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San Cristóbal (596 m)

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Hugo Fernández
Fecha Alta
04/05/2020
Modificado
06/05/2020
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Cumbre ubicada al suroeste de Navarrete, muy próxima a su casco urbano. Se trata del extremo norte de una estribación que se descuelga desde Moncalvillo dejando una sucesión de tres cimas amesetadas: el Alto del Encinar (801 m), Valconeja (625 m) y San Cristóbal (596 m). Resulta curioso que el orónimo de San Cristóbal no aparezca reflejado en ningún mapa del IGN, a pesar de ser bastante popular en la zona.

Una antena de telefonía resta interés montañero a la planicie cimera, aun así, la panorámica es totalmente recomendable. El punto culminante se halla dentro de una viña.

Las pandemias y la Portada del Cementerio de Navarrete

Al norte de la cumbre, en la antigua N-120, se encuentra el cementerio de Navarrete. El acceso al mismo tiene lugar a través de una preciosa portada protogótica con algunos detalles románicos del siglo XII. Esta portada perteneció al antiguo Hospital de Peregrinos de San Juan de Acre, ubicado al este del pueblo. La portada fue trasladada en 1887 piedra a piedra, por Azpiri, un albañil local, siguiendo las pautas del reconocido arquitecto Luis Barrón. El cementerio se había construido poco antes debido a la pandemia de cólera de 1882, que afectó gravemente al pueblo. El antiguo cementerio se había quedado pequeño y no era adecuado, por encontrarse dentro del núcleo urbano.

En estos tiempos de pandemia resulta más impactante, si cabe, rescatar los testimonios de quienes vivieron aquel drama. Para ello, transcribo las palabras que recogió Antonio Cillero Ulecia en Historia de la Villa de Navarrete (1978).

“Pero, un mal día llegó hasta Navarrete el cólera morbo, que, como sabemos, hizo estragos en toda España, y aquel cementerio quedó pequeño y hubo que buscar otro con toda urgencia. Hacia el año 1930 recuerdo una conversación que mantenía con mi padre otro hombre del pueblo que hablaba así sobre lo que él había vivido en aquella época, y era más o menos esto:

«Yo era en aquel tiempo músico -decía-, y componíamos la rondalla ocho amigos. Cuando se empezaron a morir gentes del pueblo nos llamó el alcalde y nos dijo: «Os voy a pagar unos duros cada día, pero tenéis que dar dos o tres vueltas al pueblo tocando guitarras y bandurrias», ¡Aquello era de miedo! Todos los días tres o cuatro muertos… Más de medio pueblo en la cama, unos con el cólera y, otros, llenos de pánico... Llegó a tanto el terror que, prohibió el alcalde que se tocara a muerto para no asustar al vecindario. Y como no había cajas para meter a los muertos, los llevaban envueltos en sábanas y los echaban a la huesa... ¡Terrible!... Nosotros tocábamos tratando de alegrar a la gente, pero, no se veía a nadie por las calles, ni se abría una ventana... Un día, murió uno de los amigos músicos por el cólera y ya no salimos más. ¡Aquello fue sonao[sic]!... Si habría enfermos que, el médico, tenía que ir a la visita en un caballo, y, para saber que había enfermo en la casa, se sacaba una silla a la puerta de la calle. Yo, -decía asustado mientras recordaba- yo no vi el camposanto, pero decían que los echaban de dos a dos, o de a tres, y que luego los enterraban…»

Quizá en Navarrete atacó más que en otros lugares, buena prueba de ello es que hubo que habilitar a toda prisa nuevo camposanto. ¿A cuántos llevarían sin acabar de morir?... ¡El pánico cundía y, por temor al contagio no cabe duda de que los envolvían en sábanas y les[sic] llevaban en horas de la noche a la fosa!”

En vista de la magnitud de aquella tragedia, hay que recordar que además era la tercera pandemia de cólera en el siglo XIX y unos años más tarde, llegaría la gripe de 1918, solo nos queda pensar, parafraseando a la gran Nieves Concostrina, que cualquier tiempo pasado fue… anterior. Y añado, no siempre mejor…  

Desde Navarrete

Se abandona Navarrete por la calle Cubillo (501). En breve se transforma en un camino con bastante pendiente (con tramos del 29%). Sin apenas tregua, dejamos el antiguo depósito de agua, con su año de edificación todavía visible, 1952, a la derecha (555 m) y un poco más adelante el actual depósito, con aspecto de construcción militar. La pendiente se suaviza y se alcanza la planicie cimera. Se prosigue junto al viñedo. El punto culminante de San Cristóbal (596 m) se encuentra a unos 120 metros al suroeste de la antena de telefonía, en medio de la viña.

Accesos: Navarrete (20 min).

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