Ir arriba

Cueto de la Cuadra (2238 m)

remove-icon
David Atela
Fecha Alta
10/08/2020
Modificado
10/08/2020
1

El cordal Juan de la Cuadra separa las cuencas de Áliva y las Moñetas, en progresivo declive sobre el valle del Duje. La primera y más elevada de sus cumbres, contigua al paso que la enlaza con las faldas de Tiros Navarro, ha sido comentada ya al hablar de esta montaña. Una cresta con numerosos grumos rocosos la enlaza con el Pico de Juan de la Cuadra, difícil verruga escarpada en sus vertientes. Luego aparece el primer acceso practicable desde áliva y encontramos la cumbre del Cueto de la Cuadra (2238 m), con fácil subida desde el lago de las Moñetas. El último tramo del cordal es agradable de recorrer, sobre el Paredón de Albo (2131 m) y hasta alcanzar la cota del Escamellau (2075 m), proa terminal del cordal sobre el que encontramos algún corredor interesante y sencillo para la práctica invernal.

Desde Las Vegas del Toro (F)

Al llegar a las vegas de Toro se deja una fuente a mano izquierda y la pista tuerce un poco a ese lado entre las majadas. Una vez rebasada la última de ellas, así como la terminación de la visera rocosa que las protege, debemos aparcar el vehículo (1080 m). A nuestra izquierda se abre el valle de las Moñetas, con la efigie de Peña Castil en primer término.

Comenzamos a andar sobre los prados de la margen izquierda (W, no hay curso de aguas alguno) y no tardamos en advertir una traza de paso (balizas rojas) que avanza hacia el fondo del valle. Aparece un contrafuerte a nuestra izquierda y la senda comienza a remontar una vaguada herbosa sobre su fondo. Al incrementarse la pendiente, la traza de paso se aproxima a nuestra izquierda a una collada en ese contrafuerte y aparecen varias bifurcaciones. Tomaremos la traza de más a nuestra izquierda (hitos y balizas rojas), que transpone esa collada y continúa en horizontal sobre la otra vertiente a la vez que entra sobre el roquedo calcáreo. Si no erramos su comienzo, la senda se perfila luego suficientemente hollada y en suave ascenso por toda esta margen izquierda del pétreo valle de las Moñetas (SW, luego WSW). Nunca llegaremos a transitar sobre su fondo, pero sí hay un par de momentos en la senda sube un trecho hacia la derecha para ganar altura en la ladera, bien señalizada con hitos y balizas.

Nos encontraremos con una traza que procede de la derecha, y en otra zona más elevada en que la traza se desdibuja sobre una ladera de prados, accedemos sobre otra senda más marcada que también viene de ese lado (traza que viene de la majada del Fresnedal). Ahora la traza entra sobre el fondo del valle (canal rocosa) y, bien por su fondo bien por una traza en la margen derecha, amaneceremos sobre la inconfundible campera de la vega de Carrazoso (1510 m)(1,10).

Debemos seguir la campera hacia su nacimiento (S) y atender a nuestra izquierda en el comienzo de una canal rocosa por donde sube una traza balizada (ESE, hitos y alguna baliza). Nada más salir a la campera siguiente, es importante atender a un brusco giro hacia la derecha (balizas) que atraviesa con decisión a ese lado y nos devuelve sobre la canal principal en una zona quebrada ya por encima de la vega de Carrazoso. Ahora subimos sobre la margen izquierda (traza, hollada en la ladera, hitos y balizas) para progresar sobre el fondo de la cuenca en la espectacular oquedad conocida como Llagu Vieyu.Se sortea por nuestra derecha y ya resulta evidente una amplia traza que remonta en revueltas la siguiente ladera y va a coronar la reducida collada (1725 m)(1,50) que da paso al Llagu de las Moñetas.

Descendemos junto a sus aguas y abandonarnos la senda principal (derecha) para rodear el lago en sentido horario (E) y alcanzar una pequeña collada que también da salida valle abajo. Sin embargo, continuaremos ascendiendo, en diagonal hacia la derecha (SSE), para sortear unos pequeños resaltes de roca firme a la vez que se entra sobre una ladera pedregosa emplazada justo encima del lago. Debemos remontarla (SSE, cascajo y roca firme) hasta que merma la inclinación y se abre a modo de hoyada en la base del Cueto de la Cuadra (2238 m). Evitamos acometer el contrafuerte a nuestra derecha, e igualmente las laderas inclinadas de cascajo justo enfrente.

Así avanzaremos un poco a nuestra izquierda para ganar altura sobre la terminación del circo rocoso a ese lado, y desde allí cruzaremos en oblicuo hacia la derecha (S, paso junto a unas agujas de roca firme) hasta (llevarnos sobre la divisoria con la vertiente de Áliva. Amaneceremos algo elevados al SW del collado entre el Paredón de Albo (2131 m) y el Cueto de la Cuadra (2238 m). Abordamos la cresta a nuestra derecha, que tras un resalte de roca firme (paso sencillo junto al filo y un poco a la izquierda) se aplana en un rellano pedregoso al pie de la cuesta final del Cueto de la Cuadra (2150 m)(2,50).

Abordamos esta subida final (W, 30°, rocalla y algo de hierba), que concluye con elegancia en la cima del Cueto de la Cuadra (2238 m)(3,00). Hito. Una cota inmediata al W es algo inferior en altura.

Cresta hacia El Escamellau (F)

Recorrido de cresta fácil y airoso que compone una línea agradable para encadenar estas cumbres en temporada estival. La variante de bajada por el Vallellón, en cambio, comporta una pronunciada gravera inestable que, salvo si hay nieve, no resultará nada grata en sentido contrario.

Desde el Cueto de la Cuedra (2238 m) descendemos hasta el punto donde habíamos amanecido en la divisoria y, salvando un poco por la derecha (ESE) un tramo incómodo de la cresta, aparecemos en el collado de la Mina de Marta Navarra (2055 m)(0,20)(bajada en oblicuo hacia la izquierda sobre las campas de Aliva).

Continuamos por la divisoria y, tras una cómoda subida inicial, contorneamos por la derecha un primer resalte rocoso de la cresta. Luego se vuelve al filo en una hermosa collada y debemos abordar el escarpe principal del pico por una placa emplazada justo a la izquierda del espolón pétreo que conforma la divisoria. Se trepa con elegancia (I+, adherencia, muy buena roca) y por encima seguimos trepando un poco con tendencia a la vertiente Norte hasta amanecer sobre la cresta en la zona que parece más elevada. La cresta continúa un poco hacia nuestra izquierda y se sigue ya con comodidad junto a su quicio (estrecha y elegante, pero sin dificultad) hasta la cima del Pico Paredón de Albo (2131 m)(0,40).

Bajar ahora a la horcada de los Grajos no resulta fáci. Debemos destrepar por las rampas de roca firme y suelta (I, un poco expuesto) a la izquierda de la divisoria. Nos asomaremos sobre un primer collado en el espolón que nos cierra el paso hacia la vertiente del collado (en realidad, es el espolón N, que además nos va alejando de nuestro destino) y no hay destrepe cómodo. No hay problema: seguimos perdiendo altura por las rampas de la izquierda (I) para retomar en travesía algo expuesta hacia la derecha (I), sobre otro collado inferior. Aquí ya sí hay paso casi horizontal y cómodo por la elegante horcada de los Grajos, adornada con la profunda sima de su mismo nombre (2000 m)(0,55). La subida al Escamellau empieza justo a la izquierda de la sima y asciende en oblicuo hacia la izquierda (algún paso I, hitos) para culminar una collada entre un primer resalte y, detrás, la subida final al Escamellau. Ahora se abordan esas otras rampas, un poco a la izquierda de la divisoria (traza de paso) y hasta esta elegante cumbre (2075 m)(1,10).

Accesos: Vegas de Sotres (3h).

Catálogos

Imágenes

Tracks

Comentarios