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Peñalara (1.296 m)

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Javier Urrutia
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Txomin Uriarte
Fecha Alta
01/01/2001
Modificado
01/01/2001
35
Alargado crestón rocoso encaramado sobre las tierras del viejo e histórico alfoz de Lara. Entre los curiosos toboganes de la sierra de Las Mamblas y las últimas estribaciones meridionales de la sierra de Mencilla ( 1.932 m ) se ubica este notable rincón de Castilla.

El Peñalara ( 1.296 m ) es una sierra rocosa de atractivo relieve. La misma cumbre nos habla de los primeros pobladores de estas tierras, pues al NW de la misma ( 1.240 m ) encontramos una muralla celtibérica que debió dar defensa hace 2.500 años a un castro de la primera Edad del Hierro. Bajo la peña existen cuevas artificiales. Siguiendo el cresterío hacia el SE se llega a una quebrada peña conocida con el nombre de La Muela ( 1.207 m ). En este lugar, los arqueólogos descubrieron una impresionante necrópolis romana con más de 200 estelas funerarias lujosamente decoradas. Algo más adelante, emergen los restos del legendario y mítico Picón de Lara ( 1.096 m ), por encima de Lara de los Infantes ( 1.031 m ). El Picón fue un importante castillo durante la alta edad media. Fundado hacia el año 902 por los reconquistadores Gonzalo y Federico, entre sus muros vio la luz, Fernán González, el primer conde independiente de Castilla. La familia de Lara convirtieron el castillo en centro político, militar y social del condado.

Las hazañas de los pobladores del castillo han pasado a la literatura de la mano de dos famosos manuscritos: El poema de Fernán González y la trágica leyenda de los Siete Infantes de Lara. El hermoso picón de Lara se deshizo, se desmocho su torre del homenaje, tres muros cuarteados de hace más de mil años airean el recuerdo de uno de los lugares más respetados de la historia castellana...

No existe dificultad alguna para situarse en la cima partiendo de Quintanilla de las Viñas ( 1.025 m ), en el que, además, se sitúa la ermita de Nuestra Señpra de la Viñas, auténtica joya visigótica del s.VII.

Desde Lara de los Infantes ( 1.030 m ) se gana, sin problemas, el Picón de Lara ( 1.096 m ) y trepando por la peña La Muela ( 1.207 m ) se llega a la base de la roca que constituye la cumbre. Unos restos de escalones la vencen con facilidad.

Desde Cubillejo ( 1.070 m ) parte otro itinerario simple por la cresta NE A unos 3 Km. de este pueblo se ubica el dolmen de Cubillejo. Sepulcro de corredor constituido por doce ortostatos, encierra en su interior algunos grabados rupestres con figuras animales y un signo de tipo solar.

Camino del Infierno (T6)

En la cara S. del Peñalara (que los locales escriben Peña Lara) existe una vía ferrata que la recorre cruzando por arriba varias de las vías de la escuela de escalada. En tal sentido no es una ferrata clásica, sino una travesía horizontal aérea, al estilo de la ferrata de Ungino, pero con alicientes de aventura. Le dan una dificultad de K 3, tiene 500 m de cable y se terminó de equipar en 2012, por el guía burgalés Marco Aurelio Martín y sus colaboradores.

Para buscar el comienzo, se sube por la vía normal a Peñalara desde Quintanilla de las Viñas. Al llegar al pie de la pared, en la zona donde se puede escalar todo el año, se recorre hacia la izda la base de los riscos, hasta unas gradas fáciles con alguna marca de color naranja y una cuerda fija para ayudar a subir. La primera parte es una travesía horizontal muy sencilla. Acaba subiendo a la cresta, en la que está instalada una tirolina de 30 m, con un patio de casi 100 m. (La tirolina es opcional; se puede evitar recorriendo por una repisa el pequeño circo).

Sigue otro tramo horizontal de unos 200 m, que termina en lo alto de la cresta. El siguiente paso es un rapel de unos 25 m, volado, y que nos deposita en medio de la pared, en un sitio bastante precario. A partir de allí está el tramo más interesante, que nos lleva hasta una chimenea que vuelve a subir a la cresta, donde termina la ferrata. La cumbre queda cerca, a la dcha, y se desciende por la vía normal de las escaleras artificiales.

Puede calcularse como hora y media para recorrer la ferrata, dependiendo del tiempo que se emplee en la tirolina y en el rapel (a lo que hay que añadir otra hora y media entre aproximación y descenso). Debido a restricciones por el respeto a la nidificación del alimoche y el águila real sólo está permitido recorrerla entre los meses de agosto y fin de diciembre.

Los montañeros que van a hacer la ferrata, aunque lleven disipadores y el resto de equipo para ferrata, habitualmente no llevan la polea para la tirolina. Por eso, los que quieren hacerla completa suelen contratar el apoyo de los guías que equiparon la vía (fáciles de localizar en internet).

Accesos: Quintanilla las Viñas ( 40 min ); Lara de los Infantes ( 1h ).

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