Joseba Astola Fernandez
18 marzo 2012
Agradable recorrido circular con principio y fin en Quisicedo, partiendo desde la pista que nace junto al cementerio de Quisicedo y bajando por el PR desde la cueva de Ojo Guareña y ermita de S.Bernabé. Señalar que la cima de Cornejo queda a la izquierda, según se mira desde Quisicedo hacia la pared. Se distingue la cima porque justo debajo de ella se ve una mancha oscura en la pared, que no es sino un árbol (enebro o sabina, si no me equivoco), el único que nace en el paredón.
De Quisicedo, debemos coger la pista que parte desde el cementerio hacia el monte, dejando el PR por el que bajaremos (asfalto) a la derecha. En una trifurcación de la pista, seguimos hacia arriba para, enseguida, lanzarnos por los prados monte a través hacia un perceptible portillo que supera las paredes de Cornejo. Fuera de los prados, sendas de ganado nos llevan hasta el portillo sin mayores problemas. Desde éste, se puede avanzar junto al cortado, esquivando ramas de manera entretenida, sin mayores problemas que alguna que otra contorsión corporal para no llevarnos un ramazo en la cabeza. Otra alternativa: una vez alcanzado el portillo, descendemos hacia el lado contrario (ladera sur), entre el bosquete, monte a través, pero sin problemas, hasta alcanzar enseguida (no más de cinco minutos) una ancha, bonita e inconfundible vereda que ha sido limpiada entre el parking de la cueva de S.Bernabé y la cima de Cornejo.
Desde Cornejo descendimos plácidamente por la vereda señalada, hasta que decidirnos desviarnos por la derecha para aparecer directamente en la ermita, tirando de intuición (muy fácil) para encontrar un senderillo que sortea las paredes hasta la ermita.
