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Casarejo (1.454 m)

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Javier Urrutia
arrow-iconFecha Alta
01/01/2001
arrow-iconModificado
01/01/2001
Cumbre ligeramente desmembrada de la sierra de Mencilla que forma un alargado cordal que cierra las tierras de Lara por el lado Norte. Un parque eólico de reciente factura corona esta panorámica y, antes, bonita cumbre enclavada en plena comarca serrana.

A medio camino entre Villamiel ( 1.141 m ) y Tinieblas ( 1.124 m ) aparece un ramal de carretera que lleva a Tañabueyes ( 1.120 m ). Este ramal asciende por el Alto del Hocino ( 1.205 m ). En el surge un camino (W) que sin pérdida alguna conduce hasta la misma cumbre, al principio por terreno boscoso y, luego, por terreno despejado de pastizales. También se asciende a la cima desde Villamiel de la Sierra ( 1.141 m ).

La tierra de Lara rezuma historia y leyenda por los cuatro costados. Historias de la independencia castellana y de los primeros condes de la antigua Bardulia, que, a partir de entonces, pasaría a forjar su futuro con el nombre de Castilla. La leyenda de los Siete Infantes de Lara es una épica, y, un tanto lúgubre, historia de sangre y vengaza.

En una boda se casaron un poderoso señor del Alfoz de Lara, Don Roy Blasquéz, y Doña Lambra, hermana del conde de Castilla. A tal evento acudieron los siete infantes de Lara, que eran los siete hijos de una hermana del novio. Después de la ceremonia se entabló una disputa entre los siete infantes y un primo de Doña Lambra, llamado Alvar Sánchez. El menor de los infantes allí mismo le asestó tal puñalada en el rostro que le tendió muerto.

Doña Lambra clama venganza. Finge perdonar, y así se gana la confianza del padre de los Infantes, Don Gonzalo Gustios. Doña Lambra manda, entonces, a Gonzalo Gustios, con una carta en árabe dirigida al moro Almanzor. En esa carta escribe que le mate, y que luego le entregará a sus hijos. Almanzor se apiada del padre de los Infantes y no lo mata, pero lo pone bajo prisión auxiliada con una sirvienta mora. Don Roy Blasquéz invita a sus sobrinos, los infantes, a una excursión por tierra de moros y caen en la trampa, al encontrarse con un ejercito de 10.000 infieles aguardándolos. Los moros los decapitaron en orden de edad “ assi cuemo nascieran ”. Almanzor mandó limpiar las siete cabezas con vino para desangrentarlas y, ordenó sacar de prisión al padre, Gonzalo Gustios, para que contemplase la cruel visión.

Pero en su prisión, Gonzalo Gustios, tuvo un hijo con la servidora mora. Antes de que naciera, Almanzor libero a Gonzalo, criándose el bastardo en el califato de Córdoba. A los diez años de edad, Almanzor arma caballero al hijo bastardo de Gustios, que se lanza a la busqueda y venganza de su padre, dando muerte a Roy Blasqués y mandando quemar en el fuego a Doña Lambra.

Accesos: Alto del Hocino ( 1h 15 min ); Villamiel de la Sierra ( 1h 15 min ).

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