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Cueto, Alto del (894 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
03/04/2021
Modificado
03/04/2021
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A poniente de la localidad de Bóveda, en paralelo al canto de la sierra de Gobea en el tramo comprendido entre Recuenco y el Portillo de la Sierra, se despliegan a partir de la altura burgalesa de Peña Alta (1025 m) una sucesión de cotas que, en origen, formarían una única alineación montañosa, aunque la acción erosiva a lo largo de millones de años de los barrancos intermedios, hoy poco activos, acabó por individualizarlas.

Todas ellas aparecen rematadas en su eje longitudinal por un filo de roca caliza de diferentes grosores, que certifica el primigenio origen común del sistema orográfico. La toponimia recoge esta característica geomorfológica nombrando los relieves con orónimos genéricos como cueto o castro, que, salvo cuando aluden (en el segundo caso) a la existencia de un asentamiento prerromano, suelen referirse a una montaña coronada por una cresta rocosa.

De norte a sur se suceden las cumbres de Alto del Cueto (894 m), Castro los Pozos (911 m), La Ozacar (908 m), Castro la Tejera (868 m) y Castro San Andrés (872 m). Se trata de un interesante conjunto de montañas con densa cubierta forestal, donde predomina el pino silvestre, pero donde aparecen también manchas importantes de hayas, quejigos y encinas, según la diferente orientación de las laderas; rico y variado sotobosque, principalmente a base de especies punzantes como el enebro, brezo, espino albar, endrino, zarza y rosal silvestre, que dificultan, aunque no imposibilitan, el necesario tránsito por el bosque para acceder a las cimas.

La extraordinaria red de caminos y sendas que se cuelan por los barrancos intermedios y recorren los collados, situados a una altitud sensiblemente homogénea, que entroncan con la ladera oriental de la sierra Gobea, permite diseñar itinerarios variados para ascender a las diferentes cimas de una en una o todas juntas en una sola jornada. La mayor parte de los caminos cuenta además con la señalización propia de diversos senderos homologados, que facilita enormemente el tránsito por un territorio eminentemente forestal con escasas ventanas panorámicas donde tomar referencias para orientarse.

En concreto, discurre por la zona el GR 1 "Sendero Histórico", con un tramo de la etapa 15 (Villanueva de Valdegovía-Bóveda) y otro de enlace desde Bóveda con el sector burgalés en Río de Losa a través del Puerto La Horca (una variante del Camino de Santiago, rotulada con las clásicas flechas amarillas, aprovecha el trazado del GR 1 a su paso por tierras de Gaubea); el GR 282 "Camino Natural del Pastoreo", en la etapa 7 (Bóveda-San Millán de San Zadornil), que invita incluso a trepar hasta el elevado Portillo de la Sierra y enlazar con las sendas que se pierden por el Parque Natural de Valderejo; y el sendero PR-A 3 "Castro de los Pozos", que efectúa un itinerario circular con inicio y final en Bóveda, aderezado en algunos puntos con rótulos que identifican los árboles y arbustos más comunes presentes en el recorrido.

El ascenso desde los collados a cada una de las cimas indicadas, no obstante, se realiza en todos los casos monte a través y sin senderos dignos de tal nombre, aunque, como ya se ha comentado, en ningún momento la tupida vegetación que puebla el sotobosque impide coronarlas.

El Alto del Cueto (894 m), el monte más septentrional de la alineación, presenta una silueta alargada y oscura por el pinar que puebla su ladera oriental hasta la misma línea cumbrera, donde se entrevera con las carrascas que trepan desde la fachada opuesta, vestida de prieto encinar. Un antiguo camino forestal recorre la prolongada lomada unos metros por debajo de la cresta, lo que facilita enormemente el ascenso.

Es importante señalar que la cota 886 metros rotulada en la cartografía del IGN no coincide con el punto más elevado del cerro; las diversas mediciones efectuadas in situ, que le otorgarían además una altitud en torno a 894 metros, ubican la cima del Alto del Cueto en el extremo meridional del cresterío, poco antes de que se desplome en áspera pendiente sobre la vaguada que lo separa del Castro los Pozos (911 m).

Al Alto del Cueto desde Bóveda

Bóveda es, con seguridad, una de las localidades alavesas menos conocidas y más injustamente ignoradas. Pueblo de notable tamaño para la media del territorio histórico, conserva hechuras y construcciones que evocan un pasado próspero, probablemente por su ubicación junto a un "Camino Real", ruta de comunicación antaño importante entre las comarcas de Araba y Burgos donde se asienta. En la actualidad es un concejo dependiente del Ayuntamiento de Valdegovía/Gaubea.

A destacar la parroquial de San Vicente Mártir, con el inusual remate piramidal de su esbelta torre; dos monumentales tripletas de abastecimiento público de agua, con fuente, abrevadero y con sendos lavaderos adosados cubiertos; el potro de herrar, también bajo techo; la Fuente Vieja rematada por una cruz de piedra, junto al cauce del Omecillo; y un buen número de hermosas casonas, una de ellas adornada en su escudo nobiliario con las trece estrellas de ocho puntas del linaje Salazar. Merece la pena también acercarse hasta la "Cabaña de los fósiles", cuya fachada aparece decorada con centenares de estos vestigios paleontológicos de la fauna que poblaba en pasadas eras geológicas los montes que rodean el pueblo.

Próximo a Bóveda, en el límite con el vecino concejo de Tobillas, se erige el menhir de Ribota, documentado desde antiguo y utilizado como mojón de término entre ambos concejos, antaño sin duda poblaciones con mayor entidad, con el nombre de "Mojón del Rey" que aún conserva.

Señalamos el punto de inicio del itinerario en el aparcamiento situado en la propia carretera que atraviesa Bóveda (690 m), junto a los paneles informativos del GR 1 y GR 282, a la altura del Centro Social, las piscinas municipales y la voluminosa e insoslayable estructura de chapa gris que cubre el frontón público; al otro lado del asfalto descubrimos el noble edificio de piedra que alberga una de las tradicionales tripletas (fuente, abrevadero y lavadero) de abastecimiento público de agua.

Por la acera junto al canal por donde corre el Omecillo, pronto se alcanza la Fuente Vieja y, enfrente, la segunda tripleta con que cuenta la localidad, con el recinto anexo del perratoki o potro de herrar. Abandonamos el núcleo siguiendo el asfalto o, de manera alternativa, por el "Camino Viejo" que se toma allí mismo y discurre entre las últimas casas, en paralelo a la carretera, hasta retornar a ella más adelante. En cualquier caso, a 700 metros del pueblo por el vial, se toma a la izquierda una pista de tierra (rotulada en los mapas como "Camino de Santa Juliana"), con un aviso sobre la posible presencia de rebaños cuidados por mastines y los consejos para evitar problemas con su posible exceso de celo en su labor.

Justo al inicio de esta pista, la abandonamos a la derecha por un camino herboso que trepa entre hermosas encinas hasta las extensas campas al pie del Cueto, donde se descubren amplias perspectivas hacia el valle y las montañas que lo flanquean por esta vertiente. Campa arriba, el camino vuelve a definirse y se introduce por la derecha entre el arbolado, para ganar inclinación y, tras una brusca revuelta, elevarse hasta el lomo de la montaña.

En la prolongada travesía horizontal, a escasa distancia de la cresta, el denso silencio del pinar se rompe a menudo con ruidosos aleteos, gritos agudos de rapaces y carreras imprevistas de los animales que huyen al sentir nuestra presencia, invisibles entre la tupida foresta; las frecuentes hozaduras en el terreno sugieren que el jabalí encuentra, en lo más profundo del bosque, sustento abundante y refugio seguro.

Para alcanzar el punto culminante, situado al final de una cresta que se estira a lo largo de más de 500 metros por encima de la cota 875, es preciso abandonar el camino antes de que empiece a perder altura y encaramarse al canto, recorrido por un discreto afloramiento calizo que acaba convertido en pared vertical hacia la cara W en el entorno de la cima del Cueto (894 m), sin señales ni referencias que la identifiquen.

Si se decide prolongar la travesía, tras un breve y abrupto descenso sin sendero al S-SW, la pendiente muere en el camino al Collado los Pozos, donde existe una fuente con abrevadero al paso del GR 1 entre Bóveda y Río de Losa por el puerto La Horca; en la bifurcación existente sobre el pilón, el camino que se separa del GR a la izquierda permite alcanzar el collado W del Castro los Pozos (911 m) y continuar, si se desea, la ruta circular que contornea el resto de cumbres de la alineación y facilita su ascenso.

Por la vaguada abierta entre Cueto y el Castro los Pozos, las marcas rojiblancas del GR se dirigen de vuelta a Bóveda, pudiendo elegir en una cercana bifurcación entre regresar por el camino de Santa Juliana (izq) al punto donde abandonamos la carretera al inicio del ascenso a Cueto o, por la ruta balizada del camino de La Raneja (dcha), alcanzar el pueblo en la Fuente Vieja por el puente sobre el Omecillo (1,30).

Acceso: Bóveda (45 min)

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