), al que merece la pena acercarse por una difusa trocha abierta por las bestias. Desde la cresta, que se descuelga al S hasta el Jarama por la Pedriza de Matacuras, se contempla la Cabeza del Viejo (1698 m) y el Cerro San Cristóbal (1588 m), la montaña más airosa y remota de la comarca; a poniente, a vuelo de pájaro, se arraciman los tejados de Colmenar de la Sierra.

Desandamos el camino, pasando otra vez junto a la cota principal, y recorremos a plena loma la senda de vacas; a resguardo de las peñas se descubre un viejo redil, que quizá dio el nombre al cerro. La vereda bordea por la izquierda la cota más septentrional (1489 m) y desciende entre aromáticas jaras hasta el collado donde iniciamos la ruta (2,30 horas el itinerario completo).

Acceso: Carretera GU-181, km 1 (50 min)

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