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Mendibil (349 m)

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Matilde Sanz Rebato
Fecha Alta
09/06/2020
Modificado
01/07/2020
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Al pie de la ladera que cae a Luiaondo está la Ermita de Santo Domingo.

Desde la carretera A-3622 (Amurrio-Respaldiza)

Pasada la glorieta y las naves industriales, podemos aparcar el vehículo a la entrada de la subestación eléctrica. Pocos pasos más adelante, parte una pista que va ascendiendo paulatinamente, pasa por debajo de la línea de AT, hasta cruzarse con otra de forma transversal. Seguimos hacia la derecha para llegar a un cruce donde, de las tres posibilidades que tenemos, elegiremos la central. Seguimos ganando altura de forma suave y cómoda, si no fuera por un par de árboles que, caídos, se cruzan en el sendero. Así, llegaremos por el cordal a la cima de Mendibil, con un bidón metálico relleno de cemento y un mojón embebido en él. No tiene vistas.

Desde Luiaondo

Hay una ruta que va de Luiaondo a Respaldiza o viceversa, señalizada con pintura blanca y verde. En el caso de cogerla desde Luiaondo, pasaremos por un túnel bajo la autovía para llegar a la ermita de Santo Domingo. Junto a la ermita veremos un poste direccional con flechas amarillas. Esta ruta pasa por el amplio y despejado collado de La Magdalena, con aspecto de rotonda. Una vez en este collado giramos a la izquierda dejando en este punto el camino balizado. Obviaremos un primer cruce descendente (S) para enlazar más adelante, en concreto en el segundo de los cruces (S), con el camino descrito en el párrafo anterior.

Puente de Otazu (Luiaondo)

Según reza el panel informativo que hay colocado junto a él: “En el barrio de Otazu se encuentra el alomado puente medieval también llamado Otazu, el más antiguo de los que cruzan el Nervión. El nombre es un compuesto de la palabra vasca ote/argoma y el sufijo abundancial zu, profusamente utilizado con nombres de plantas. El significado del topónimo es, por tanto, “el argomal”. Es interesante señalar que en Ayala/Aiara todavía se usa oralmente la palabra eusquérica otaka para designar a la argoma.

Muy poco se conoce de este puente y las fuentes documentales consultadas nada aportan de sus orígenes que bien pudiera responder al servicio de la antigua torre de los Luyando y Ayo, sita en sus proximidades. Hoy tanto solo restan las paredes ruinosas del caserío que reemplazó a la torre. Por otra parte, la documentación también  nos habla de ser un puente al servicio de Luyando y de Llodio y de su barrio de Olarte. Así lo recoge un expediente del año 1890 por el que conocemos que se hallaba abandonado y en consecuencia en mal estado.”.

Árbol Malato (Luiaondo)

Se trata de una cruz de piedra que nos recuerda al lugar hasta el cual los caballeros, escuderos e hidalgos acompañaban al Señor de Vizcaya, sin pagarles sueldo alguno. En su base se puede leer la inscripción: Este es el sitio donde estaba el memorable Árbol Malato del que hablan las historias y la ley quinta del título primero del Fuero del Muy Noble y Leal Señorío de Vizcaya. Año 1730.

Junto a la cruz de piedra hay panel con interesante información sobre este monumento. En uno de sus apartados dice: Estás junto al monumento que las Juntas Generales de Bizkaia erigieron en 1730 para recordar un gran árbol, el Árbol Malato, que delimitaba el alcance del Señorío de Bizkaia. Se desconoce su origen real, pero ya se cita por primera vez en el Fuero Viejo de Bizkaia (1452). Por otro documento se sabe también que en 1603 no existía nada de él.

Una tradición oral dice que estaba ubicado a un centenar de metros del actual, en el antiguo camino real. Al ampliarse éste en 1765-1772 modificó su trazado por lo que obligó a reubicar el monumento. Probablemente de entonces sea la cruz de la parte superior, más moderna que la columna inferior en donde se aprecian varias inscripciones. Ambas partes están elaboradas en diferentes tipos de piedra.

Cuenta la leyenda que, en torno al siglo IX, un nuevo caudillo llamado Jaun Zuria lideró a los vizcaínos contra las tropas del príncipe asturleonés Ordoño, venciéndole en la batalla de Padura, hoy Arrigorriaga. Y persiguieron a su enemigo justo hasta el Árbol Malato en donde clavaron sus armas, dejándoles huir. Pero eso es solo leyenda. Es en el Fuero en donde queda clara su función real: la obligatoriedad que tenían todos los vizcaínos de defender con armas el territorio hasta el Árbol Malato. A partir de ahí, irían a guerrear con un pago por su servicio, como simples asalariados.

No se sabe a ciencia cierta qué significa su nombre, pero puede relacionarse con “malato”/enfermo, más aún cuando se sabe que también se le denominaba Árbol Gafo/leproso

https://blogs.deia.eus/arca-de-no-se/2019/01/19/el-arbol-malato/

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