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Les Creus, Alt de (542 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
14/11/2020
Modificado
16/11/2020
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El Alt de les Creus (542 m) es la montaña emblemática de Tavernes de la Valldigna, localidad perteneciente a la comarca de La Safor, que se asienta al pie de su abrupta fachada meridional. Les Creus constituye el extremo oriental de la Serra de Corbera; su potente muralla pétrea se alza sin transición más de 500 metros por encima de la fértil llanura circundante, a menos de 6 km en línea recta del litoral mediterráneo; la montaña actúa como divisoria natural entre las tierras del curso bajo del Júcar/Xuquer y la comarca histórica de la Valldigna, drenada por el modesto río Vaca.

Tres monumentales cruces de hierro coronan la cresta del monte, dominando desde la altura el geométrico núcleo urbano de Tavernes. Las dos primeras se sitúan en lo alto de sendos espolones, directamente sobre el cortado, en cotas inferiores y algo alejadas del sendero principal; un mar de aulagas obstaculiza el acceso a una de ellas. La más elevada y visible de las tres, ubicada a corta distancia del vértice geodésico que señala la cima, constituye un excepcional mirador aéreo sobre el casco urbano de Tavernes y sobre el valle de la Valldigna, cerrado al sur por las crestas del macizo del Mondúver.

No hemos encontrado información sobre la fecha en que fueron erigidas las cruces que perfilan y que dan nombre a la montaña en la actualidad. Es posible que su existencia no vaya más allá de 1899, cuando el papa León XIII pidió levantar estos símbolos religiosos en todos los montes de la cristiandad para conmemorar la llegada del siglo XX. La prensa se hace eco de un transporte de material de construcción para las cruces por medio de un helicóptero en fechas sin determinar, pero no especifica si se trataba de la primera instalación (poco probable, dado el arraigo popular del topónimo y su presumible antigüedad), de la sustitución por deterioro de las cruces primitivas o de la reparación reciente de alguna de ellas: "No es la primera vez que se usa este tipo de transporte para subir materiales a Les Creus. Ya se empleó este mismo medio para llevar parte de la estructura de las tres cruces que coronan esta montaña. En esa ocasión a unos 500 metros de altitud." ("Las Provincias", 9-11-2017)

Respecto a la posible denominación de la montaña en épocas anteriores, en la zona se conserva el topónimo Gebalcobra, referido a una antigua alquería árabe, germen de la localidad de Tavernes, que da nombre también al castillo cuyos restos se pueden visitar en el ascenso al Alt de Les Creus; no hay que descartar que los pobladores árabes denominasen a la montaña precisamente Gebalcobra ("Jabal alkubraa": Monte Mayor), orónimo explícito que describe perfectamente la rotunda mole que domina el caserío de Tavernes.

Alt de Les Creus desde Tavernes de la Valldigna por el PR-CV 38

El ascenso a Les Creus (542 m) desde Tavernes siguiendo la huella del PR-CV 38, sendero circular perfectamente trazado y señalizado, es una de las excursiones clásicas del montañismo valenciano; además de la propia belleza de la ruta, inmensamente panorámica, la deliciosa senda permite visitar lugares de interés excepcional desde el punto de vista histórico y etnográfico, como los restos del castell d'Alfandec (o de Gebalcobra), conocido popularmente como Els Castellets, el Abric de Mossén Ricard, las ruinas de la casa y el horno de cal del Herbolari, en el Pla de Sangonera, o la histórica Senda de les Revoltes o dels Amoladors, uno de los caminos de montaña más subyugantes del senderismo valenciano.

El sendero se inicia en la zona oriental del "Canal de defensa" (40 m), construido al pie de la montaña, que defiende la localidad de Tavernes de posibles avenidas en caso de lluvia torrencial. Junto al canal corre el trazado de los senderos PR-CV 40 y PR-CV 38. Buscaremos el poste de señales en el que ambos senderos se bifurcan; la flecha de madera señala la dirección a las Fontetes de Cantús y Alt de les Creus, por un camino pedregoso que pasa junto a un depósito cilíndrico visible al otro lado del canal.

Para visitar el primer elemento de interés, los restos del castell d'Alfandec o de Gebalcobra (existe alguna confusión en la identificación histórica y en la denominación de los castillos de la Valldigna), hay que abandonar la senda a la izquierda por una traza señalizada a "Els Castellets". Se conservan vestigios de muros, dos cubos arruinados y un aljibe colgados en la incómoda ladera, todo ello fechado en los siglos XI-XII; fortaleza árabe construida, al parecer, sobre un asentamiento ibero anterior, con señales de ocupación que se remontan incluso a la edad de Bronce.

De vuelta al sendero, caminamos largamente y en suave ascenso al pie de los farallones rocosos en dirección al mar, hasta localizar las Fontetes de Cantús, habitualmente secas; sobre el lugar, protegidos de posibles vandalismos por un vallado metálico, se encuentran los grabados neolíticos de los Abrics de Mossén Ricard, llamados así en homenaje a Ricard María Carles, sacerdote aficionado a la montaña y a la espeleología, que ejerció como párroco de Tavernes en la década de los 50, antes de ser nombrado arzobispo de Barcelona y cardenal.

Tras rebasar una zona con desprendimientos, una agreste trepada por el estratégico paso conocido como l'Escala nos encarama al lomo de la sierra, desde donde se da vista a las planicies arroceras regadas por el Júcar, presididas al fondo por la Muntanya de les Raboses de Cullera. Tras sucesivos ramales señalizados, que dejan a uno y otro lado los accesos a dos de las cruces, al Paratge de Sant Llorenç o a la Font de la Granata, la senda gana altura por el amplio cordal, entre brezos, coscojas, aulagas, palmitos y romero, hasta el poste que indica el desvío definitivo al "Mirador de la Valldigna" y a la cima.

El emplazamiento de la tercera cruz sobre el cortado vertical convierte el lugar en un vertiginoso mirador, a vuelo de pájaro, sobre el trazado geométrico de Tavernes de la Valldigna. La despejada cima del Alt de les Creus (542 m), coronada por el vértice geodésico denominado "Cruces" por el IGN, se encuentra cercana al oeste. Junto a una mata de coscoja existe (o existía en diciembre de 2014, fecha del ascenso que se reseña) un voluminoso buzón de firmas colocado por el Grup Muntanya Valldigna.

De vuelta al trazado del PR-CV 38, seguimos al W la dirección hacia la Font de la Sangonera y el Puntal del Massalari, con el barranc de La Casella encajado entre las crestas de Les Agulles y la sierra de Corbera. Dejaremos a un lado el pozo de un horno de cal y las ruinas de la llamada Casa del Herbolari, que junto a otras existentes en el Pla de les Creus, en La Sangonera o en el Pla del Barber, hablan de la pasada dedicación agrícola y ganadera de los llanos serranos de la Corbera. Sin necesidad de acercarse a la Font de la Sangonera, sucesivos cruces señalizados ("Camí dels Borregos", "Canal de Defensa") nos permiten alcanzar, al pie del Tossal de la Sangonera, la cabecera del barranc de la Penya Roja (o de Cantalot), donde enlazamos con el tramo más espectacular del recorrido.

La Senda dels Amoladors (o de les Revoltes) es un extraordinario camino de herradura, antigua cañada ganadera y ruta de acceso ancestral para los paisanos de la Valldigna hacia los terrenos cultivados, pastoreados y antaño habitados de la Sangonera y Les Creus. La senda, trazada con sabiduría por la agreste vaguada de Cantalot, presidida por la adusta Penya Roja, salva el fuerte desnivel del barranco por medio de continuas revueltas, con tramos empedrados y taludes calzados a base de muros de piedra seca. Un camino histórico, auténtico prodigio de arquitectura popular, que es preciso conservar para admiración y disfrute de las próximas generaciones de montañeros.

El largo zigzagueo por esta fascinante senda justifica de sobra el paseo. Antes de llegar al fondo del valle, se desvía a la izquierda el PR-CV 40, alternativa de descenso por el Camí dels Borregos, y por la derecha se puede alcanzar el inicio de la vía ferrata "Les Marujes", trazada en el frontón vertical de la Penya Roja. La senda dels Amoladors finaliza en una pista que nos lleva al E, junto al Canal de defensa, rebasa la ermita del Calvari y, siempre con las balizas del PR-CV 38 y luego del PR-CV 40, nos devuelve al punto de inicio (3,30 la ruta completa).

Acceso: Tavernes de la Valldigna (1h 40min)

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