Ir arriba

Cornejo (954 m)

remove-icon
Javier Urrutia
Fecha Alta
01/01/2001
Modificado
01/01/2001
18
El complejo kárstico de Ojo Guareña es uno de los sistemas cavernario topografiado más extenso de la península ibérica. Sus 89 Km2 de desarrollo, a los que habría que sumar otros 10 Km2 que ocupan la misma localización, constituyen un auténtico laberinto subterráneo de cuevas y simas mutuamente intercomunicadas elegantemente abiertas por las aguas del río Guareña, las aguas de infiltración y los hundimientos subsecuentes de la erosión kárstica. La merindad de Sotoscueva acoge a este singular paraje bajo sus entrañas en tan sólo una superficie de 5 Km2, lo que da buena idea de la densidad de galerías en tan, relativo, poco espacio. En la actualidad, Ojo Guareña, ocupa el un puesto destacado en el particular “ranking” mundial de los sistemas cavernosos, aunque en tiempos recientes otros sistemas no muy lejanos lo han desbancado como el sistema de Mortillano o del Alto del Tejuelo.

Las aguas del valle de Sotoscueva, reunidas en el río Guareña, se deslizan hacia el Sur en busca de la cordillera montañosa que, por el Sur, cerca el propio valle. Bajo la peña llamada Cornejo ( 954 m ) las aguas son tragadas por la voraz y sedienta tierra en un singular encovadero u ojo situado al pie de un pequeño circo rocoso. ¿ Dónde irán las aguas ?... Por encima del sumidero, aprovechando otras cavidades, se ubican la curiosa ermita de San Bernabé ( 760 m ) y la sala de juntas de la merindad del valle. Además del propio interés espeleológico, Ojo Guareña alcanza algunas muestras de arte rupestre. El carácter sagrado de las cuevas seguiría siendo estimulado por los celtas y, luego, por los cristianos. Por todo ello, se ha declarado monumento histórico-artístico y natural al entorno de Ojo Guareña y las crestas calizas que lo circundan.

Desde Espinosa de los Monteros ( 754 m ) hasta el Alto de la Varga ( 832 m ) se alarga en dirección E-W el valle de Sotoscueva. En su parte Norte le dominan las montañas Pasiegas que llegan a superar los 1.500 metros. Al Sur, las alturas son mucho más moderadas pero más escarpadas, al presentar un frente calizo que cae directamente sobre el valle. Sobre la vertiente contraria estos montes: Bedón ( 1.088 m ), Picón ( 1.051 m ), Oricedo ( 983 m ) y Cornejo ( 954 m ) presentan laderas de pendiente suave pero bien cubierta por un denso manto vegetal ( encinar ), constituyendo un ejemplo de modelado en “cuestas” rematado en picachos del tipo “ muela”.

Al Cornejo ( 954 m ) subiremos desde Ojo Guareña ( 770 m ) de modo que podremos visitar todo su conjunto: Sumidero del río Guareña, ermita de San Bernabé, etc. Caminando por encima del circo rocoso saldremos hacia el Cornejo. Al principio un camino facilitará la aproximación ( E. ) a través del tupido encinar. Al final deberemos tratar de alcanzar el escarpe rocoso que domina y da corte sobre el valle y caminando junto a él según lo permita la vegetación alcanzaremos la cima. Frente a esta cumbre se levanta la cima de La Mesa ( 944 m ), a modo de gran artesa invertida. Hacia levante, sobre la orilla opuesta de la pequeña hoz que conduce a la aldea de Cornejo ( 650 m ), se ubica la peña de Oricedo ( 983 m ), ligeramente más elevada.

Accesos: Ojo Guareña ( 45 min ).

Catálogos

Imágenes

Comentarios

  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    El 18 de marzo de 2012
    Agradable recorrido circular con principio y fin en Quisicedo, partiendo desde la pista que nace junto al cementerio de Quisicedo y bajando por el PR desde la cueva de Ojo Guareña y ermita de S.Bernabé. Señalar que la cima de Cornejo queda a la izquierda, según se mira desde Quisicedo hacia la pared. Se distingue la cima porque justo debajo de ella se ve una mancha oscura en la pared, que no es sino un árbol (enebro o sabina, si no me equivoco), el único que nace en el paredón. De Quisicedo, debemos coger la pista que parte desde el cementerio hacia el monte, dejando el PR por el que bajaremos (asfalto) a la derecha. En una trifurcación de la pista, seguimos hacia arriba para, enseguida, lanzarnos por los prados monte a través hacia un perceptible portillo que supera las paredes de Cornejo. Fuera de los prados, sendas de ganado nos llevan hasta el portillo sin mayores problemas. Desde éste, se puede avanzar junto al cortado, esquivando ramas de manera entretenida, sin mayores problemas que alguna que otra contorsión corporal para no llevarnos un ramazo en la cabeza. Otra alternativa: una vez alcanzado el portillo, descendemos hacia el lado contrario (ladera sur), entre el bosquete, monte a través, pero sin problemas, hasta alcanzar enseguida (no más de cinco minutos) una ancha, bonita e inconfundible vereda que ha sido limpiada entre el parking de la cueva de S.Bernabé y la cima de Cornejo. Desde Cornejo descendimos plácidamente por la vereda señalada, hasta que decidirnos desviarnos por la derecha para aparecer directamente en la ermita, tirando de intuición (muy fácil) para encontrar un senderillo que sortea las paredes hasta la ermita.